Está siendo una semana especialmente complicada para Rocío Flores. Si el otoño vislumbraba la emisión del documental 'En el nombre de Rocío', en el que verían la luz escritos personales de Rocío Jurado, lo que nos ha traído la tercera estación del año es la separación entre Antonio David Flores y Olga Moreno. Una noticia que ha quebrantado la tranquilidad que la nieta de la cantante consiguió este verano tras la finalización de 'Rocío, contar para seguir viva' y la victoria de su madrasta en 'Supervivientes 2021'.

Visiblemente seria y apesadumbrada pudimos ver a Rocío Flores el pasado sábado acompañada de su novio, Manuel Bedmar. La pareja llegaba a mediodía al domicilio que aun comparte su padre con Olga y en el que también viven sus hermanos, David y Lola Flores. La familia al completo se disponía a disfrutar de un familia almuerzo que Olga se había encargado de preparar horas antes. Pudimos ver por la mañana a la empresaria sola en el mercado adquiriendo los productos que compondrían el menú.

Unidos por el sepulcral silencio ante la separación, la familia evita hacer declaraciones al respecto, pero sus movimientos van en la misma dirección: ofrecer la imagen de ser una piña y más ante las adversidades, en la que se mantienen unidos.

Fiel a su carácter conciliador, como ya ha demostrado con su madre, Rocío Carrasco, seguramente Rocío Flores no dudará en mediar para que la situación entre su padre y Olga Moreno llegue a buen término. Prueba de ello es esta visita que la joven colaboradora le ha hecho.

Olga Moreno prepara la primera comida familiar tras la publicación de su separación de Antonio David Flores

La ley del silencio impera en la familia Flores/Moreno desde que el pasado miércoles la revista 'Lecturas' publicara, para sorpresa de todos, la separación entre Antonio David Flores y Olga Moreno tras más de dos décadas de relación.

Ni la ganadora de 'Supervivientes 2021' ni su marido, o ya ex marido, se han pronunciado al respecto. Ambos continúan con sus vidas como si nada hubiera pasado. El ex Guardia Civil se mantiene inmerso en sus asuntos judiciales dejándose ver junto a su abogado, Iván Hernández, en todo momento mientras que Olga cuida de su negocio y se entrega a los quehaceres diarios.

Ayer sábado, la empresaria, tras realizar la visita de rigor a su tienda de ropa y chequear que todo estuviera en orden, puso rumbo firme al mercado. En él adquirió carne, frutas y varios productos delicatessen para elaborar y acompañar la comida familiar que tendría lugar más tarde en su domicilio y a la que no faltaría Rocío Flores.

Lejos de pronunciarse verbalmente acerca de su situación sentimental, Olga está dejando claro con sus acciones que, separación matrimonial al margen, siguen siendo una familia unida.