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Seis concellos de Arousa regulan juntos la emergencia social y la ayuda en el hogar

Imagen de archivo de una recogida solidaria de alimentos a cargo de una organización privada. |  / NOÉ PARGA

Imagen de archivo de una recogida solidaria de alimentos a cargo de una organización privada. | / NOÉ PARGA

El Concello de Cambados celebra mañana jueves su pleno de julio, y uno de los asuntos que se abordarán es la aprobación inicial de un nuevo reglamento para la concesión de las ayudas de emergencia social. Lo novedoso de este documento es su génesis, pues es el fruto del trabajo coordinado del personal de servicios sociales de media docena de municipios de O Salnés, que fueron los de Cambados, O Grove, Sanxenxo, Ribadumia, Meis y Meaño.

Las ayudas de emergencia social son aquellas que están destinadas a cubrir gastos imprevistos y sobrevenidos de forma súbita, y su finalidad es evitar la exclusión social de los beneficiarios. En el caso de Cambados, se regulan actualmente por unas bases aprobadas por el Ayuntamiento a finales de 2015, pero el personal de servicios sociales detectó que en el día a día se encontraban con problemas y casuísticas que no estaban bien reflejados en dichas bases.

Por ello, se consideró necesario redactar un nuevo reglamento. Pero, ¿cómo hacer para evitar la aparición futura de nuevas lagunas? El personal de servicios sociales de varios municipios consideró que lo mejor sería trabajar entre todos coordinadamente. De este modo, además, se abordan diferentes aspectos, como los importes de las ayudas o el tiempo de las prestaciones, así como los requisitos para acceder a ellas. Así, se evitan diferencias importantes entre municipios, y que pueda haber personas que reciban mayores aportaciones dependiendo del municipio en el que estén empadronadas.

Con el trabajo coordinado se unifican los requisitos, las prestaciones y los plazos

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Las trabajadoras sociales de media docena de concellos de O Salnés constituyeron hace un par de años una mesa de trabajo, en la que perfilan documentos técnicos e intercambian impresiones sobre problemas con los que se encuentran en su día a día para, entre todas, buscar soluciones más rápidas y efectivas para los usuarios de los servicios sociales.

Fue así como empezaron a trabajar en un reglamento para las ayudas de emergencia social, que son las que en el caso de Cambados se aprobarán en el pleno de mañana jueves si la corporación lo estima oportuno. Asimismo, las trabajadoras sociales tienen también muy avanzado un documento sobre la ayuda en el hogar, otra de las áreas de trabajo más importantes en servicios sociales. En este segundo caso, está previsto que retomen las reuniones después del verano.

De todos modos, esto no implica que los reglamentos vayan a ser después uniformes en todos los casos, pues los concellos mantienen la potestad de realizar alguna modificación, atendiendo a la situación particular de cada localidad.

“Trabajar conjuntamente en estos momentos es fundamental”, destacan desde el grupo de técnicas que han constituido la mesa de trabajo. “La realidad social es cambiante y hay que adaptarse a ella”, prosigue. La pandemia de coronavirus, además, ha provocado que el número y la diversidad de usuarios de los servicios sociales se haya disparado.

Los ciudadanos y los colectivos pueden hacer sus aportaciones

El Ayuntamiento de Cambados convocó a finales de enero pasado un periodo para la recogida de las opiniones de ciudadanos y asociaciones para el nuevo reglamento de emergencia social. La consulta, convocada a través de la web municipal y publicitada para fomentar la participación, se saldó sin aportaciones. En el reglamento que Cambados lleva mañana a pleno, por ejemplo, se contemplan ayudas extraordinarias para el pago del alquiler o de la hipoteca.

En ambos casos, el usuario recibiría la asistencia municipal si las cuotas no superan los 450 euros, y la cantidad adeudada no excede las seis cuotas. Las ayudas de emergencia social están pensadas también para echar una mano en la adquisición de alimentos y productos de higiene, el pago de recibos de la luz, el agua o el gas, la compra de electrodomésticos básicos, de medicamentos, gafas o audífonos.

En la ordenanza se establecen también los requisitos económicos para poder acogerse a estas aportaciones, dependiendo del número de personas que forman parte de la unidad familiar. Para ello, se toma como referencia el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples), y que ahora es de 564,90 euros mensuales. Hay que tener en cuenta que las aportaciones de emergencia social son incompatibles con otras concedidas antes para la misma finalidad, como pueden ser las de la Risga o la Tarjeta Monedero. Se espera que a lo largo de este año, se apruebe la ordenanza en los demás municipios que participaron en su gestación.

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