Después de dos jornadas en blanco y una semana para olvidar, la visita a Pasarón del Rayo Majadahonda este domingo se antoja como una final para los intereses del cuadro que entrena Antonio Fernández Rivadulla, que volverá a su feudo con la sombra de duda que se cierne en torno a tres jugadores: Pablo Cacharrón, Miguel Román y Diego Seoane, los tres visiblemente afectados durante el partido en el plano físico por el juego duro al que les sometió el Córdoba.

Por ese motivo, al que se añaden las bajas de Bastos y Álex González, que ni siquiera viajaron a la ciudad andaluza, la enfermería del Pontevedra está más llena que nunca y las alternativas se reducen al mínimo para el banquillo granate.

Quien sí contará para Fernández en esta ocasión es David Soto.El central, con cuatro tarjetas amarillas en su haber, no disputó el choque ante el líder para evitar el domingo la sanción por acumulación de tarjetas. Habrá que ver si el técnico ourensano varía mucho el estilo de juego o el dibujo, teniendo en cuenta que varios de sus pilares podrían no estar ante un rival directo como el Rayo Majadahonda.