Es tiempo de brindar con espumosos Rías Baixas

Las bodegas preparan para una época intensa en los mercados

La feria de los espumosos Rías Baixas celebrada el año pasado en Cambados.

La feria de los espumosos Rías Baixas celebrada el año pasado en Cambados. / Iñaki Abella

Manuel Méndez

Manuel Méndez

Con la Navidad a la vuelta de la esquina, es el momento de las bodegas de la Denominación de Origen Rías Baixas que ofertan importantes actividades enoturísticas, elaboran ediciones especiales de sus vinos y, sobre todo, de las que lanzan al mercado los ya populares espumosos, que cada año son más y compiten mejor con otras regiones o marcas de calidad que empezaron mucho antes con este tipo de elaboraciones.

Llega, en consecuencia, el momento de saborear esos espumosos elaborados con el método “Champenoise”, que requiere de, al menos, nueve meses de espera para que el vino base, siempre con un grado alcohólico mínimo de 10% en volumen, realice una segunda fermentación y llegue al punto óptimo desde que se deposita en la botella final.

Un vino base al que se añade el licor de tiraje, es decir, un líquido que “contiene levaduras y contribuye a la formación de las características burbujas de los vinos espumosos”, tal y como explican en la Denominación de Origen (DO) Rías Baixas.

El período de rima

Ese plazo mínimo de estancia en botella del vino, que se conoce como “período de rima”, sirve para que los azúcares y levaduras se activen y eleven el grado de alcohol.

Asimismo, la falta de oxígeno en el interior de la botella, que normalmente se coloca en posición horizontal, hace que se genere CO2 y la presión alcance entre 5 y 7 atmósferas.

No hay que competir con nadie, sino situar en los mercados un producto de calidad diferenciada hecho con la mejor uva del mundo

Roque Durán

— Gerente de Terra de Asorei

Un proceso que conlleva la creación en la botella de las lías, que son “los residuos que quedan tras el contacto de las levaduras y azúcares”.

En entonces, transcurrido el período de rima elegido por cada bodega, cuando llega el proceso de eliminación de las lías depositadas en el cuello de la botella, para que el producto final quede sin sedimentos.

Degüelle

Es lo que se conoce como “degüelle”, que “antiguamente se realizaba de modo manual” y actualmente se lleva a cabo colocando las botellas boca abajo en una máquina que permite introducir su cuello en una mezcla de agua y glicol etilénico, la cual provoca la congelación de las lías acumuladas en esa parte de la botella.

Es en ese momento del proceso cuando “se procede a quitar la chapa con la que se cerró el espumoso”, y la presión acumulada en el interior se encarga de que “salgan disparados” todos los sedimentos, dejando en la botella “un vino espumoso limpio, con colores más brillantes y con una presión de 3,5 atmósferas”.

Roque Durán (d.) recibiendo el premio al mejor espumoso del año en Galicia.

Roque Durán (d.) recibiendo el premio al mejor espumoso del año en Galicia. / FdV

Licor de expedición

Esa pequeña pérdida de líquido que genera el degüelle se compensa con “licor de expedición”, un producto que “confiere no solo las características gustativas especiales del vino espumoso, sino que también le aporta una serie de azúcares”, explica la DO.

Es en base a la cantidad cuando se diferencian los espumosos entre Brut Nature, sin adición de azúcar; Extra Brut, con menos de 6 gramos de azúcar por litro; Brut, menos de 12 g/l; Extra seco, entre 12 y 17; Seco, de 17 a 32 g/l; Semiseco, de 32 a 50 g/l; y espumoso Dulce, con una proporción de más de 50 gramos por litro.

Una vez efectuados los análisis establecidos por el Consello Regulador de Rías Baixas, que preside Isidoro Serantes, el vino espumoso se somete al embotellado y etiquetado final para proceder a su comercialización, que alcanza en estas fechas su momento álgido.

Uno de los espumosos de Terra de Asorei.

Uno de los espumosos de Terra de Asorei. / FdV

Terra de Asorei

Como confirman en Adegas Terra de Asorei, que puede presumir este año del mejor espumoso de la comunidad, según se decidió en la Cata de Vinos de Galicia y tiene diferentes tipos de espumoso con distintos periodos de rima: el brut “1953”, con 9 meses, el “Nai e Señora”, con 15 meses y el “Terra de Asorei”, con más de 20 meses en rima.

Es una firma con mucho que decir, ya que produce alrededor de 15.000 botellas de espumoso al año gracias a “la mejor uva del mundo, el albariño, y el mejor método que se puede emplear, el Champenoise”.

21 paises

Así lo remarca Roque Durán, máximo representante de esta marca presente con sus albariños Terra de Asorei, Nai y 1953 Pazo Torrado en 21 países, además de exportar sus Bruts de uva albariña 100% de Val do Salnés a Berlín, Praga, Tokio, Nueva York, Londres, entre otros lugares.

Esta firma empezó a elaborar sus espumosos, bajo el sello “Galicia Calidade”, en 2016. Empezó a comercializarlos al año siguiente, vendiendo más de 2.000 botellas en Japón “a través de las tiendas gourmet de una cadena de grandes almacenes”.

El Brut Terra de Asorei empezó a ser comercializado en Inglaterra en 2018, y desde 2019 está presente en Rusia y República Checa. Ya en 2020 desembarcó en los mercados de Estados Unidos, Alemania, Holanda y tiendas gourmet de Cataluña y País Vasco.

En definitiva, que la trayectoria de Terra de Asorei en esto de los espumosos es notable. Aunque Roque Durán asegura que “esto es solo el principio”, ya que los brut de Rías Baixas “han venido para quedarse”, como cree que volverá a quedar de manifiesto en las próximas navidades.

Y “sin intención de competir con nadie, sino situando en los mercados nacionales e internacionales un producto de calidad diferenciada que cada vez valoran más los consumidores”.

Tiempos de cultura vitivinícola

Pero la de Navidad, como se decía al principio, no es solo tiempo de espumosos, sino también para aprenderlo todo sobre la vitivinicultura, conocer en profundidad la Denominación de Origen Rías Baixas, saborear sus vinos y familiarizarse con el trabajo de las bodegas.

De ahí la trascendencia de la actividad enoturística a desplegar por muchas de ellas en las próximas semanas.

Buen ejemplo es la cooperativa Martín Códax, que desde Vilariño (Cambados) apuesta en estas fiestas por “una cata comentada por el sumiller de la bodega” con “tres elaboraciones únicas” de la misma y “tres maridajes navideños”.

Una actividad enoturística en Martín Códax.

Una actividad enoturística en Martín Códax. / Noé Parga

Se trata de “Martín Códax Nadal”, de martes a sábado, y con una duración de 80 minutos, desde las 12.00 y las 17.00 horas. Se permitirá la entrada a menores y habrá aforo limitado.

Pero la oferta de enoturismo de Martín Códax es más amplia, y puede consultarse en la web de la propia bodega. En ella aparecen “cuatro propuestas diferentes diseñadas para descubrir, a través de visitas guiadas”, el origen de esta firma y sus vinos.

Todas estas visitas, aclaran en Martín Códax, “finalizan con diferentes catas que incluyen degustación de selección de nuestros vinos DO Rías Baixas 100% albariño, mientras se disfruta de las excepcionales vistas de la ría de Arousa”.

Un túnel del vino en Martín Códax.

Un túnel del vino en Martín Códax. / Noé Parga

Una de esas cuatro propuestas es la llamada “Visita Martín Códax”, que permite “descubrir la bodega, a través de una visita guiada, y finaliza en la terraza con una copa de albariño Martín Códax”.

Otra opción es la visita “Orixe”, que finaliza con la “cata comentada de dos de nuestros vinos 100% albariño, acompañados de dos quesos gallegos con DO”.

La tercera posibilidad se llama “Ondas do Mar”, una visita de 70 minutos que incluye “una degustación de tres vinos armonizados con tres elaboraciones con conservas gourmet km 0”, reseñan en la firma cambadesa.

Por último, el visitante puede optar a “Creaciones Singulares”, una visita de 120 minutos de duración para “disfrutar también de elaboraciones de productos Km 0 maridadas en este caso con las elaboraciones especiales o de producción limitada que han cosechado numerosos premios y distinciones”.