La Baixa, el Chiado, el fado, sus tranvías, Belém, los miradores, el Teixo, su luz.... En una palabra: Lisboa. La capital de Portugal tiene algo que enamora a los turistas. Pero su 3.000 años de historia también le permiten esconder secretos. Atractivos que muy pocos conocen. Cualqueira que haya visitado alguna vez la ciudad ha paseado sobre uno de ellos sin ni siquiera darse cuenta del tesoro que tenía bajos sus pies. Una tapa de alcantarilla se abre dos veces al año (una de ellas ahora, en septiembre). Es la entrada para los visitantes.

Bajo el asfalto de La Baixa, a la altura del número 60 de la transitada rua da Conceição, justo antes de que el icónico tranvía 28 comience ascender hacia la y Alfama, se oculta uno de los atractivos históricos y turísticos de Lisboa que puede ser visitado. Eso sí, solo los más rápido lo consiguen.

El acceso a las Galerías Romanas de Lisboas está bajo el asfalto de la rua Conceinção. José Avelar / Museu de Lisboa

Descubiertas en el año 1771 tras el terremoto que de 1755, bajo la Baixa se puede realizar una de las visitas más exclusivas de Lisboa. Un paseo bajo el subsuelo que transporta a los visitantes al siglo I después de Cristo. Son las Galerías Romanas de Lisboa.

¿Catacumbas?

Vista del interior de las Galerías Romanas de Lisboa. @CamaraLisboa

Aunque hay quien habla de catacumbas, estos pasadizos nada tienen que ver con zonas de culto o entierro. Se trata, según explica el Museu de Lisboa, de una serie de criptopórticos, una solución arquitectónica que se empleaba en zonas en pendiente y con poca estabilidad con la que se creaba una plataforma horizontal para hacer de soporte en la construcción de edificios de gran dimensión, generalmente públicos.

Interior de las Galerías Romanas de Lisboa. José Avelar / Museu de Lisboa

A principios del siglo XX las galerías pasaron a conocerse como Conservas de Água da Rua da Prata, ya que eran utilizadas por la población como cisterna.

Estás cerradas prácticamente todo el año y quedan sumergidas en un nivel de agua de aproximádamente un metro de altura que procede de aguas subterráneas que discurren bajo el subsuelo de Lisboa. Esto obliga a realizar una compleja operación para que los visitantes puedan entrar y realizar una de las visitas guiadas más demandas de la capital de Portugal.

¿Cómo acceder a las Galerías Romanas de Lisboa?

Asistentes a una de las visitas guiadas por las Galerías Romanas de Lisboa. José Avelar / Museu de Lisboa

El Museu de Lisboa permite entrar en estas las Galerías Romanas dos veces al año. Para ellos es necesario llevar a cabo antes un completo trabajo de bombeo de agua, limpieza, alumbrado e incluso corte de tráfico de la vía pública para que los privilegiados visitantes puedan entrar y salir de ellas con seguridad.

Generalmente se abren durante tres días en los meses de abril y septiembre. En la cita del mes pasado, por ejemplo, las entradas se agotaron en apenas 15 minutos. Actualmente se acaba de abrir la inscripción para las visitas del mes de septiembre, que serán los días 21, 22, 23 y 24. Si quieres inscribirte, puedes hacerlo a través de este enlace. Eso sí, date prisa, ya que suelen agotarse muy rápido.

El Museu de Lisboa suele abrir las inscripciones unas semanas antes. En la última visita, de abril, fueron 1.675 las personas afortunadas que consiguieron entrar.