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Los "monstruos" de las Rías Baixas

Especies "raras" o "diferentes" encontradas en aguas de las Rías Baixas.

Especies "raras" o "diferentes" encontradas en aguas de las Rías Baixas. FdV

No tienen por qué ser animales amorfos o nunca antes vistos, que los hay, sino que también tienen cabida en esta categoría los inusualmente grandes o los microscópicos, aquellos que se diferencian significativamente de los demás miembros de su especie o, simplemente, bichos que no dejan de sorprender a propios y extraños.

Todos ellos pueden presentarse como los “monstruos” de las Rías Baixas, donde las ballenas azules y las orcas ganan protagonismo cada año que pasa o los delfines comunes son capaces de formar un ejército de varios miles de ejemplares; algo tan inusual como avistar un grupo de 150 delfines mulares (arroaces) nadando dentro de una ría, como sucedió en 2019.

Hace unos días, por cierto, fue visto otro, éste de unas cuarenta unidades, lo cual también es impactante, ya que habitualmente esta especie forma "familias" de entre 8 y 15 individuos.

Junto a estos últimos casos, documentados por el Instituto para el Estudio de los Delfines Mulares (BDRI), pueden citarse otros avistamientos realizados por dicho centro de investigación asentado en O Grove, como los referidos a ballenas jorobadas y tantos otros mamíferos marinos.

Entre ellos cabe destacar, igualmente, la localización de animales con albinismo, es decir, seres vivos que a causa de una ausencia congénita de pigmentación lucen una piel blanca. Como también la aparición de un delfín común con melanismo, que se produce cuando un exceso de pigmentación oscura genera un ennegrecimiento de su cuerpo.

La medusa XL de la ría de Vigo

Hablando de bichos raros, esta misma semana se detectó en la ría de Vigo, durante una inmersión organizada para la recogida de muestras de laminarias frente a la playa de Liméns (Cangas), una masa gelatinosa amorfa.

Como ya se avanzó en FARO DE VIGO, se trataba de una medusa mayor incluso que la grabada en noviembre de 2020 en Punta Lagoa; una “Rhizostoma octopus” de casi un metro de diámetro.

Así fue el encuentro con una medusa gigante en la ría de Vigo R.V.

Esta vez fueron los biólogos Manuel E. Garci y Miguel Boquete; el buzo y director del Centro de Buceo Islas Cíes, Iñaki Ferreiro; y una investigadora de la Universidad de A Coruña quienes se toparon un excepcional ejemplar que podría pertenecer a la especie “Cyanea capillata”, la cual, como detallaba el decano, es la asesina misteriosa en la novela de Serlock Holmes “La aventura de la melena de león”.

Al margen de esta medusa, cuya campana puede llegar a los tres metros de diámetro, con tentáculos de hasta 30 metros de longitud, no está de más citar la localización en aguas gallegas de otros animales de talla “XXL”.

El "bogavantazo" de Rodrigo: Casi seis kilos y un metro de largo

Hace justamente dos años, por ejemplo, el joven pescador Rodrigo Ramos (A Illa de Arousa) capturaba un bogavante de seis kilos de peso y aproximadamente un metro de largo.

Aquel bicho de portentosas pinzas que se sumaba por méritos propios a la lista de ejemplares “raros” de diferentes especies marinas, tales como los pulpos de cinco y siete kilos de peso localizados en enero de 2019 en la ría de Vigo.

El porriñés Samuel Pérez sujetando un congrio de 31 kilos y casi dos metros de largo, en 2017.

la raya de 29 kilos que en aquella misma época era capturada en San Adrián de Cobres (Vilaboa) o los congrios de 31 y 22 kilos pescados en Cabo Silleiro (abril de 2017) y Panxón (junio de 2018), respectivamente.

Eso sin olvidar un rodaballo de doce kilogramos de peso capturado por el pesquero grovense “Nuevo Alcamar”, en abril de 2019, ni el mero de 34 kilos subastado entonces en la lonja de Vigo y adquirido por Lorena Moldes, del restaurante Pan de Millo (O Grove) para servir a sus clientes entre cincuenta y sesenta buenas raciones.

La cocinera grovense Lorena Moldes (Pan de Millo) con un mero de 34 kilos. FdV

Especies invasoras inventariadas en Redogal

Aunque si lo que se quiere es hablar de especies raras y/o monstruosas, tampoco está de más revisar la Red de Observadores del Medio Marino Gallego (Redogal), una plataforma creada, precisamente, para detectar, identificar y evaluar la presencia de especies marinas poco o nada habituales en el litoral gallego.

Algunas de las especies inventariadas en Redogal. FdV

De este modo, puede hablarse de la “Hexaplex trunculus”, una especie de caracola de concha sólida originaria del Mediterráneo y el Atlántico noreste que fue introducida en Galicia en los años ochenta y tiene poblaciones estables, al menos, desde 2007.

Como informó FARO en enero, cuando dio a conocer el lanzamiento definitivo de Redogal , en 1985 fue citada por primera vez en Galicia, y más concretamente en la ensenada de O Grove, donde también se localizaron ejemplares y puestas de “Bolinus brandaris”, otro tipo de caracol originario del área que va desde Marruecos (Tánger) hasta el sur de Portugal (Cascais).

El papel del Grupo de Estudio del Medio Marino y la perforadora de ostras

En febrero del año pasado el Grupo de Estudio del Medio Marino (GEMM), que aporta buena parte de los descubrimientos de Redogal, ya daba cuenta de la localización de otra de las especies inventariadas, la "Ocinebrellus inornatus", que en inglés se conoce como "Japanese oyster drill", es decir, perforador de ostras japonés.

El viaje de una medusa gigante por la ría de Vigo Imagen: Alicia Sobrino (Producciones Montana) | Música: The Kyoto Connection - Water

En este caso se trata de una especie exótica originaria de Japón que algunos pueden llegar a confundir con una caracola autóctona como la “Ocenebra erinacea”.

El investigador Juan E. Trigo explica que puede destruir los cultivos de ostra, aunque también “puede entretenerse comiendo cualquier otro bivalvo”.

El molusco gasterópodo bautizado como “Simnia jacintoi”, descubierto en aguas de Arousa. GEMM

Este colectivo, por cierto, tiene sobrada experiencia en la localización de especies raras que podrían tildarse de “monstruosas”. Hace un lustro el GEMM, con sede en el Concello de Ribeira, localizaba un animal nunca antes visto en Galicia; un molusco gasterópodo citado con anterioridad en la costa de Marruecos.

Es un bicho de alrededor de 6,5 milímetros de longitud que fue localizado a 25 metros de profundidad, sobre colonias de corales blandos conocidas popularmente como “'mano de muerto”.

Un ejemplar de “Euryleptodes galikias”, descubierto en 2012. GEMM

Sus descubridores lo bautizaron como “Simnia jacintoi” y explicaron entonces que, con ésta, eran ya seis “las especies de la familia ‘Ovulidae’ localizadas en Galicia”.

Otros descubrimientos importantes para la ciencia

Pero no fueron los únicos descubrimientos del GEMM, sino que localizó también en 2012 “un nuevo platelminto del orden turbelarios”. Dicho de otra forma, “un curioso animal de 25 milímetros de largo por 14,4 de ancho” que fue encontrado en el interior de una concha de mejillón a una profundidad de cinco metros.

“Caprella mutica”, registrado en 2014 en Arousa. GEMM

Como se supo después, tras su recolección y estudio, en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aquello acabó convirtiéndose en un hallazgo más importante de lo esperado, “ya que no solo era la primera vez que se describía en nuestras aguas, sino que resultó ser una especie nueva para la ciencia, bautizada como Euryleptodes galikias", explicaban los especialistas del GEMM.

Los mismos que habían localizado también dos ejemplares de babosa dromedario (Atagema gibba) y sus puestas en verano de 2013. A pesar de tratarse de una especie que antes de esa cita solo había sido descubierta cinco veces en todo el mundo, desde su primera descripción en 1951. Y nunca se había certificado su presencia en la costa española.

Una invasora procedente de Japón

Al hablar de especies invasoras en los mares gallegos hay que referirse a una localizada en 2014. Es “un anfípodo perteneciente a la familia de los caprélidos”, el “Caprella mutica”; una especie invasora originaria de Japón que se expandió a lo largo de las costas de América del Norte, Europa y Oceanía.

Está “frecuentemente asociada con estructuras hechas por el hombre, especialmente las dedicadas a las actividades de acuicultura, donde puede alcanzar densidades de hasta 300.000 individuos por metro cuadrado”, indicaba el biólogo e investigador Juan Trigo, integrante del GEMM.

Medusa "Rhizostoma luteum", presente ocasionalmente en aguas gallegas. Redogal

Todo esto, y mucho más que se queda en el tintero, es solo un ejemplo de la enorme variedad de especies que pueden encontrarse en las rías gallegas o en la boca de las mismas. Una muestra evidente, por qué no decirlo, de su riqueza y de lo mucho que queda aún por descubrir en sus aguas.

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