Celta y Cádiz aspiran a un regalo extra

El equipo vigués ansía una victoria que le permita salir al fin de la zona de descenso | Benítez podría apostar por los mismos que empataron en Valencia y Sergio viaja a Vigo con cinco bajas

Benítez da instrucciones durante un entrenamiento.

Benítez da instrucciones durante un entrenamiento. / Ricardo Grobas

El fútbol regresa un mes después a Balaídos (21 horas, DAZN) para que el Celta y el Cádiz afronten el último compromiso de la decimoquinta jornada de LaLiga que reserva un premio extra para el que obtenga los tres puntos: dejará al rival vencido en puestos de descenso. Además, el ganador conseguiría romper la racha de diez jornadas sin ganar que acumulan ambos conjuntos. El empate, en todo caso, favorecía al conjunto gaditano, que recuperaría la decimosexta plaza que le arrebató el sábado el Mallorca y mantendría a tres puntos de distancia al cuadro vigués, que marcaría la zona de descenso.

Celta y Cádiz se presentan a la cita en el coliseo vigués después de obtener un empate a domicilio, en Valencia y en Mallorca, respectivamente, que no les ha apartado de los problemas cotidianos en la clasificación pero que ha servido para mantener intacto el ánimo y el nivel competitivo de sus jugadores.

Rafa Benítez cuenta para esta cita con toda la plantilla, a excepción del lesionado de larga duración Joseph Aidoo. Es duda Carl Starfelt. El sueco, en pleno proceso gripal, no pudo entrenarse ayer, pero su entrenador confía en recuperarlo a tiempo para seguir ejerciendo la jefatura en la defensa.

Sergio González, por su parte, ha viajado a Vigo sin cinco futbolistas por acarrear distintas lesiones: el portero ‘Conan’ Ledesma, el zaguero Luis Hernández y los centrocampistas Fede San Emeterio, Gonzalo Escalante y Romy Kouamé. Iza Carcelén es duda en el lateral derecho por unas molestias que arrastra desde el partido del miércoles en Mallorca.

Celestes y amarillos esperan que la victoria se decante hacia quien gane la batalla en el centro del campo. Ambos equipos prefieren jugar a la contra y se sienten cómodo sin el control de la pelota.

En cuanto al once inicial, Benítez no suelta prenda. Ayer admitió que busca la pareja ideal de pivotes y que en el centro del campo apuesta por la rotación de piezas, que decide en función de las características del rival cuando las circunstancias se lo permiten. Ante el Cádiz cuenta con todos los efectivos de la medular. Bamba, Luca de la Torre y Mingueza parecen tener la plaza asegurada. La duda vuelve a centrarse en el pivote. Beltrán y Tapia son los candidatos. El primero ha sido titular en las dos últimas jornadas. El peruano salió de inicio hace un mes en casa ante el Sevilla, junto al canterano Hugo Sotelo ante la ausencia de De la Torre por sanción.

En esta ocasión, en la decisión de Benítez podría pesar la posibilidad de darle continuidad a un once que viene de sumar la primera portería a cero de la temporada, aunque falló en la circulación de la pelota y en aprovechar las contras. En ese caso, Guaita continuaría bajo el larguero, mientras que Kevin, Starfelt, Unai Núñez y Manu Sánchez formarían la retaguardia. Mingueza, Beltrán, De la Torre y Bamba se moverían por la medular, con Aspas y Larsen en ataque. Carlos Domínguez sería el relevo de Starfelt si el sueco no supera el proceso vírico. Mihailo Ristic, ya recuperado de sus problemas en la rodilla izquierda, también cuenta para entrar en el lateral izquierdo.

Sergio González baraja la posibilidad de introducir algún cambio en el once, como el posible retorno de Víctor Chust al centro de la defensa en detrimento del senegalés Momo Mbaye; o la titularidad del capitán José Mari Martín-Bejarano para rotar con el madrileño Álex Fernández. El técnico catalán apenas cuenta con el excéltico Maxi Gómez. En ataque prefiere a la pareja Roger-Chris Ramos. El ex del Levante, el gaditano Ramos y el venezolano Darwin Machís son las referencias goleadoras del conjunto andaluz, que con 11 tantos posee el registro más pobre ante la portería rival.

Y para la cita entre el Celta y el Cádiz, el club vigués ha rebajado un 20 por ciento el precio de las entradas y la afición local lleva días llamando a la movilización para ayudar a que su equipo consiga la primera victoria en Balaídos en la octava oportunidad. Además de los tres puntos, la victoria tendrá como premio salir de los puestos de descenso.