Entrevista | Chelo Loureiro Productora, ganadora del Goya al mejor cortometraje de animación

“El cine es contar historias y la animación es una forma de hacerlas llegar al público”

“Muchas mujeres no denuncian los abusos en el cine por miedo a no poder volver a trabajar”

Chelo Loureiro, con Martín Romero (i.) e Iván Miñambres, ayer.

Chelo Loureiro, con Martín Romero (i.) e Iván Miñambres, ayer. / Efe

Chelo Loureiro (Ferrol, 1958), responsable de Ábano Producións, subió por tercer año consecutivo a recoger un Goya, el cuarto de su carrera, por To bird or not to bird, del ilustrador y director gallego Martín Romero, que se hizo con el “cabezón” al mejor cortometraje de animación en la pasada ceremonia de los Goya. Se trataba de la décima nominación de Loureiro, que aspiraba también al premio al mejor largometraje de animación por el cuento feminista “El sueño de la sultana”. No pudo hacer doblete, pero la productora y directora se mostraba ayer emocionada por este nuevo premio, que en unos días comenzará a recorrer los hogares de los miembros del equipo, que lo llaman cariñosamente Paco.

–¿Cómo sienta un cuarto Goya?

–Para mí fue una noche mágica, porque, aunque estábamos seguras de la calidad de la obra de Martín Romero, porque es un corto que está teniendo una trayectoria increíble en festivales, la suerte también tiene que acompañarte, y este año había unos cortos de mucha calidad, todos, además, de directoras, que están haciendo unos trabajos brillantes.

–Lo que no pudo ser fue el Goya al largometraje de animación.

–Estaba muy claro, ¿no? Robot dreams es una gran película y que está teniendo también un recorrido fantástico. La nuestra era más arriesgada y sabíamos también que cuanto más arriesgas, más difícil es.

–Parece que la animación española goza de excelente salud.

–Sin duda está creciendo muchísimo. Cada año hay más películas de animación, donde también hay cineastas de ficción, como Pablo Berger y Fernando Trueba, que están utilizando la animación para contar sus historias. Pero también está habiendo muy buenos profesionales en todas los diferentes oficios que están detrás de una obra de animación.

–Porque, como dijeron ayer en la gala, la animación también es cine.

–Claro, porque es una técnica para contar una historia. El cine son historias y las contamos con cualquier tipo de herramientas para hacerlas llegar al público. La animación es una de ellas.

–La gala fue muy combativa contra los abusos sexuales en la industria del cine.

–Yo estoy en CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) y son muchísimas las denuncias que nos llegan, aunque no podemos actuar hasta que lleguen al juzgado. El problema es que no se atreven a denunciar porque saben que eso puede significar no volver a trabajar. Por fin hemos logrado que el Ministerio de Igualdad estudie esta realidad, de la que ningún sector profesional está libre. Hay que estudiar los protocolos para que esto no ocurra y cambiar las estructuras que lo permiten porque hay mucha gente que no cree que esto ocurra y porque no hay una conciencia del respeto: se siguen viendo como normales actitudes que no lo son y que no tenemos por qué aguantar.

–¿Los casos que trascienden son sólo la punta del iceberg?

–Sí. Hay muchísimas denuncias terribles. Y de compañeros actores, no solamente de directores o productores. Esto es muy "heavy".

"Siempre llevo un Goya en el maletero del coche porque a la gente le gusta sacarse fotos con él"

–¿Qué opina de las declaraciones de García-Gallardo (Vox), que les ha llamado “señoritos” que viven de las subvenciones?

Es increíble que el vicepresidente de Castilla y León diga eso en la ciudad que nos está acogiendo unas horas antes de la gala. Además, es un discurso populista y falso. ¿A quién favorece? ¿Así venden la industria cultural? ¿Tenemos tan poco talento los españoles? ¿Y cuánto se subvenciona a las eléctricas cuando están ganando miles de millones? La subvención al cine español se devuelve con creces a las arcas del Estado: lo que pagamos en IVA y seguridad social por cada película es mucho mayor que la ayuda pública que podamos tener. También debería enterarse de las ventas internacionales del cine español antes de decir que hacemos películas que no interesan a nadie, porque los beneficios los declara una productora española. Los millones de personas que están viendo la película de J. A. Bayona (La sociedad de la nieve) están pagando por verla y eso tributa luego en España. Estábamos todos muy indignados. Lo que pasa es que Almodóvar puede decirlo porque está ya por encima de todo y no le va a perjudicar nada porque sólo con los ingresos que tienen sus películas se pagan muchísimas cosas en este país.

–¿Ya sabe dónde va a colocar este Goya?

Uno lo tengo siempre en el maletero del coche. A mí antes me daba mucho pudor andar con el Goya, porque decía: "Parece que voy a ir presumiendo", pero he descubierto que la gente, da igual de la categoría social que sea, agradece hacerse una foto con el Goya, le gusta, y ¿por qué no se la van a hacer si les hace feliz? Por eso lo llevo en el coche. Cuando ganamos un Goya, los primeros días los tenemos nosotros, porque siempre hay entrevistas y visitas oficiales y te piden que vayas con él, pero después ya empieza a recorrer todo el equipo. O sea, todo el equipo lo empieza a tener como mínimo una semana en su casa. Es muy bonito porque ves la felicidad de toda la familia, desde los abuelos hasta los primos. Entonces, los tengo rondando todos. En casa realmente, tengo uno. El de Valentina tardó un año en regresar porque estuvo todo ese tiempo de familia en familia. La vida de nuestros goyas son muy divertidas. Le llamamos Paco, por don Francisco de Goya.