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El turismo se implica en la naturaleza

Una empresa de ecoturismo financia la limpieza de un monte de Arcade de Riba para reducir la huella de carbono de sus viajeros | La parcela será reforestada con especies autóctonas

El grupo de turistas de Ecowildlife con 
los comuneros en Monte Pequeno, en
 Arcade de Riba. Abajo, los viajeros
 plantan unos castaños.   | // FDV

El grupo de turistas de Ecowildlife con los comuneros en Monte Pequeno, en Arcade de Riba. Abajo, los viajeros plantan unos castaños. | // FDV

Una iniciativa para reducir la huella de carbono del turismo ha permitido a una comunidad de montes de Soutomaior limpiar una parcela que se encontraba abandonada tras los incendios de 2006 y 2016 para su recuperación con especies autóctonas. Se trata de un proyecto puesto en marcha por los comuneros de Arcade de Riba en el que se ha involucrado la empresa Ecowildlife, especialistas en la organización de viajes de naturaleza, ecoturismo y vida salvaje ya sea para clientes privados, empresas o agencias minoristas. Tras financiar las tareas de desbroce del monte para su repoblación, representantes de la compañía visitaron este fin de semana la zona con un grupo de 16 turistas catalanes para conocer el resultado de los trabajos y de paso colaborar en la plantación de varios ejemplares de castaños.

El turismo se implica en la naturaleza

Creemos firmemente en un turismo que contribuya activamente a la conservación del patrimonio natural y cultural, que incluya a las comunidades locales en la planificación, desarrollo y explotación de los proyectos y que interprete para los visitantes los atractivos naturales y culturales del destino”, explica el responsable de Ecowildlife, José Luis Rivera. Así, tras realizar un tour por Galicia con 16 viajeros acompañados por guías locales, donde recorrieron un tramo del Camino de Santiago y una ruta por las Islas Cíes, además de realizar visitas a varias bodegas de albariño de las Rías Baixas y disfrutaron de variada gastronomía gallega, el grupo remató el viaje en Soutomaior para conocer el proyecto de recuperación del monte de Arcade de Riba, en el que colaboran económicamente para compensar su huella de carbono. “El viajero debe aportar algo a los territorios que visita y las empresas debemos tener más experiencias que hagan que su participación sea necesaria y duradera en el tiempo”, justifica Rivera.

"Bota Raíces"

Los comuneros recibieron a los visitantes con todos los honores, puesto que sin la aportación económica de esta empresa de ecoturismo sería imposible recuperar el Monte Pequeno, en la que desde 2019 desarrollan la iniciativa “Bota Raíces”, un proyecto de reforestación con especies autóctonas en el que se contó con la implicación de los vecinos del barrio apadrinando un centenar de castaños. La plantación se realizó hace dos años, tras limpiar de maleza toda la parcela, y también se mantuvieron los numerosos pequeños robles que habían crecido en la zona de forma natural para que convivieran y entre ambas especies autóctonas repoblasen este monte.

A principios de este año, se volvió a actuar en la zona con tareas de desbroce y se señalizaron los árboles en crecimiento con la participación de voluntarios. Aunque muchos de los castaños se habían secado –el 90 por ciento aproximadamente–, se comprobó que los robles crecían sanos y con fuerza, por lo que se decidió que se reubicarían por la parcela para así ordenar mejor el monte. Sin embargo, el pasado mes, 25 ejemplares de los pequeños robles aparecieron talados sin que se conozca el motivo ni el responsable de los hechos. Una acción lamentable que no ha conseguido desanimar a los comuneros, que siguen adelante con su proyecto para que Monte Pequeno vuelva a contar con un bosque autóctono.

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