21 de septiembre de 2020
21.09.2020
Faro de Vigo

Un notable de la cantera del siglo XXI

Gabri Veiga, con 18 años cumplidos en mayo, alcanzó el sábado el sueño de debutar en LaLiga

21.09.2020 | 01:04
Gabri Veiga felicita a Araújo a la conclusión del partido.

A Madroa continúa dando buenas noticias al Celta, que el sábado celebraba el debut en Primera División de un futbolista que a finales de mayo pasado cumplió la mayoría de edad pero los técnicos ya lo consideran capacitado para dar los primeros pasos en la élite. Gabriel Veiga Novas (Porriño, 27 de mayo de 2002) es uno de los notables de la cantera céltica nacidos en el siglo XXI, la generación que reemplazará a los Iago Aspas, Hugo Mallo o Sergio Álvarez y que convivirá con los Rubén Blanco, Denis Suárez, Brais Méndez, Santi Mina, Kevin Vázquez o Iván Villar.

El sábado pasado, Gabri Veiga se convertía en el segundo canterano nacido en el nuevo milenio que se estrena con la celeste en la máxima categoría, después de que el curso pasado lo hiciera Iker Losada, quien lo festejó con un gol al Real Madrid. El catoirense ha ido perdiendo presencia en el primer equipo, mientras la ganaban, entre otros Gabri Veiga, un año menor.

Tres de los entrenadores en el fútbol base del porriñés le auguran a éste una larga trayectoria en el fútbol profesional, pues destacan sus excelentes condiciones técnicas, tácticas y físicas para moverse en el centro del campo, además de añadir la capacidad como goleador. De hecho, el entrenador del Celta, Óscar García, lo considera uno más de la primera plantilla, como a sus compañeros Miguel Rodríguez y Jose Fontán.

Veiga llegó a la cantera del Celta procedente del Santa Mariña, pasando a continuación por todas las categorías hasta compartir el curso pasado el juvenil con el filial de Segunda División. Además, se espera que forme parte del equipo céltico que disputará la UEFA Youth League. Y aunque el fútbol le absorba casi todo el tiempo, el porriñés ha sacado fuerzas para continuar los estudios y se ha matriculado en periodismo.

De la mano de Toni Otero llegó Gabri Veiga a A Madroa. "Lo firmé del Santa Marina. Entonces ya era un chico que llamaba la atención y ha madurado mucho. Me consta que ha caído muy bien dentro del vestuario. Es una persona humilde y eso es bueno también. Además, me consta que el entrenador está muy contento con él", apunta Otero de quien se ha convertido en el 500º futbolista en jugar con el Celta en Primera División y el 29º canterano que ha debutado en la máxima categoría con el Celta en lo que va de nuevo milenio.

"El siempre jugó en el centro del campo, aunque ahora ocupa una posición más adelantada que al principio. Es un jugador fuerte, muy dinámico, con muy buen giro; tiene llegada, una zancada muy poderosa. Es un jugador muy completo, que maneja muy bien el balón, con buenos controles y pases. Creo que va a ser un jugador muy interesante para el Celta, con un físico muy importante también", explica Toni Otero, que ejerció de director de A Madroa y entrenó al filial céltico.

La temporada pasada fue extraordinaria para Gabri Veiga, que del Juvenil B dio el salto al filial y mientras tanto debutó y marcó con la selección española sub-18 en la Copa del Atlántico. "El año pasado jugó poco con nosotros, apenas 11 partidos. Estuvo casi toda la temporada con el Celta B", comenta Jorge Cuesta, entrenador del Juvenil A céltico, que se clasificó para el máximo torneo europeo.

"Gabri es un media punta, interior, que con nosotros también jugaba de extremo izquierdo. Es muy potente en la zancada y bueno desbordando en la conducción. Tiene gol y llega bien desde la segunda línea", comenta el técnico vigués del debutante en la máxima categoría antes de entrar en detalle sobre lo que el joven futbolista ha de pulir: "Tiene que mejorar en colocación, físicamente necesita ganar masa muscular, capacidad para ir y volver y entender mejor el juego. Pero tiene mucho talento y potencial para seguir creciendo. La idea inicial es que juegue la UEFA Youth League con nosotros, pero habrá que ver en su momento. Está muy centrado y es un excelente chaval", concluye Cuesta sobre Gabri Veiga.

El nombre del futbolista se hizo más conocido entre el celtismo cuando el año pasado debutó con el Celta B con 17 años recién cumplidos. Lo cuenta Jacobo Montes, que entonces dirigía al filial y que quedó sorprendido por el potencial del joven futbolista. "Cuando comenzó con nosotros venía del juvenil B y por circunstancias lo pedimos para hacer la pretemporada con el filial. Entonces, no había ni pasado por el juvenil A. Hizo una pretemporada escandalosa y decidimos quedarnos con él cuando todavía iniciaba su etapa como juvenil de segundo año".

Montes, ahora dirigiendo al Guijuelo, de Segunda B, habla de las características que su expupilo: "Es un chico con un físico formidable para jugar al fútbol, con piernas largas para poder robar balones, una potencia muy buena, una buena conducción y unos controles orientados muy buenos; técnicamente bien dotado. Tiene que mejorar un poquito la orientación corporal para proteger el balón, pero eso lo va a aprender. Lo ubico como un 8, como un interior con mucha llegada y gol, con buen golpeo desde la frontal; rompe muy bien desde la segunda línea hacia la portería rival, tiene sacrificio defensivo, capacidad para robar el balón. Facetas que va a ir mejorando con el tiempo. Lo tiene todo para llegar al fútbol profesional en un espacio breve de tiempo, porque es trabajador. Tienes la sensación de que te escucha, que quiere aprender. Tiene un hambre desmesurada".

El entrenador de Redondela también resalta la faceta personal de Veiga: "Es un chico espectacular, como persona es un diez. Además, es humilde y no se cree lo que es, no sabe el potencial que tiene y eso es lo mejor que le puede suceder. Trabaja día a día para ser mejor futbolista y va a ser lo que él quiera ser. En ese aspecto, tiene la cabeza muy bien amueblada. Solo tengo palabras buenas sobre él porque desde el primer día entrenó muy duro y se hizo con un puesto cuando venía para hacer una pretemporada de diez días con nosotros. En tres o cuatro días nos convenció. Le veíamos un potencial enorme. Cada día que pasaba se asentaba más en el equipo. Parecía un veterano jugando con gente cinco o seis años mayor que él. El Celta posee una perla muy buena ahí", concluye quien dio la primera gran oportunidad a este notable canterano céltico del siglo XXI.

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