Entrevista | Lola Herrera Actriz

“Mientras tenga salud y cabeza seguiré sobre el escenario”

Actúa hoy en Vigo con “Adictos”, una reflexión sobre la dependencia a la tecnología y la desinformación

La actriz Lola Herrera.

La actriz Lola Herrera. / FdV

Lola Herrera (Valladolid, 1935) llega hoy (20.30 horas) al Teatro Afundación de Vigo con “Adictos”, un thriller distópico social y político dirigido por Magüi Mira que confronta al espectador con los problemas de dependencia tecnológica que sufre la sociedad actual, la desinformación y la manipulación.

La actriz encarna a Estela Anderson, una científica de prestigio mundial que descubre que los grandes poderes van a emplear el proyecto en el que lleva años trabajando para mejorar la sociedad en su beneficio propio, poniendo en riesgo a la humanidad. Completan el elenco de la obra, Lola Baldrich y Ana Labordeta.

–¿Cuánto de lejos o de cerca estamos de ese mundo que traza “Adictos”?

–Vivimos en un mundo lleno de complicaciones y muy revuelto. No hemos logrado, con los años que llevamos aquí, ordenarlo un poco. O sea, por un lado se ordena y por otro se desordena. Mi personaje es una científica que ha trabajado durante años para tratar de mejorar la vida de la gente en un mundo enloquecido y agresivo y que ve cómo quienes mueven los hilos, esa media docena de poderosos que están en lo más alto y que actúan en beneficio propio sin pensar en los demás, quieren usar su proyecto para acabar con la humanidad. Lo que se plantea en la obra es muy interesante, porque no estamos tan lejos de esas realidades. Está bien escuchar dónde estamos, qué hacemos y qué hacen con nosotros, tratar de tomar contacto real con el mundo en el que vivimos, porque nos llenan de aturdimientos y de muchas cosas para que nos distraigamos de lo que sucede.

–¿Estamos muy sometidos a las nuevas tecnologías?

–Sometidísimos. Yo creo que no sabemos hasta dónde, aunque no hay más que ver el panorama más próximo: personas que están juntas pero que se hablan por el móvil, gente pegada todo el día a la pantalla... Yo soy muy amante de todo lo que nos traiga conocimiento, pero estas tecnologías, y esto lo dicen las estadísticas, hacen que la mayoría de la gente no tenga sentido común a la hora de dosificar el tiempo que dedica a utilizar un medio que puede servir para muchas cosas positivas, pero que todo el día pegado a él te atonta. El mundo está aquí para que lo veamos.

“Mi curiosidad en la vida es grande y supongo que esto impregna el trabajo que hago”

–Con este panorama, ¿es difícil atraer a la gente al teatro?

–Bueno, el teatro es lo que menos dañado está. Si quieres que te cuenten una historia o escuchar música en vivo y en directo tienes que ir al teatro. Todo lo demás lo tenemos en pantallas y creo que a la gente le da lo mismo ver algo en el pantallón de su casa, en el cine o en la pantalla del móvil mientras va caminando por la calle.

–¿Qué tal se lleva usted con las redes sociales?

–No las uso. Tengo un un teléfono, un iPhone, una tablet y un ordenador y los uso para lo que necesito. Sé las cuatro cosas básicas para lo más necesario. No quiero tirarme de cabeza a eso. No tengo tiempo.

–Seis décadas después de su debut en los escenarios, ¿sigue saliendo con la misma ilusión que el primer día?

–Sí, sí, porque mi trabajo me parece fascinante. Ningún día es igual, aun haciendo la misma obra. Primero, porque los que están sentados abajo no son los mismos del día anterior y porque aun haciendo cada noche el mismo personaje hay muchas sutilezas, muchas cosas difíciles de explicar que cambian de un día a otro y que son la esencia de esta profesión.

"Nos llenan de aturdimientos para que nos distraigamos de lo que sucede"

–¿Hay algún personaje que le hubiera gustado hacer?

–No. Yo no he sido una persona privilegiada como para poderme marcar metas y decir: ‘Yo quiero hacer esto o quiero hacer lo otro’. He sido y sigo siendo una curranta de la profesión, y he ido haciendo lo que me tocaba, trabajando siempre con mucho entusiasmo y mucha profesionalidad. Unas cosas me han gustado más, otras me han gustado menos, pero durante muchísimos años no he podido tomar decisiones sobre lo que quería hacer. Además, los personajes maravillosos los he visto tan maravillosamente interpretados por compañeras, aquí en nuestro país, o a través del cine, que considero que ya están hechos.

–¿Sigue aprendiendo sobre las tablas?

–Sobre el escenario se aprende todos los días. Bueno, en todos los sitios, en la vida también se puede aprender mucho todos los días. Yo soy una curiosa. Mi curiosidad en la vida es grande y supongo que todo eso también me sirve para impregnar el trabajo que yo hago en mi profesión, porque lo que hacemos los actores es un reflejo de la vida, en definitiva.

–¿Nunca se ha planteado retirarse?

–No. La vida ya te retira de todo. Mientras tenga salud y cabeza para ello, aquí estaré. Yo me siento encantada de la vida. Salir al escenario y encontrarte con compañeros, con ojos, con gente que le da sentido a lo que estás haciendo es muy gratificante.

–Usted mantiene una estrecha relación con Galicia, donde tuvo casa durante muchos años. ¿Actuar aquí es hacerlo en casa?

–Todos los sitios donde actúo tienen su particularidad, pero Galicia tiene unas connotaciones especiales porque yo viví muy intensamente aquí. Tuve una casa durante 21 años y la verdad es que la disfrutamos mucho. Hice muchos amigos aquí y tuve una persona al lado que nos cuidó muchísimo a todos, Rosiña, a quien hoy veré en persona, junto con otros amigos de la aldea, grandes personas.