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¿Cómo debería haber funcionado el Colegio de Enfermería de Pontevedra?

El registro practicado por la Policía en la sede del Colegio de Enfermería el pasado jueves.

El registro practicado por la Policía en la sede del Colegio de Enfermería el pasado jueves. Alba Villar

La denuncia del todavía secretario del Colegio de Enfermería de Pontevedra (COEPO), José Faustino Portela, ha dejado al descubierto el funcionamiento irregular de la institución durante las dos décadas que ha estado en manos de Carlos Fernández, investigado junto a su mujer y su hija por presuntos delitos de blanqueo de capitales, administración desleal y falsedad documental.

Por ejemplo, se ha sabido que la asamblea general solo se convocó una vez en una ocasión en veinte años. Además, tampoco se cumplía con la obligación de publicar los presupuestos en la página oficial.

Entonces, ¿cuál debería haber sido el funcionamiento normal del Colegio?

Asamblea

Según los estatutos del COEPO, es “donde se expresa la máxima voluntad de este” –entre otras cosas, debe aprobar las cuentas y presupuestos– y se debe convocar cada año. Sin embargo, la mayor parte de los asociados consultados no recuerdan ninguna. Sí hay constancia de la que se convocó el miércoles 31 de julio de 2019, cuya convocatoria pasó muy desapercibida y tuvo escaso público.

Pleno de la Junta de Gobierno

El presidente tiene la obligación de convocar este órgano ejecutivo del gobierno del COEPO cada trimestre. Sin embargo, en la denuncia presentada, Portela explica que Carlos Fernández tampoco lo hacía. Además, alude a la supuesta existencia de actas de juntas y asambleas no celebradas, en la línea del presunto delito de falsedad documental por el que son investigados.

Cuentas

Otra obligación de la institución es publicar los balances anuales y los presupuestos. Unas cuentas que al parecer tampoco se habrían llegado a publicar nunca y solo unos se habrían sometido a la aprobación de la asamblea, la ya citada de 2019. Sin embargo, el escrito de la denuncia pone en entredicho su fiabilidad. Nunca se pusieron a disposición de los colegiados. También Simplemente Enfermer@s, la única lista alternativa en los últimos comicios –cuyo resultado tienen recurrido en los tribunales– solicitó acceso a las cuentas y no le fueron entregadas. En un comunicado del 15 de febrero, el presidente aseguraba que “están revisadas por un economista forense y son transparentes”. Añadía que se está “realizando una auditoría externa”.

¿De dónde proceden los ingresos del Colegio?

El COEPO solo ingresa a través de las cuotas de los asociados y las matrículas de nuevas colegiaciones. Las primeras ascienden a unos 57 euros al trimestre –unos 228 euros anuales–. Al ser más de 4.000 asociados, la cuantía asciende a más de 900.000 euros. Hasta 2018, las primeras colegiaciones estaban en 250 euros –ahora se habría bajado el importe–. Algunos enfermeros recuerdan que la única opción que les daban para pagar estas últimas era en efectivo.

¿Qué servicios da con la cuota?

El más importante es la cobertura del seguro de responsabilidad civil. También ofrece asesoría jurídica, a través de Gestión Jurídica Gallega S. L. Y formación continuada, a través de la empresa Instituto Gallego de Formación Sanitaria S. L. Esta firma también daría clases de preparación para oposiciones, por las que los interesados debían pagar 40 euros –y 120 euros de apuntes–. Asistentes afirman que hubo años que se pagaba en mano. Junto a GalaPrint S.L., propietaria de la mayor parte de las dos sedes del colegio, son las tres empresas incluidas en la causa judicial. Los cuatro y el Sindicato Galego de Profesionais da Sanidade comparten instalaciones en Vigo.

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