El jardín de las desdichas

El Celta regresará a Balaídos un mes después de su última cita en casa confiado en la mejoría del estado de un césped que fue sustituido en septiembre y que necesita cuidados a la espera de una profunda renovación

Operarios de Royalverd colocan tepes de hierba en Balaídos el pasado mes de septiembre.

Operarios de Royalverd colocan tepes de hierba en Balaídos el pasado mes de septiembre. / Ricardo Grobas

El césped de Balaídos continúa sufriendo las consecuencias de los destrozos causado por el concierto de Guns N’ Roses. Ni siquiera el segundo cambio de tepes que hubo que afrontar tres meses después del polémico espectáculo ha solucionado los problemas generados por el peso del escenario y de los grandes camiones que fueron utilizados en el montaje musical. De hecho, el Celta ya tiene decidido afrontar el verano que viene las obras necesarias para resolver una situación que obliga a redoblar los cuidados de la hierba y a reducir en lo posible el uso del recinto. Desde el club confían en que el terreno de juego presente un buen aspecto la noche del lunes, pues con la visita del Cádiz se cumplirá un mes sin fútbol en el estadio vigués. El último compromiso tuvo lugar el 3 de noviembre, frente al Sevilla.

La situación del césped ha empeorado con las intensas y frecuentes lluvias otoñales debido al deterioro del sistema de drenaje del terreno de juego. Cuando llueve mucho, se generan problemas en el filtrado del agua en la zona situada a 60-70 centímetros de profundidad que quedó compactada como consecuencia de los enormes pesos que tuvo que soportar con motivo del concierto. La hierba presenta buen aspecto pero el terreno de juego está blando.

Por problemas de calendario, el Celta no pudo acometer en julio el cambio de esas celdas sobre las que se asientan los tepes de césped. El club no pudo disponer de la instalación hasta principios de julio y a finales de ese mes organizó un amistoso con el Olympique de Lyon, previo al inicio de la temporada oficial.

El nuevo césped apenas aguantó tres meses, pues la aparición de un hongo deterioró la hierba y el Celta se vio obligado a realizar otro cambio de tepes después de que en Balaídos se hubiesen celebrado los partidos contra Osasuna, Real Madrid, Mallorca, Alavés y el partido de las leyendas celestes (uno de los actos del Centenario).

A partir del pasado 28 de septiembre comenzaron de nuevo los trabajos de reposición del césped. Desde entonces, el renovado terreno de juego solo ha sido utilizado por el primer equipo del Celta. El filial tuvo que regresar al campo de Barreiro para disputar sus partidos de la Primera RFEF. Hasta el momento, el Arenteiro es el último rival al que el Celta Fortuna se enfrentó en Balaídos, que el 8 de octubre estrenó los nuevos tepes, en la visita del Getafe a Vigo. Ante Atlético de Madrid y Sevilla fueron los siguientes compromisos que el equipo vigués tuvo que afrontar en su estadio.

Mañana se cumplirá justo un mes de la cita con el conjunto sevillista. En ese tiempo, el césped ha recibido muchos cuidados para que en la cita contra el Cádiz presente su mejor aspecto. Sin embargo, el estado del terreno de juego de Balaídos seguirá dependiendo a partir de ahora de la intensidad de las lluvias, pues el sistema de drenaje es incapaz de absorber grandes cantidades de agua.

Entre las medidas correctores para minimizar los daños en el césped se encuentran las perforaciones en el terreno de juego para que rompa esa compacta capa de suelo que dificulta el filtrado del agua, además de favorecer la ventilación del terreno para que la hierba no se pudra y convierta de nuevo a Balaídos en el jardín de las desdichas.

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Al Celta le restan dos compromisos en Balaídos en lo que resta de 2023, el año de su centenario. El lunes recibe al Cádiz (21 horas) y el sábado 16 al Granada (14 horas), con lo que los cuidadores de Balaídos tendrán margen suficiente para que el terreno de juego recupere su mejor aspecto. Sin embargo, en las últimas horas se conocía un nuevo evento en el estadio vigués. La Federación Gallega de Fútbol anunciaba ayer que la instalación situada en el Val do Fragoso acogerá el miércoles que viene la Supercopa de Galicia, a partir de las 18:30 horas. Ese 6 de diciembre, el Portonovo y el Sofán de Carballo pelearán por el título gallego del fútbol modesto. El acceso al mismo será libre y gratuito.

Este partido se celebrará con apenas 48 hora de diferencia con el que el Celta afrontará el lunes contra el Cádiz. En caso de lluvias, volverán a surgir los problemas sobre un césped que presenta un buen aspecto pero que es más blando debido a los problemas de drenaje. Mientras tanto, el Celta Fortuna continuará confinado en Barreiro ante los problemas en el césped de Balaídos. Así, el equipo que entrena Claudio Giráldez ya acumula cuatro partidos en el campo de Lavadores. Allí, el filial celeste ha recibido al Real Unión de Irún, al Sabadell, al Unionistas de Salamanca y a la Real Sociedad B. No les ha ido mal: ganaron los tres primeros y cayeron ante los vascos.