18 de febrero de 2019
18.02.2019

Aspas recae de su lesión sin fecha de vuelta

El goleador celeste se resiente de su rotura fibrilar en el gemelo y estará varias semanas más de baja

18.02.2019 | 01:25
Aspas sigue junto a Costas desde el banquillo de Balaídos el encuentro disputado el sábado entre el Celta y el Levante. // Ricardo Grobas

Sin tiempo de digerir el revés de la nueva derrota encajada en Balaídos frente al Levante, el Celta recibió ayer una desgracia de mayor calado e imprevisibles consecuencias: Iago Aspas ha recaído de su lesión muscular en el gemelo interno de su pierna izquierda, de momento sin fecha concreta de reaparición.

El club vigués dio a conocer la mala noticia a la conclusión del entrenamiento de recuperación celebrado por la mañana en A Madroa, en el que ya no se vio al delantero moañés, que realizó trabajo de recuperación en el gimnasio.

Los servicios médicos del Celta informaron de que Iago Aspas recayó de su lesión durante el calentamiento del partido disputado el pasado sábado en Balaídos frente a los granotas, en el que ya no llegó a saltar al campo. Tras el choque el jugador se sometió a una resonancia magnética que confirmó la nueva lesión, cuyo alcance se conocerá en un par de días, cuando al jugador se le vuelvan a realizar pruebas médicas.

La recaída de la estrella celeste se produce en el peor momento deportivo del Celta esta temporada, con el equipo al borde de los puestos de descenso y el técnico, Miguel Cardoso, bajo sospecha por su incapacidad para reconducir la inquietante deriva en que había sumido al equipo Antonio Mohamed, cuyos números empeora.

La sensación de oportunidad perdida con la derrota firmada contra los granotas en una jornada propicia para avanzar hacia la zona tranquila por los complicados enfrentamientos que debían afrontar sus rivales directos se ha tornado directamente en depresión con la recaída de Iago, el hombre que realmente marca las diferencias en este equipo y sin cuyo concurso el Celta únicamente ha conseguido ganar un partido (al Sevilla) en las últimas dos temporadas.

Desde su lesión en el Camp Nou el pasado 22 de diciembre en el último partido del pasado año la vida ha sido un suplicio para el Celta, que solo ha podido sumar 3 puntos de los últimos 21 en juego sin su goleador y estrella sobre el campo. Aspas se perdió casi la mitad del encuentro frente a los azulgranas (se retiró lesionado en el minuto 52) y los disputados posteriormente ante el Athletic Club, Rayo Vallecano, Valencia, Valladolid y Sevilla antes de reaparecer hace un par de jornadas en el Coliséum Alfonso Pérez contra el Getafe. Fueron apenas 25 minutos en un partido muy negativamente condicionado por el arbitraje pero su sola presencia en el campo bastó para intimidar a los azulones en inferioridad numérica.

En los días siguientes al partido, Iago Aspas se ejercitó con precaución con la idea de disputar también algunos minutos contra el Levante, que se irían incrementado de forma escalonada en los siguientes partidos. Infortunadamente el goleador celeste sintió molestias durante el calentamiento y ya no saltó al terreno de juego. Tras el choque se le realizó una resonancia magnética que confirmó los peores temores de los médicos.

"Durante el calentamiento, a unos 20 minutos de concluir el partido, notó una nueva lesión en esa zona que nos asusta un poco y se decide practicarle de urgencia una resonancia magnética", explica Juan José García Cota, jefe de los servicios médicos del Celta, que precisa: "En la prueba aparece una nueva lesión fibrilar en el mismo músculo, el gemelo interno, un poco por encima de la anterior lesión aunque en este caso podemos considerarlo una recaída".

El facultativo señala que la recuperación del futbolista "cumplió con todos los criterios para volver a jugar," si bien matiza que "por el tipo de lesión y la sobrecarga que nos comentó decidimos retrasar su reaparición y el entrenador siguió las directrices del servicio médico de evitar que jugara partidos completos, por lo que jugó algunos minutos en Getafe y contra el Levante, si era necesario, estaba previsto que jugase también". Cota añade que cuando se produce una recaía "uno tiene que revisar lo que ha hecho por si se ha cometido algún error en el protocolo del tratamiento", pero puede darse también "por circunstancias ajenas y no controlable y tener una recaída en este músculo era desgraciadamente una posibilidad que se ha producido".

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