Doble preocupación en Catoira: la pirotecnia y quedarse sin tele

El pueblo estudia esta tarde qué hacer con el taller de explosivos y el parque eólico

La protesta de los vecinos en Pontevedra, con el alcalde en el centro de la pancarta.

La protesta de los vecinos en Pontevedra, con el alcalde en el centro de la pancarta. / GUSTAVO SANTOS

Manuel Méndez

Manuel Méndez

En el Ayuntamiento de Catoira existe preocupación por la instalación de un taller de pirotecnia en el lugar de Coaxe, autorizado ya por la Subdelegación del Gobierno y que ha llevado a los vecinos a concentrarse ayer, en señal de protesta, en la ciudad de Pontevedra.

Pero esa preocupación también obedece a la pretendida ampliación del parque eólico de Xiabre y del Parque Eólico Fontevecha, sometidos en los que instalar catorce nuevos aerogeneradores.

Dos proyecos con mucho que ver

Lo que sucede es que los tres proyectos están interrelacionados, ya que en el gobierno del nacionalista Xoán Castaño Conde entienden que el taller de pirotecnia y los “molinos” del Monte Fontebecha pueden estar demasiado cerca.

Tanto es así que “uno de los aerogeneradores iría colocado a 146 metros del almacén de pirotecnia”, mientras que la subestación eléctrica del parque estaría “a 117 metros”, según comunicaron ayer desde el Concello de Catoira.

Los vecinos que rechazan la pirotecnia de Coaxe se concentraron ayer en Pontevedra. Esta tarde estarán en la asamblea informativa convocada por el alcalde (en el centro de la pancarta).   | //  GUSTAVO SANTOS

Los vecinos que rechazan la pirotecnia de Coaxe se concentraron ayer en Pontevedra. Esta tarde estarán en la asamblea informativa convocada por el alcalde (a la derecha de la imagen). | // GUSTAVO SANTOS / Manuel Méndez

El temor, parece evidente, es que el almacén de explosivos pueda afectar al parque eólico y viceversa.

Como también se teme que el funcionamiento de las instalaciones energéticas cause graves interferencias en la señal de televisión en diferentes puntos de la localidad.

Parque eólico singular

Todo esto, unido a la posibilidad de retomar el viejo proyecto del parque eólico singular, para dotar a Catoira de un “molino” propio, conforman el grueso de los asuntos a tratar en una asamblea convocada por el propio alcalde para esta misma tarde.

El regidor vikingo anima a sus vecinos a participar, invitándolos a reunirse a las 20.00 horas en el edificio multiusos. Y al hacerlo, Xoán Castaño incide en la trascendencia que parecen tener los asuntos a tratar.

Outeiriño

Sobre todo después de que ayer se recibiera en las oficinas municipales “una comunicación en relación con la ampliación del parque eólico de Xiabre en la cual la Oficina Técnica do Dividendo Dixital (TDT) da Xunta de Galicia informa de que la instalación del aerogenerador 3 ‘podría interferir la señal de televisión’, afectando a los lugares de Casal de Mogos, Outeiriño, A Ponte, Catoira y O Progreso”.

Pero no solo eso, sino que, en la misma comunicación se aclara que el aerogenerador 6 “podría afectar a la señal en el lugar de Outeiriño”.

Estas y “demás consecuencias de la ampliación del parque eólico” ocupan el orden del día de la asamblea vecinal.

Reunión en Industria

Al igual que lo tratado por el propio alcalde y el concejal delegado de Rural, Roberto Ferreira, con el director xeral de Planificación Enerxética e Recursos Naturais, Pablo Fernández.

En esa reunión los representantes municipales trataron de recabar información directa de la Consellería de Industria sobre la situación administrativa del parque eólico singular y la posibilidad de recuperar el proyecto.

Pero también sobre la afectación e incidencia de la construcción del almacén de pirotecnia sobre el parque eólico de Fontebecha, y viceversa.

El propio alcalde apunta que decidió solicitar a la Xunta un informe técnico urgente, con el propósito de determinar el verdadero riesgo que pueda existir en el futuro.

El concello podría autoabastecerse

La idea de recuperar el parque eólico singular que esta tarde va a exponer a sus vecinos es una de las propuestas del programa electoral del BNG que dieron a Xoán Castaño la Alcaldía y la mayoría absoluta en las pasadas elecciones.

El regidor ya dijo en campaña que esta es su apuesta para “mejorar la vida de las personas”, para lo cual necesita activar la empresa municipal “Enerxía de Catoira” y poner en marcha el “molino” que abastecería a la localidad, municipalizando la energía fotovoltaica producida e introduciéndola en las cubiertas de los edificios públicos.

En 2005 el entonces alcalde, Alberto García, y los responsables de la empresa Engasa firmaban un acuerdo para constituir una sociedad mixta y gestionar el parque eólico singular que iba a permitir al Concello autoabastecerse de energía para atender los servicios municipales, entregándose a la compañía eléctrica la potencia restante.

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Finalmente fueron medio centenar los vecinos que, capitaneados por el alcalde de Catoira, el nacionalista Xoán Castaño Conde, acudieron ayer a Pontevedra para mostrar su rechazo a la pirotecnia del lugar de Coaxe, en la parroquia de Dimo.

Se concentraron a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en la pontevedresa plaza de España, y desde allí dirigieron sus críticas y demandas a la subdelegada, ya jubilada, Maica Larriba.

Esa fue una de las diferencias sustanciales respecto a protestas anteriores, cuando, sobre todo en vísperas de las elecciones, las críticas se centraban en el ahora exalcalde socialista Alberto García García, que siempre dijo estar en contra de la pirotecnia pero al que los detractores de esta instalación culparon una y otra vez.

Hace semanas se supo que fue la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra la que concedió a la empresa el permiso necesario. Y según denunció el propio García, fue el posterior silencio administrativo del Concello que dirige Castaño el que acabó dando el visto bueno definitivo a la empresa pirotécnica.

De ahí que esta vez las críticas y lamentos pusieran el foco en la subdelegada del Gobierno, a la que dirigieron consignas y mostraron pancartas y escritos en los que, básicamente, los vecinos concluyen que “la única solución es tirar el galpón”, en referencia al almacén construido hace meses en el monte vikingo de Perneto.

Lo que hicieron los vecinos y el ahora alcalde, Xoán Castaño, fue dejar constancia de que quieren “salir a pasear sin temor, como hicieron nuestros padres”.

Al igual que “queremos tener abastecimiento de agua potable durante todo el año, ya que no disponemos de abastecimiento municipal”, manifestaron ayer.

Y no quieren tener que hacerlo preocupados “por la acumulación de más de seis toneladas de pólvora cerca de nosotros, ya que esto nos hace vivir con miedo en nuestras propias casas”.

Por eso defienden que este tipo de actividades se ubiquen lejos de núcleos rurales como el suyo.

En su intervención, dirigida a la propia subdelegada del gobierno saliente, la portavoz vecinal le pidió “que se ponga del lado de los más débiles; de los que vivimos con orgullo en el rural y queremos seguir haciéndolo sin miedo, sin angustia y con futuro”.

“¿No habría otro lugar más apartado en el que colocar esta actividad?” o “¿Su administración no fue consciente de dónde iba a ser colocado este peligro?”, fueron dos de las preguntas que dejaron en el aire los manifestantes catoirenses.