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Faro de Vigo

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Síntomas de los nuevos contagios COVID: más congestión nasal y menos disnea

Facultativos detectan en los actuales positivos más carga nasal, dolor y picor de garganta o estornudos | Pierden presencia fatiga, afectación pulmonar y pérdida de olfato y gusto

Prueba de antígenos en Ourense. / FDV

El fin de la obligación de llevar mascarilla ha derivado, como era de esperar, en un aumento en el número de contagios COVID. Galicia se mueve en estos momentos en 1.500 positivos diarios aproximadamente. Y, como también era de esperar, con más del 93% de la población con pauta completa, en la mayoría de los casos la infección es leve, con menos sintomatología que en las primeras olas COVID, antes de la vacunación. Según facultativos consultados, se percibe rinitis en los nuevos contagiados: congestión nasal, mocos, estornudos... No obstante, la disnea (dificultad respiratoria o falta de aire) ya no es tan común como en los primeros infectados COVID, que era una de las principales causas de hospitalización. “Además, se ve cada vez menos anosmia y ageusia (pérdida de olfato y gusto, respectivamente)”, expresa Jesús Sueiro, médico y portavoz de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec). Otros facultativos indican también dolor y picor de garganta, así como algo de tos y febrícula.

“Los primeros infectados tenían mucha tos, la clásica pérdida de olfato y gusto, malestar general y los casos más graves con fatiga y falta de aire porque había una infección pulmonar”, cuenta Sueiro. “Ahora vemos congestión nasal. Por decirlo de algún modo, es como si las vacunas nos protegiesen de la invasión del virus a nivel pulmonar pero, digamos, que no bloquean la entrada del virus en la nariz. Por ello la sintomatología es muy nasal, la voz nasalizada, congestión nasal, rinorrea, mucho estornudo”, expresa el doctor que, además, precisamente, está estos días de baja por COVID tras dar positivo.

Cefalea y febrícula también aparecen en nuevos positivos, así como la tos

También se detectan cefaleas, presentes desde el inicio de esta pandemia, hace algo más de dos años. “Puede ser del virus o de la propia rinosinusitis, porque la propia congestión puede producir dolor de cabeza, por inflamación sinusal”, añade el facultativo. También astenia, cansancio corporal, falta de fuerza... “Hay gente que nota, además, dolores musculares, aunque quizás menos que antes. Lo que sí vemos es poco cuadro de disnea, falta de aire, dificultad respiratoria... Esto parece más propio de las primeras olas. La comunidad científica debate si esta variante, la ómicron, es menos agresiva que la delta. Sinceramente, desde un punto de vista lógico y viendo la evolución, yo creo que gran parte del cambio de la agresividad y la letalidad del virus ha sido por la vacuna. Yo percibo, desde el punto de vista de un facultativo que ve varios casos COVID en consulta, que la vacunación ha frenado la invasión del virus más en la parte respiratoria pero no en la nasal”, describe Sueiro. Recuerda que al principio el cuadro de síntomas era “tremendo”: mialgia, dolor de cabeza, malestar general, disnea, fatiga, anosmia, ageusia...

En general, la gente que está bien inmunizada con la vacuna tiene “síntomas muy leves”: dolor de garganta, tos, picor de garganta, febrícula... “Hay un grupo de personas, los inmunodeprimidos, que generan poca respuesta a la vacuna y tienen síntomas más graves, incluso neumonía”, apuntan fuentes del sector.

“El objetivo es estar bien vacunado para, si hay que pasarlo, que sea leve”

Federico Martinón - Pediatra y experto en vacunación

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“Sin restricciones ni control sistemático es normal”, expresa Federico Martinón, jefe de Pediatría del CHUS y experto en vacunación, sobre el incremento de contagios. Según este especialista, que ha seguido la pandemia paso a paso desde el principio, informando en redes sobre la misma ante las dudas de la ciudadanía: “el objetivo en sí no es pasar el coronavirus, sino estar correctamente vacunado para que, si hay que pasarlo, que sea lo más leve y llevadero posible”, afirma el jefe de Pediatría del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS).

“Mucho estornudo: hubo un día que estornudé 17 veces seguidas”

Jesús Sueiro - Asociación de Medicina Familiar

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“Notaba que estornudaba mucho. Rinitis. Hubo un día que estornudé 17 veces seguidas”, cuenta Sueiro, que hace unos días dio positivo. Tras mucho tiempo viendo casos COVID, en esta ocasión ha comprobado en primera persona los síntomas. “Muy leve, en mi caso. Congestión nasal, moquera, tengo la voz tomada y un poco de dolor de cabeza pero posiblemente provocada por la congestión nasal. Yo no noté cansancio, ni dolor muscular ni fatiga”, expresa Jesús Sueiro, de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec).

“Ómicron es más contagiosa que el sarampión”

África González - Catedrática de inmunología

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“Es lógico que aumente la incidencia con la retirada de la mascarilla. La parte buena es que no se detectan neumonías severas; las vacunas han sido eficaces. La mayoría de las personas que se infectan pasan la infección leve, como si fuera un catarro”, cuenta África González, catedrática de Inmunología. Considera que durará un tiempo: “con contagiados, pero cada vez más leve”. González es optimista: “confío en el sistema inmunitario y no creo que venga una variante nueva más contagiosa”. “Hay que tener en cuenta que ómicron es más contagiosa que el sarampión”, indica.

El test de antígenos puede tardar varios días en dar positivo

Una persona puede tener síntomas que coinciden con los del coronavirus, encontrarse mal, hacerse el test de antígenos y dar negativo. Un día, al siguiente e incluso cuatro o cinco días. Es habitual que esto ocurra, hasta que finalmente da positivo. Según el inmunólogo Michael Mina, experto en test de antígenos, que algunas personas den negativo teniendo síntomas refleja que las vacunas funcionan. “Gracias a la inmunidad adquirida por las vacunas podemos tener síntomas antes de ser contagiosos, como ocurre con los catarros: al estar vacunados nuestro sistema ya reconoce este coronavirus y por ello desarrolla síntomas, y si el virus supera esta primera barrera se replica más rápido después”, ha explicado este experto. Por ello, si una persona es “sintomática y negativa”, aunque probablemente no contagie en ese momento, debe ser “cauteloso”, protegiéndose con mascarilla.

Es que los test rápidos hacen una lectura puntual. Y quizás en ese momento el virus todavía no llega a un nivel contagioso. Probablemente al avanzar el tiempo sí lo sea. Por ello conviene hacerse un test de antígenos durante varios días consecutivos para controlar la situación.

“No por tener tos fiebre y mocos es siempre COVID”

Según Federico Martinón, jefe de Pediatría del CHUS y experto en vacunación, en estos momentos hay que ser muy cuidadosos y precavidos a la hora de analizar los síntomas.

“Mucha gente ahora tiene síntomas parecidos a los del COVID, pero en realidad no es COVID, sino otros virus que están circulando”

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Asegura Martinón que puede parecer coronavirus y no serlo. “Mucha gente ahora tiene síntomas parecidos a los del COVID, pero en realidad no es COVID, sino otros virus que están circulando”, cuenta este experto. “Con el levantamiento de las restricciones se están produciendo casos como antaño. Es decir, no todo el mundo que tiene mocos, tos o fiebre es COVID”, afirma Federico Martinón.

El aumento de los contagios en las últimas semanas es evidente. Mientras, continúa la vacunación. Las dosis administradas se incrementan en la comunidad gallega hasta 6.646.483, tras haber sido puestas otras 585. De esas 585, 238 han sido destinadas para completar pautas, por lo que ascienden a 2.531.424 las personas con el proceso finalizado, que supone un 93,75% de la población.

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