Parajes para hacer un alto en el Camino

El “Atlas da Paisaxe dos Camiños Xacobeos” incluye dos carballeiras de Lalín y Silleda, la Fraga de Catasós, la Serra do Faro y el Pazo de Oca como paisajes que enriquecen las rutas de la Vía da Prata y el Camiño de Inverno

Uno de los jardines del Pazo de Oca, con la casona al fondo.

Uno de los jardines del Pazo de Oca, con la casona al fondo. / Ricardo Grobas

Salomé Soutelo

Salomé Soutelo

La web de la Consellería de Medio Ambiente cuenta con un apartado destinado al paisaje, dada su variedad entre costas y sierras a 1.000 metros de altura, pero también por el peligro que corre debido a la acción humana.

La comunidad gallega, además, también aglutina las últimas etapas de las rutas jacobeas. La combinación de estas dos “marcas de identidad”, los Camiños de Santiago y el paisaje, dieron como resultado un Atlas da Paisaxe dos Camiños Xacobeos, una publicación que permite consultar los parajes naturales o antrópicos que bien merecen una parada durante el viaje a Santiago. La publicación recoge las nueve rutas oficiales : Vía da Prata, Camiño de Inverno, Camiño Francés, Camiño Inglés, Camiño Portugués, Camiño Primitivo, Camiño do Norte, Ruta do Mar de Arousa e Río Ulla y, por último, Camiño de Fisterra e Muxía. Así, no aparecen parajes de otros recorridos aún no oficiales, como el Camiño da Geira e dos Arrieros, que pasa por A Estrada.

En este municipio, cerca de la Vía da Prata, se ubica el Pazo de Oca, la única de las cinco reseñas del Atlas que no es un paisaje natural. La publicación recuerda que el inmueble fue construido a finales del siglo XV para fines defensivos, pero con el tiempo, 300 años después, pasó a tener un uso agrícola y residencial. Además de albergar el jardín barroco más antiguo de Galicia, merece figurar en este atlas por sus hermosos laberintos de bojs y de camelias.

Una ruta de senderismo por las Fragas de Catasós.

Una ruta de senderismo por las Fragas de Catasós. / BERNABE/GUTIER

Non son las camelias, sino los robles y castaños, los que también invitan a pararse en otros enclaves de la Vía da Prata, antes de llegar a Estrada. En tierras lalinenses, la Fraga de Catasós, a 4 kilómetros del casco urbano, muestra al visitante ejemplares con más de 30 metros de altura y cinco de perímetro. Este porte se debe a que se les podaban las ramas, pero nunca se descabezaban, para emplear la madera en la construcción de casonas y pazos. La también conocida como Carballeira de Quiroga fue declarado Monumento Natural en el año 2000, precisamente porque sus castaños y carballos están considerados los más altos de Europa. Ya a mediados del siglo pasado la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, reclamó figuras de protección para este majestuoso bosque.

Carballeira de Barcia, con los robles alineados.

Carballeira de Barcia, con los robles alineados. / BERNABE/JAVIER LALIN

Hay otro espacio natural de Lalín, la Carballeira de Barcia, que también recoge esta publicación de la Xunta. Sus árboles no solo son centenarios, sino que presentan una alineación tan perfecta que convierte en arte cualquier foto que se le haga con el teléfono móvil.

Silleda contempla los parajes dezanos de la Vía da Prata que figuran en el atlas. En su caso, se trata de la Carballeira de Trasfontao, con robles también centenarios que además sirven de hábitat al escarabajo más grande de Europa, la vacaloura, también conocida como escornabois.

La Carballeira de Trasfontao, con el indicativo de la ruta jacobea en primer plano.

La Carballeira de Trasfontao, con el indicativo de la ruta jacobea en primer plano. / BERNABE/JAVIER LALIN

La Vía da Prata y el Camiño de Inverno se unen en A Laxe, en Lalín. Esta segunda ruta entra en la comarca por Rodeiro, procedente de Valdeorras y de Chantada. El Atlas da Paisaxe dos Camiños Xacobeos distingue la Serra do Faro, que precisamente sirve de frontera geográfica entre Camba y Chantada, pero también entre las provincias de Pontevedra y Lugo. A 1.00 metros de altura, es el punto de Galicia desde el que la visa abarca mayor superficie de territorio.

Romería en la cumbre del Monte Faro, que separa Rodeiro y Chantada.

Romería en la cumbre del Monte Faro, que separa Rodeiro y Chantada. / BERNABE/JAVIER LALIN

No hay parajes reseñados en Dozón, que desde hace poco sí cuenta con un mirador en el polígono industrial, ni tampoco en Agolada y Vila de Cruces, que en 2018 intentaron recuperar una variante de la Vía da Prata. Agolada incluso había acondicionado un pendello para destinarlo a albergue.