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Las algas de las playas, ¿fuente de vida o incordio?

Los conservacionistas y el Concello de O Grove divulgan sus bondades

Usuarios de A Lanzada recibiendo explicaciones sobre el importante papel de las algas y especies como el chorlitejo. // E. GONZÁLEZ / SEO BIRDLIFE

Entidades conservacionistas como la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), e instituciones como el Concello de O Grove, a través de su departamento de Medio Ambiente, no dejan de desplegar acciones con las que concienciar a la sociedad para que contribuya a la preservación de los espacios naturales.

Esto implica, por ejemplo, hacer entender a los bañistas que es necesario cortar el agua de duchas y lavapiés, retirar las papeleras de la arena, evitar su cribado con medios mecánicos y permitir la presencia de algas también en zonas de baño, ya que no solo está justificada, sino que es necesaria.

Mediante campañas de divulgación de todo tipo, que en ocasiones llegan a realizarse a pie de playa, como A Lanzada y tantas otras, los ecologistas tratan de explicar a la sociedad que las algas que tanto pueden molestar a algunos bañistas son cruciales para la pervivencia de especies tan amenazadas como el chorlitejo patinegro o “píllara das dunas” (Charadrius alexandrinus).

Hace una semana, sin ir más lejos, SEO BirdLife Pontevedra reunía a un grupo de usuarios de A Lanzada para, con ayuda de telescopios y prismáticos, invitarlos a observar una familia de “píllaras” con pollos recién nacidos.

Las playas no son espacios artificiales ni simples extensiones de arena estéril, sino que son ecosistemas naturales y vivos, por lo que deben tratarse de forma respetuosa y cuidadosa

PIO O Grove

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Los representantes de dicha organización, encargada de gestionar la Reserva Ornitológica de O Grove, aprovecharon para informar a los ciudadanos sobre los problemas de conservación que atraviesa este pájaro, que aparece en el Libro Rojo de las Aves de España en la categoría de “En peligro” y que, en el Catálogo Galego de Especies Ameazadas, figura como “Vulnerable”.

A los asistentes se les explicó que Galicia dispone de un plan especial de protección con el que se trata de facilitar la reproducción del chorlitejo, incidiendo en que la presencia de perros en la arena es una amenaza perramente.

A lo que añadieron los conservacionistas que las algas resultan fundamentales para esta y otras muchas especies.

Algo en lo que abunda el Concello de O Grove a través de su Proyecto de Inversión Ornitológica (PIO), donde se aclara que “estamos acostumbrados a considerar las playas como parques de ocio o meros objetos de consumo”, cuando en realidad “ni son espacios artificiales ni simples extensiones de arena estéril, sino que son ecosistemas naturales y vivos, por lo que deben tratarse de forma respetuosa y cuidadosa para que conserven su buena salud”.

Un adulto de chorlitejo y dos crías, en A Lanzada. | // PIO / JUAN GÓMEZ

Dicho lo cual se resalta que “las algas varadas en la arena son bioindicadores del buen estado de conservación de las playas, ya que les aportan múltiples beneficios”.

Entre ellos que son “hábitat y alimento de más de 50 especies de macroinvertebrados, los cuales, a su vez, son el alimento de aves como el chorlitejo patinegro”.

Fertilizante natural

Por si no fuera suficiente argumento, el PIO esgrime que “los nutrientes que liberan las algas varadas en la orilla vuelven finalmente al mar, fertilizándolo y favoreciendo su productividad”.

Sin olvidar que “las algas retienen la arena arrastrada por el viento y son las encargadas de fertilizar también las plantas dunares pioneras, propiciando así la formación de la duna”.

Sinónimo de arenales “sanos y naturales”

El Concello de O Grove tiene claro que las algas “no son basura, sino elementos naturales de nuestros arenales que desempeñan un notable papel ecológico, por lo que debemos respetar las depositadas en la orilla para poder disfrutar de playas sanas y naturales”.

Esto es tanto como decir que “son parte esencial de la cadena marina costera” y garante de “la buena salud del ecosistema litoral”.

Algas en la playa. E. González / PIO O Grove

Por eso asume que “cuando las algas depositadas en las orilla se eliminan artificialmente se está provocando una grave alteración ecológica, dando lugar a arenales estériles e insalubres”.

De ahí que dejara de hacerlo en playas como A Lanzada, “clasificada por el Plan de Conservación da Píllara das Dunas de la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta como ‘Área Prioritaria de Conservación’, ya que se trata de un espacio vital para la supervivencia del chorlitejo patinegro”.

Usuarios de A Lanzada utilizan los lavapiés dependientes del municipio vecino de Sanxenxo, este mismo verano.

Esa es una de las razones “por las que hace años el Concello decidió retirar la limpieza mecánica, evitando el paso de la máquina cribadora de arena por A Lanzada, salvo en casos muy excepcionales y después de pedir las autorizaciones correspondientes”, explica el propio Concello de través del programa PIO.

Dicho de otro modo, que lo que se hace es “una limpieza manual y selectiva, eliminando solo contaminantes como plásticos, vidrios o latas”.

Es por ello que la concejalía meca de Medio Ambiente insiste en apelar a la colaboración de los ciudadanos, como hacía también el alcalde, José Cacabelos, cuando hace unos días explicaba por qué se adoptaron estas medidas y otras como la supresión de duchas y lavapiés.

El propio regidor insistía, como hace el PIO, en que “tampoco se han vuelto a colocar las islas de contenedores de residuos que había en el arenal y que, aparte de ser focos de contaminación, atraían avispas y depredadores y hacían que la camioneta de recogida circulase por la arena poniendo en peligro animales y plantas”.

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