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Despedidos los dos senegaleses que trataron de auxiliar a Samuel Luiz, asesinado de una brutal paliza

La CIG denuncia que la empresa Puertas Betanzos prescindió de los trabajadores por reclamar su derecho a coger vacaciones y la maderera ciñe el despido a razones “económicas y de productividad”

Magatte Ndiaye e Ibrahima Diack, los dos senegaleses que trataron de auxiliar a Samuel Luiz. CARLOS PARDELLAS

La empresa de maderas Puertas Betanzos, que contrató hace año y medio a Ibrahima Diack Magatte Ndiaye, los dos senegaleses que trataron de auxiliar a Samuel Luiz en la terrible paliza que acabó con su vida, despidió recientemente a los dos trabajadores. Mientras que la empresa alega que fue por razones económicas, la CIG argumenta que prescindió de los trabajadores por “coger vacaciones”. 

El sindicato asegura que, esta Navidad, al saber que los operarios habían reservado billetes de avión para visitar a sus familias en Senegal, y un día antes de volar a su destino, la empresa trató de convencerles de que no disfrutasen de su derecho. Al negarse a ello, ambos “fueron despedidos ese mismo día”. “No son trabajadores que vivan en la abundancia. Llevaban meses ahorrando para el billete de avión, y con el billete comprado y las vacaciones reconocidas, les pidieron que no las cogieran”, explica Mario Maceiras, secretario comarcal de la Federación de Construcción y Madera de la CIG en A Coruña, a La Opinión de A Coruña, periódico del mismo grupo editorial que Faro de Vigo. 

La empresa Puertas Betanzos alegó “causas económicas y productivas” para su despido y, en particular, necesidad de empleados “más cualificados”, según ha señalado un portavoz de la misma. Desde la empresa ciñen el despido a no ser Diack y Ndiaye “polivalentes” en el uso de las máquinas. La empresa manifestó que “estaban avisados, no fue un caso de última hora”, y mantiene que se les pagó “lo que correspondía”

La CIG, por su parte, asegura que Puertas Betanzos contrató “de inmediato” a nuevos operarios para cubrir sus puestos y denuncia que no abonó a los trabajadores despedidos la indemnización correspondiente ni liquidación salarial. La Federación de Construcción y Madera de la CIG denuncia que ambos tuvieron “un contrato abusivo, con jornadas de hasta 10 y 11 horas diarias, por el sueldo más bajo del convenio”. 

La central sindical asegura que la contratación de ambos por Puertas Betanzos había sido anunciada públicamente por el propio empresario tras el reconocimiento social a los dos hombres por su valiente y decidida acción para defender a Samuel Luiz. Por esta acción, los dos hombres recibieron permisos de residencia y trabajo

Por todo esto, la CIG asegura que Ibrahima Diack y Magatte Ndiaye entienden que su contratación fue realizada con fines publicitarios. “Los operarios, que acudieron a la CIG para hacer valer sus derechos, denuncian que su contratación fue una acción publicitaria para aprovechar la notoriedad que habían adquirido por su acción, y así presentarse falsamente como empresario modélico y aprovechar el interés mediático para dar a conocer su empresa en el plano gallego y estatal”, denuncian desde el sindicato. La vida de ambos ciudadanos cambió radicalmente tras conocerse que habían intentado salvar la vida de Samuel Luiz en la madrugada del 3 de julio de 2021, arriesgando con ello su propia integridad. 

El propietario de Puertas Betanzos ofreció trabajo a ambos nada más conocer su implicación en los hechos. La Comisión de Honores del Concello les concedió por ello la distinción de Hijos Adoptivos de la ciudad, con el argumento de que sus intentos por salvarle la vida a Samuel, aunque finalmente no pudiese evitarse la desgracia, son un “motivo de orgullo” para toda la ciudadanía.

La empresa tomará medidas contra el sindicato

Puertas Betanzos anuncia que presentará una denuncia contra la CIG y el secretario comarcal de la Federación de Construción e Madeira de este sindicato, Mario Maceiras, por intromisión ilegítima en la reputación de la empresa. La iniciativa irá acompañada de la reclamación de una indemnización por daño moral, que aún está pendiente de cuantificar.

La empresa califica de “infundadas y tendenciosas” las acusaciones sobre actuaciones ilegales en el despido de Ibrahima y Magatte, y acusa a la CIG, de intentar “aprovecharse” de estas dos personas para conseguir notoriedad. Desmiente que percibieran un salario más bajo que el fijado por el convenio y asegura que desde su incorporación recibieron la remuneración acorde con su puesto, y que incluso se les ascendió recientemente de categoría.

También niega que el despido se debiera a que fueran a viajar a Senegal durante las navidades, como informó la CIG, ni que se les intentara hacer desistir de ello, ya que “el empresario les había adquirido los billetes el 30 de junio de 2022, adelantando el dinero a los trabajadores”.

Puertas Betanzos añade que en las navidades, cuando ambos trabajadores pensaban viajar, permanece cerrada, por lo que todos los empleados están de vacaciones, de forma que rechaza que el despido fuese una represalia, sino que se debió a “causas organizativas y económicas”, a lo que suma que en noviembre se despidió a otro trabajador por esta razón.

También desmiente que Ibrahima y Magatte hayan sido relevados por otros empleados, ya que sus puestos permanecen sin cubrir, así como que no se les haya indemnizado y abonado la liquidación, ya que esos trámites se efectuaron el mismo día en que se extinguieron sus contratos.

Puertas Betanzos señala que una empresa de trabajo temporal les ofreció recolocarles en otros empleos pero que ellos no lo aceptaron, lo que considera una prueba de su “buena fe y la voluntad de ayudar”.

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