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Trial - Campeonato del Mundo

Martín Riobó certifica el bronce

Martín Riobó, a la derecha, en el podio del Mundial de Trial de Motos Eléctricas. | // FDV

El piloto cangués Martín Riobó certificó su tercer puesto en el Campeonato del Mundo de Trial tras la disputa de la última prueba del mismo en la localidad francesa de Cahors. Riobó, que competía en la recientemente estrenada modalidad de motos eléctricas, ha sumado un total de 56 puntos, que lo dejan únicamente por detrás del campeón Gael Chantagno (ganador de todas las pruebas con 80 puntos) y del segundo clasificado, Julien Perret, que sumó 68. El también galo Martin Pochez fue cuarto con 43, el checo Marek Wunsch quinto con 46 y el británico Sam Robinson sexto con 35, completando la nómina de corredores en esta categoría.

Más allá de los resultados la experiencia ha resultado muy positiva para el piloto, tal y como asegura su tío y entrenador, Mauro Hermelo. “Ha sido bonito participar en esta iniciativa porque le ha permitido aprender muchísimo y avanzar en el conocimiento de un tipo de moto que posiblemente sea el futuro”, vaticina. Y es que la presencia de Riobó en esta nueva modalidad ha sido una fuerte apuesta por parte del piloto de Aldán, a quien tanto la firma francesa Electric Motion como la propia Federación Internacional de Motociclismo le mostraron su interés en contar con él. “Le gusta mucho probar cosas nuevas y esto era una buena oportunidad”, recalca, antes de añadir que “hemos escuchado muchas veces que lo eléctrico tenía que llegar, y si nos vamos adaptando ya tendremos más posibilidades más adelante”.

El piloto de Aldán durante uno de los sectores de Cahors.

El único pero de esta experiencia ha sido el escaso tiempo del que ha dispuesto el deportista de Aldán para adaptarse a su nueva montura. A eso se une que el grueso de los entrenamientos los sigue haciendo con una moto de combustión. “Al tratarse de prototipos tampoco tenemos demasiadas piezas de recambio, así que las reservamos para las pruebas del Mundial. No le hemos metido las horas que deberíamos para luchar por ser campeones”, reconoce Mauro Hermelo, que compara la situación de Martín Riobó este año con la de “un piloto probador. Hoy nos meten un ralentí para competir y al día siguiente un mapa de potencia diferente”.

La intención es dar el salto en un par de años a Trial GP con una moto eléctrica

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Pero todo compensa la experiencia adquirida por el joven piloto para un futuro que tampoco parece demasiado lejano. Hermelo desvela que ya ha habido conversaciones con la fábrica francesa y con la Federación Internacional de Motociclismo para poder dar el salto en un par de años a Trial GP con una moto eléctrica, eliminando la diferenciación de categorías. Eso implica, como es natural, un intenso trabajo para poder equiparar las prestaciones de la montura eléctrica con la tradicional. “Está claro que en una moto de combustión Martín rendiría mejor, pero lo importante es poder aprender y recorrer este camino”, señala, en una temporada de transición marcada aún por el Covid-19, que provocó la suspensión de las pruebas previstas en Japón, Inglaterra y Baiona.

Riobó prepara ahora las dos últimas pruebas del Nacional de Trial 2, que tendrán lugar en Aitona (Lleida) y Olván (Barcelona). El cangués va cuarto en un año atípico marcado por el hecho de no haber podido cerrar su preacuerdo con Beta. Ahora intentará completar la mejor actuación posible e ir allanando el camino de cara a la próxima temporada.

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