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¿Quién es realmente el 'narcoabogado' vigués detenido en la última operación policial?

El abogado Manuel  Estévez Molares

El abogado Manuel Estévez Molares Ricardo Grobas

Su nombre figura entre los detenidos en la operación contra el narcotráfico desplegada esta mañana en varios puntos de Galicia. Pero para la Policía Nacional y la Guardia Civil el arresto de Manuel Estévez Molares no supone ninguna sorpresa. La trayectoria vital de este abogado conocido en el negocio ilícito como 'Jacinto' está llena de bandazos.

Fue maquinista ferroviario durante 21 años. Pero dos condenas por tráfico de drogas, una de ellas de casi una década de cárcel, lo llevaron a prisión. En 2006 ingresó en A Lama y fue allí donde se decidió a cursar la licenciatura de Derecho por la UNED. Estudiaba mientras los demás reos dormían.

“Hay algo peor que perder la libertad, que es perder la dignidad, la salud… y perder el tiempo; el trabajo más peligroso es el de no hacer nada”, declaraba Molares en 2012 a FARO para explicar el motivo por el que estudió Derecho en prisión. Esto provocó que en el penal lo apodasen ‘el abogado’ y, de hecho, entre rejas hizo más de 400 escritos a reclusos que pedían permisos u otros beneficios penitenciarios.

En 2012, tras lograr la libertad y con el título bajo el brazo, se colegió como abogado en Vigo con el número 3.077, montó su propio despacho y comenzó con sus primeros pleitos. Desde entonces su presencia empezó a ser habitual en los juzgados de la ciudad olívica. Llevó casos de lo más variados. En 2014 ganó una pionera sentencia con la que logró reducir la estancia en prisión de un condenado por violación. Y ese mismo año defendió a uno de los acusados del crimen de A Esmorga de Ourense.

Compatibilizando actividades

Una actividad como letrado que compatibilizó durante los últimos años con su papel de líder de un grupo de narcos, según una sentencia de noviembre de 2019 de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo. Este fallo judicial sobre la causa por los casi 60 kilos de heroína incautados en una nave de Caldas de Reis en 2017 -el mayor alijo de esta sustancia incautado en Galicia, valorado en 2,8 millones de euros - condenó a penas que suman en global 84 años de cárcel, junto a millonarias multas, a los 12 procesados. Al frente de este grupo gallego que se alió con narcos búlgaros para traer la droga a territorio pontevedrés la sala situó al abogado vigués Manuel Estévez Molares, al que le impuso 9 años y medio de prisión y multa de 9 millones de euros.

Jacinto, al que en el marco de este caso se empezó a investigar en relación con un presunto cargamento fallido de 1.500 kilos de cocaína, sumaba así su tercera condena por tráfico de drogas. Ya había sido sentenciado en dos ocasiones anteriores, una de ellas por otro alijo de heroína de 98 kilos. Precisamente, fue durante aquella estancia en el penal cuando estudió Derecho.

Con esta sentencia de la Audiencia Provincial la vida de Manuel Estévez volvía a dar ahora otro giro. Él se había declarado inocente, pero la Sección Quinta le vio responsable de un delito de tráfico de drogas en cantidad de notoria importancia –con la agravante de reincidencia– y de otro de pertenencia a grupo criminal. Idéntica condena y delitos se le impusieron al vilanovés Juan Jesús Ventoso Padín, Juancho, también considerado líder de la red gallega, en la que los jueces integraron a tres arousanos más que, junto a multas, recibieron penas de entre 7 años y medio y 8 años y medio de cárcel.

La sala consideraba Estévez Molares, Ventoso y tres arousanos más integraban un “grupo de delincuentes” que “de modo estable”, al menos desde marzo de 2016 y hasta agosto de 2017, se concertaron para traer estupefacientes a Pontevedra “para su distribución entre los consumidores”. El jurista y el vilanovés hacían funciones “de coordinación y dirección”, pero la sala concluyó que el abogado tenía una “posición superior” por su “capacidad de decisión” en las negociaciones. Ambos se reunían en el despacho del jurista en la calle Coruña de Vigo y se encargaban de los contactos con los proveedores extranjeros, así como de citarse con miembros del grupo colombiano.

Y es que todo habría empezado por trazar un plan para traer cocaína, pero fracasó. Después surgió la alianza con los búlgaros para la heroína. Los 60 kilos llegaron a la nave de Caldas el 17 de agosto de 2017, pero la Policía Nacional ya los investigaba y frustró el “negocio”.

Recurso desestimado

Un confidente fue quien puso a los agentes sobre la pista de Molares, que en el juicio, negó su relación con el tráfico de drogas. Su representante legal recurrió la sentencia al sostener que su condena solo se sustenta en la acusación “interesada” de otros coimputados, que declararon que fue el abogado el que, en la nave, entregó un sobre con 46.000 euros a los búlgaros. Recientemente el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) desestimó el recurso del letrado por lo que su ingreso en prisión debía producirse en próximos días.

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