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Faro de Vigo

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David Bonilla Fundador de Manfred, Premio iniciativa emprendedora CPEIG

“En Galicia, no solo en Silicon Valley, hay un ecosistema para lograr repercusión mundial”

“Fuimos los primeros en exigir el salario en las ofertas de empleo”

David Bonilla.

Un David compite frente al Goliat de LinkedIn con la firma gallega Manfred, dedicada al recruiting o recursos humanos. Nada hacía presagiar que esta empresa, fundada con la intención de ayudar a los profesionales del sector tecnológico a gestionar su carrera profesional y ponerles en contacto con las empresas más innovadoras, acabaría duplicando su facturación cada año. Manfred, fundada en 2019 por el emprendedor David Bonilla Fuertes (Madrid, 1977) acaba de ser distinguida por el Colegio Profesional de Ingeniería en Informática de Galicia (CPEIG) con el Premio iniciativa emprendedora. Emplea una herramienta que permite sincronizar el currículum en múltiples plataformas online.

–¿Qué representa este premio para el fundador de Manfred?

– Es un honor. Tener un reconocimiento a nivel gallego nos hace mucha ilusión. Siempre hemos tenido un servicio más internacional y estatal y hemos vendido más cara fuera. El hecho de que el Colegio de Ingenieros de nuestra comunidad reconozca nuestra trayectoria es un orgullo.

–Más de 15.000 usuarios de todo el mundo usan ese currículo. ¿Cómo ha sido la expansión de la firma?

–Empezamos haciendo el servicio de recruiting (gestión de talento) como a nosotros nos hubiera gustado como programadores que existiera: aportando transparencia y humanizando. Tratando de hacer las cosas con ‘sentidiño’ y con ‘xeito’. Poco más. Con el boca a oreja se fue pasando la voz y los usuarios nos identificaban como una especie de representantes de sí mismos. En un mundo en que están acostumbrados a que los portales de ofertas de empleo estén todo el rato molestando, nosotros solo llamábamos si creíamos que teníamos algo que realmente merecía la pena y ofreciéndoles toda la información posible, antes de nada. Poniéndoles en el centro, asegurándonos que el trabajo tenía sentido tanto para ellos, como para la empresa. Eso se ha traducido en que doblamos facturación cada año.

–La movilidad laboral por el COVID y el teletrabajo, ¿les ha beneficiado   

–Los dos primeros meses de la pandemia fueron terribles. Se paralizó todo. A partir de ahí, el sector volvió a ir para arriba: el comercio electrónico, con todos confinados, necesitó gente y recuperamos crecimiento. El sistema remoto, creo que ha beneficiado a los programadores, que tienen más posibilidades de movilidad laboral y mejores salarios sin salir de su tierra.

–Empezó usted solo, ¿cuántos trabajadores son ahora?

–Somos 37: tenemos gente en Vigo, siete en A Coruña, también en Madrid, en Canarias... Saltamos al teletrabajo, así que hay trabajadores por toda España. De hecho, tenemos un primer trabajador en Alemania para empezar a internacionalizar.

–¿Y la compra por parte de Sngular?

– Sngular es la matriz, una empresa internacional que absorbió a Manfred, pero nos dejó como estábamos: no se fue nadie del equipo original y seguimos tirando para adelante. Cuando empezamos, las ofertas laborales ni llevaban salario, ni el nombre de la empresa que estaba detrás. De hecho, fuera de nuestro sector sigue siendo lo normal. Pero nosotros impusimos que, si querían trabajar con nosotros, el salario tenía que ser público. Hoy por hoy ya es un estándar que los empleos lleven el rango salarial. Para que la gente sepa lo que hacemos, somos transparentes. También ponemos al candidato en medio: como mucho, hacemos procesos de selección con tres currículos que sean idóneos, no con 50.

–Si un candidato acepta una oportunidad laboral a través de Manfred, la compañía obtiene un porcentaje. ¿Así funcionan?

–Sí y es público. Cobramos un 15% de comisión a la empresa, pero no se quita del salario del trabajador. Por poner un ejemplo, si contratas a alguien por 20.000 euros, yo te cobraré 3.000 por llevarte a ese trabajador si lo acabas contratando. Tenemos muchas personas que nos consultan sobre su carrera profesional y les ayudamos. Estar inscrito no tiene coste. Pero entendemos que, si yo te aporto valor hoy, si mañana te llamo con una oferta de empleo interesante, me vas a coger el teléfono.

–¿A qué aspira David Bonilla en un futuro próximo?

–Sueño con tener 1,5 millones de personas, en vez de 15.000 y hacerlo desde A Coruña. Demostrar que no tienes que ir a Silicon Valley​ para hacer cosas interesantes que tengan repercusión mundial y que en Galicia hay un ecosistema súper potente, trabajadores increíbles y proyectos muy interesantes. Nos hace falta creérnoslo un poco más. 

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