Vientos de remontada

La afición confía en el equipo y se moviliza para que Balaídos presente el mejor aspecto posible el lunes

Los jugadores aplauden a la afición tras el partido contra el Mallorca en Balaídos.

Los jugadores aplauden a la afición tras el partido contra el Mallorca en Balaídos. / JOSÉ LORES

El Celta ha marcado en rojo el duelo del próximo lunes frente al Cádiz como el punto de inflexión que inicie el despegue del equipo en la tabla. El alto nivel competitivo mostrado, pese a los árbitros, en los últimos partidos y la portería a cero, sin conceder apenas ocasiones al rival, sellada en Mestalla han convencido al vestuario de que el equipo se encuentra en el buen camino para iniciar una reacción que se ha postergado demasiado tiempo. El objetivo es claro: propulsar contra los de Sergio González una racha positiva que saque al Celta del descenso antes de parón navideño.

Los de Rafa Benítez se sienten en deuda con una afición que no les ha dado la espalda a pesar de su pobre rendimiento en un Balaídos huérfano de triunfos esta temporada y esperan que el duelo contra el Cádiz cambie de una vez por todas su perniciosa dinámica en casa. Las peñas ven brotes verdes tras el empate sin recibir goles firmado contra el Valencia y se han movilizado para que el estadio celeste presente el mejor aspecto posible en una noche poco propicia, por jugarse el partido en lunes.

“Sabemos que es un partido de vital importancia para salir del descenso. La situación en la clasificación es mala y por eso queremos brindar al equipo todo nuestro apoyo para sacarlo adelante”, señala José Méndez, presidente de la Federación de Peñas del Celta. Méndez lamenta que el partido se juegue un lunes por la noche y pide “un esfuerzo” para que “los que puedan” acudan a animar al equipo. “Si el partido se jugase un sábado o un domingo estoy convencido de que Balaídos se abarrotaba. Al ser un lunes por la noche, habrá mucha gente de fuera de Vigo que no va a poder venir al campo, pero desde las peñas nos estamos movilizando para intentar que haya un gran ambiente”, explica. Al mismo tiempo, el Celta ha rebajado un 20 por ciento el precio de las entradas con una promoción de Black Friday que el club espera mejore la asistencia al campo.

Los malos resultados en casa, donde que Celta no ha ganado todavía un partido tras siete comparecencias (tres empates y cuatro derrotas), no han hecho a la afición perder la fe en el grupo de Benítez. Los aficionados valoran que el equipo haya competido y haya merecido mejor suerte en buena parte de los partidos y confían en que la portería a cero de Mestalla haya zanjado los problemas que el conjunto está teniendo para cerrar los partidos con goles por errores en los últimos minutos. “El equipo muestra algunos brotes verdes. Compite y pelea bien y en este último partido contra el Valencia no sufrió al final del encuentro. Ahora hace falta ganar al Cádiz”, establece el presidente de las peñistas, que valora el calendario del conjunto de Benítez hasta final de año. “Tenemos partidos en casa contra el Cádiz y el Granada, que son rivales directos, una visita siempre complicada en Vallecas y acabamos en el campo de un Villarreal que no anda esta temporada del todo fino”, observa Méndez, que remacha: “Sería trascendental sacarnos la losa psicológica del descenso antes de Navidades”.

Dos ilusionantes precedentes

No faltan a los aficionados precedentes a los que agarrarse en la historia reciente. A un buen número de aficionados la situación se asemeja a la vivida hace nueve años con Eduardo Berizzo amenazado de despido. “El Cádiz podría ser para Benítez lo que el Córdoba fue para el Toto”, comenta José Méndez en referencia a la remontada protagonizada por el técnico argentino en el curso 14-15 tras encadenar el Celta, como ahora con el preparador madrileño, una racha de diez partidos sin ganar (ocho derrotas y dos empates). El Celta cortó la sangría con un apurado triunfo en Balaídos contra el Córdoba (1-0) que Nolito decidió a favor de los celestes.

Aquel partido se recuerda todavía por la imagen del entrenador argentino saliendo al medio del campo para discutir al árbitro la decisión de señalar como penalti a favor del Córdoba una falta en ataque que luego el juez de línea rectificó.Aquella apremiante victoria acabó con la crisis de resultados de un Celta que había sumado 2 puntos de 30, llegando a encadenar hasta seis derrotas consecutivas. El equipo vigués concluyó el curso en octava posición a 4 puntos de los puestos europeos. La temporada anterior, con Luis Enrique Martínez, el Celta también había vivido una nociva racha local que el cuadro celeste ha replicado con inquietante exactitud este curso con Benítez. Los celestes no ganaron su primer partido como locales hasta la decimoquinta jornada tras enlazar siete partidos en casa (tres empates y cuatro derrotas) sin relación con el triunfo. La victoria frente al Almería (3-1) cortó la hemorragia e impulsó al Celta desde la cola de la tabla hasta la novena plaza tras completar una gran segunda vuelta.