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Fangoria convierte Castrelos en una megadiscoteca

La música de Alaska y Nacho Canut revive los años 80 en los que Vigo fue protagonista

Alaska en un instante del concierto de Fangoria en Vigo // J. Lores

Alaska en un instante del concierto de Fangoria en Vigo // J. Lores

En una atmósfera lúgubre irrumpieron la pasada noche en los conciertos de Castrelos Alaska (Ciudad de México, 1963), de traje negro y brillantes, y su incondicional compañero musical Nacho Canut (Valencia, 1957). Con su contralto, una voz alejada del prototipo femenino, la oriunda de México conquistó las masas concentradas en el auditorio que contraían y extendían los brazos en posición de derribo. Las construcciones estereotipadas no más eran válidas. Al menos no en lo que duró el concierto.

Durante las dos horas del evento se revivieron algunos de los éxitos que marcan a esta peculiar banda. El concierto comenzó con Espectacular, del disco Canciones para robots románticos. La artista que mezcla pop, dance, electrónica, rock y house interpretó también canciones como Banda o Infierno.

La relación profesional que se percibía desde el foso entre Alaska y Nacho Canut brillaba por su sintonía, solo propia de las convivencias longevas que en este caso ha estado marcada además por idas y venidas. Desde 1979 actuaban juntos en el grupo Alaska y los Pegamoides. Pero no fue hasta que fundaron unos años más tarde Alaska y Dinarama, cuando el dúo alcanzó la fama junto a Carlos Berlanga en la cresta de la New wave. Después de cuatro discos de estudio y un recopilatorio, se disolvió en 1989. Y lejos de ser motivo de luto, este fue un acontecimiento necesario. Ese mismo año en una fiesta de Halloween en Madrid aparecía Fangoria.

El público se volvió eufórico con Ni tú ni nadie una de las canciones más versionadas del grupo madrileño.

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Concierto de Fangoria en Vigo: Castrelos se sube al pop más bailón

Las fotos del concierto de Fangoria en Vigo // J. Lores

La banda es considerada todo un referente del pop español de los años ochenta, los mismos que rebosaron de juventud y rebeldía y que son conocidos bajo el nombre de la movida, de la que Vigo fue embajadora y a la que Alaska hizo referencia.

Alaska representa la primera generación de españoles que no sufrió la represión de la dictadura. De ahí la letra de canciones como A quien le importa que sonó en Castrelos. Estas son un grito en defensa del individuo frente a las convenciones sociales, actualmente en boca de asociaciones fundamentalmente LGTBi+ y feministas.

La movida será una suerte de bandera que llevarán los componentes de Fangoria hasta el final de sus vidas. Aun la ondeen o la lleven arrastras, será faro de minorías y en el mejor caso su emblema.

El concierto como es habitual, fue presentado por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien adelantó la calidad del espectáculo situándolo a un nivel superior que el del pasado martes de Tom Jones, alabanza que agradeció la artista.

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