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Faro de Vigo

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Vecinos de Armenteira denuncian un nuevo ataque de lobos al ganado

El portavoz de los ganaderos de caballos, Esteban Outeda, urge una solución a la Consellería do Medio Rural

Esteban Outeda, en febrero pasado, junto a un caballo herido por el lobo en una pata. | // NOÉ PARGA

Esteban Outeda, portavoz de un grupo de ganaderos que tienen caballos en el monte Castrove, denunció esta semana un nuevo ataque de lobos a ganado doméstico. Se produjo en Valboa, una aldea situada en la parroquia de Armenteira (Meis), situada junto a la carretera que va desde el monasterio hasta el campo de golf. Outeda afirma que tenía tres ovejas en un cierre, y que el lobo mató a las tres.

“Hay que buscarle una solución a este problema, porque ya no estamos hablando de que los lobos estén matando ganado que está en el monte. Esta vez actuaron a 30 metros de las casas”, aseveró Outeda. En su opinión, los depredadores debieron saltar el cierre de malla que tenía en la finca, y dieron muerte a las ovejas en la madrugada del miércoles para el jueves pasados.

Outeda ha dado aviso del suceso a la Consellería do Medio Rural, y baraja solicitar una reunión con la jefa territorial del servicio en nombre de la asociación ganadera. Una de las propuestas que quiere hacerle es que la administración permita el traslado de los animales muertos por el lobo a zonas de monte alejadas de los núcleos habitados, para que sirvan de alimento para los depredadores. De este modo, aduce, proporcionándoles alimento se evitará que bajen durante un tiempo a las proximidades de las aldeas.

Ataques constantes

Esteban Outeda sostiene que los lobos están protagonizando ataques casi constantes al ganado. A finales de febrero, este vecino de Armenteira logró recuperar un caballo que había sido atacado en el monte, y que sufrió graves mordeduras en una pata. Apenas dos semanas después, a mediados de marzo, Outeda declaró que los lobos causaron la muerte de una vaca de raza cachena.

En esta ocasión, se abalanzaron sobre tres ovejas que Outeda había dejado en el cierre de su finca ese mismo miércoles al anochecer. Apenas sobrevivieron en la parcela unas horas. Por si esto no fuese suficiente, el ganadero plantea que los lobos han diezmado la población de caballos mostrencos. “En el monte ya quedan muy pocos potros. Yo ahora mismo tengo cinco yeguas paridas en casa y no las puedo echar fuera, porque en cuanto lo haga sé que el lobo me acabará con las crías”, aduce.

Esta circunstancia supone a los criadores un gasto extra, puesto que aunque el monte, “está lleno de pasto”, si guardan el ganado en casa no pueden aprovechar este recurso y deben seguir gastando dinero en piensos y paja.

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