El bienestar también necesita mejorar

En integración en el centro del alumnado y su relación con el profesorado, Galicia está en la retaguardia

Sus estudiantes, los más convencidos de no caer bien a sus compañeros

Un aula vacía.

Un aula vacía. / Gonzalo Núñez

Carmen Villar

Carmen Villar

Estudiar en un centro educativo en el que el alumno se siente integrado, cómodo, atendido y confiado redunda en una mayor satisfacción y en una mayor motivación para el aprendizaje y eso acaba por incidir también en el rendimiento. Así lo considera la OCDE y lo defiende en su informe sobre PISA y por eso la prueba no solo valora conocimientos, sino también conceptos vinculados con el bienestar del alumnado y su trato con los compañeros y con los docentes. La clave es conseguir un clima escolar “favorable”. Pero en ese apartado Galicia tampoco se encuentra precisamente entre las primeras de la clase, ni en sentimiento de pertenencia al centro ni en la calidad de la relación entre alumnado y profesorado.

El informe español sobre PISA 2022, que da cuenta de unos resultados académicos en el alumnado que relegan a Galicia de ser líder al sexto puesto de la tabla autonómica, sitúa a la comunidad gallega de cuarta por la cola en sentimiento de pertenencia al centro, un concepto por el que la OCDE entiende la escuela como comunidad y centro de aprendizaje y bienestar. Solo Cataluña, Canarias y Murcia registran un índice más bajo, mientras Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias ocupan el podio.

Bajo ese paraguas de pertenencia tienen tanto cabida las relaciones del alumnado con sus compañeros como la retroalimentación emocional que perciben de sus docentes. Para medir el índice del sentido de pertenencia alcanzado por cada autonomía, la OCDE utiliza una batería de preguntas que tienen que ver con la facilidad para integrarse y hacer amigos de los estudiantes o si se sienten cómodos, marginados o solos.

Alumnado que se siente excluido

En concreto, el informe contempla seis afirmaciones con las que los alumnos pueden estar desde “totalmente en desacuerdo” hasta “totalmente de acuerdo”. Aunque siempre, en todas las cuestiones, es una minoría el alumnado que se siente excluido, los gallegos destacan entre el resto de las autonomías por el porcentaje de respuestas que ponen en cuestión su integración en las escuelas. Así, por ejemplo, un 21 por ciento del total entiende que no cae bien a otros alumnos, el dato más elevado del Estado, y roza el 23% quienes aseguran no hacer amigos fácilmente en el centro. Más en el ámbito de la integración, un 14,5% asegura no sentirse integrado en el colegio o instituto, casi un 15% se declara marginado y prácticamente un 17% declara que se siente incómodo y fuera de lugar. Un 13,1% proclama que se siente solo.

Implicación docente

Por otro lado, el informe indaga en la implicación y trato que percibe el alumnado de su profesorado, otro factor relevante en la medida en que, según el documento, los estudiantes “que sienten que pertenecen a la escuela y pueden contar con relaciones de apoyo, atención y confianza son más sanos y más capaces de aprender”. Para “aprender y prosperar”, señala, los estudiantes necesitan sentirse “seguros en la escuela, apoyados”.

En el indicador que mide la calidad de la relación alumnado-profesorado se tiene en cuenta si el escolar ve que sus profesores son amables y respetuosos con él o, por el contrario, son crueles o se siente intimidado por ellos, si considera que sus docentes quieren saber de verdad cómo se siente cuando le preguntan por cómo está, si se preocuparían si lo notan deprimido o, en general, si piensa que están interesados en su bienestar. A partir de las informaciones aportadas por los chicos y chicas de 15 años que participaron en la prueba PISA 2022 se obtiene un índice de 0,02, que supone que los estudiantes gallegos tienen mejores relaciones con sus profesores que el estudiante promedio de los países de la OCDE, a los que se les atribuye el valor cero. No obstante, sería el segundo dato más bajo de las autonomías tras el del País Vasco.

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El Gobierno va a “tomar nota” de los resultados del último informe PISA, en el que Galicia empeora en matemáticas, ciencias y lectura. Así lo aseguró ayer el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, tras la reunión semanal del Consello. Para Rueda, es necesario “tomar nota” de “dónde se producen las bajadas” para “aplicarse con toda la humildad” y con “contundencia” para “volver a estar en los puestos de cabecera, que es donde se merece y corresponde (estar) a Galicia”. Con todo, también defendió que, pese a los descensos, la comunidad continúa “muy por encima de la media” estatal. Tras apuntar que los resultados están “muy influidos” por la pandemia en un contexto de “bajada generalizada”, admitió que es necesario “analizar al detalle” el informe para encauzar las caídas. “Ser líderes en equidad en estos momentos creo que es algo muy importante. En matemáticas y lectura estamos bien, pero es cierto que en otras posiciones bajamos y habrá que aplicarse con toda humildad y contundencia para poder volver a estar en los puestos cabecera donde se merece y corresponde a Galicia”, concedió.