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Carlos Silla, uno de los presuntos lancheros más buscados por la Policía... Y por los narcos

El velero interceptado a 300 millas de Portugal mide 24 metros y transportaba cinco toneladas de cocaína desde Sudamérica. Policía Nacional

El vilagarciano Carlos Silla Otero ha ingresado en una prisión de Portugal. Un objetivo muy escurridizo que la policía ha conseguido capturar tras seguirle la pista desde hacía tiempo, incluso antes de que se lo tragase la tierra cuando estalló la operación “Lince-Tuneladora” en pleno confinamiento y el arousano huyese al sur de España, según sospechan los investigadores. Y es que aunque hasta ese momento en el que se decretó su orden de busca y captura (marzo de 2020) su expediente a nivel penal permanecía inmaculado, Silla ya había sido anteriormente investigado “en numerosas ocasiones” por la policía, tanto española como portuguesa.

Lo que no esperaba la Brigada Central de Estupefacientes que ha dirigido la operación “Marea Blanca” de forma conjunta con la Policía Judiciária lusa, era encontrar a Carlos Silla dentro del G-Siro, el velero de casi 24 metros de eslora interceptado a 300 millas de las costas portuguesas el pasado sábado con 5.200 kilos de cocaína a bordo, el mayor alijo jamás encontrado en este tipo de barco.

Según la investigación, Silla tomaba unas importantes medidas de prevención y seguridad en el mar que le garantizaban salir airoso de cada travesía que realizaba desde el otro lado del charco.

Presunto narcotransportista de "gran nivel"

La Udyco (Unidad de Drogas y Crimen Organizado) lo considera un presunto narcotransportista “de gran nivel”, a la altura de otros dos míticos lancheros arousanos prófugos de la justicia, como son Fernando Prado Rey, alias “Chiscote”, y Baltasar Vidal Durán, “Saro”. Incluso como “O Mulo en su momento”.

Intervenida más cocaína que nunca en un velero M. Méndez

“Chiscote”, primo del histórico Sito Miñanco, se esfumó en 2018 a raíz de la operación Mito en la que además del número uno, acabaron detenidas cuarenta personas e incautadas más de 4 toneladas de cocaína. “Saro” huyó en 2013 tras conocer su última condena y así evitar acabar entre rejas.

Fuentes policiales sitúan a Carlos Silla junto a estos dos pilotos de planeadoras fugados como los transportistas más buscados por las fuerzas antidroga a nivel internacional, por lo que consideran un éxito haber dado caza al joven vilagarciano, que a sus 35 años contaría con una gran reputación en el narcotráfico marítimo, al ser requerido por las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas debido a sus grandes habilidades como patrón de embarcaciones, sobre todo de veleros, en los que es especialista.

Para la Brigada Central de Estupefacientes con base en Madrid, además de por tratarse de la mayor cantidad de cocaína decomisada a bordo de un velero (más de cinco toneladas), este nuevo golpe al narcotráfico tiene especial relevancia porque frena nuevos cargamentos a medio plazo, ya que “no resulta fácil” encontrar a supuestos pilotos de esa talla ni tampoco un velero con esas características.

Desde puertos africanos

¿Cómo trabajaba Carlos Silla? Según los agentes que lo han seguido de cerca, salía de un determinado puerto en velero hasta Colombia o Venezuela para recoger la droga, si bien él nunca pisaba la costa.

Resulta habitual que los narcoveleros se compren fuera de España para evitar relacionarlos con la organización. Suelen partir de puertos africanos para acortar el trayecto hacia Sudamérica y el muelle de destino siempre es distinto al de salida.

Los investigadores sospechan que la droga tenía como puerto de destino el Cabo de San Vicente o el norte de Marruecos

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En este caso, se sospecha que las cinco toneladas de cocaína que no llegaron a cargarse en las lanchas debido a la intervención policial tenían como punto de llegada el Cabo de San Vicente, al sur de Portugal, o el norte de Marruecos para posteriormente distribuirse por Europa. También Galicia figuraría como destino de parte del alijo, según sostienen los investigadores.

Banderas y nombres falsos

Los cambios de nombre y de bandera de la embarcación constituyen una práctica frecuente entre los narcotransportistas. De hecho el G-Siro estaba rotulado con una nomenclatura distinta, y por tanto falsa. Tampoco su bandera se correspondía con la verdadera (española).

Frecuentes travesías de veleros

“Marea Blanca” es una operación conjunta de la Udyco central de la Policía Nacional en España y la Judiciária en Portugal (con connotaciones en el sur de España) a la que hay que añadir la participación del Ejército del Aire portugués, la Armada lusa, la National Crime Agency del Reino Unido, la DEA estadounidense, el Centro de Análisis y Operaciones Marítimas en materia de Narcotráfico (MAOC) con sede en Lisboa, el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) y la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional de Colombia.

Las informaciones llegadas desde Colombia, Reino Unido y de la DEA apuntaban a que se estaban realizando una buena cantidad de operaciones con veleros desde el sur de la península Ibérica y Marruecos, realizando la recogida de la droga en altamar. Ahí se activó la maquinaria encaminada a montar un dispositivo marítimo que acabó con el decomiso del monumental alijo a 300 millas de Portugal.

La operación Marea Blanca se cierra con tres detenidos encarcelados en Lisboa

La operación bautizada como “Marea Blanca” se ha cerrado con tres personas detenidas, dos de ellas de Vilagarcía. Son Carlos Silla y Javier Fontán. Junto a ellos también fue arrestado un ciudadano de nacionalidad peruana con residencia temporal en España que responde a las iniciales H. G. Los tres apresados son jóvenes.

Aunque la Brigada Central de Estupefacientes de la Udyco da por finiquitada la operación “marítima”, abrirá nuevas líneas de investigación para continuar tirando del hilo, puesto que a Silla no se le considera como el propietario del macroalijo hallado en el velero G-Siro el pasado fin de semana, sino como su supuesto transportista. Tanto él como los demás detenidos han tenido que responder ante las autoridades judiciales portuguesas y actualmente se encuentran en la cárcel de Lisboa tras decretar el magistrado prisión provisional sin fianza para los tres. Está en trámites la cesión de jurisdicción para que el procesamiento continúe en España, pero en principio los arrestados pasarán una temporada en el país vecino.

La sobreproducción en Colombia dispara los cargamentos con destino Europa

La pandemia de coronavirus afectó a todas las actividades económicas. También a las ilícitas, como el narcotráfico. Por ello, tras un año relativamente flojo para el negocio de la droga, la producción de cocaína al otro lado del charco se ha disparado. Los cárteles necesitan dar salida a la mercancía, lo que incrementa las travesías transoceánicas con destino al viejo continente. “En Colombia hay más cultivos y grupos que nunca”, confirman fuentes de la Udyco central. Pero las fuerzas antidroga trabajan intensamente dar caza a los narcotraficantes. De hecho en los últimos días, además de los 5.200 kilos de cocaína aprehendidos en un velero en aguas internacionales frente a Portugal (la mayor cantidad de estupefacientes hallada en la historia en este tipo de embarcación), también se han decomisado dos toneladas en otro velero interceptado en el Atlántico Norte que arribó al puerto de Vigo. En marzo de 2020, en pleno confinamiento, se frustró un alijo de 3.700 kilos que iba a introducirse en Arousa. Una operación de la que logró escabullirse Carlos Silla.

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