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24 de abril, Día Mundial de la Meningitis

La vacuna de la meningitis B, la asignatura pendiente

Pediatras y la Asociación Española Contra la Meningitis reclaman incluirla en el calendario vacunal | Solo Castilla y León, Canarias, Andalucía y Cataluña la ofertan en su cartera

La vacuna de la meningitis B, la asignatura pendiente

Si algo ha evidenciado la pandemia del COVID-19 es la importancia de las vacunas frente a las enfermedades que causan agentes infecciosos como el coronavirus SARS-CoV-2. Solo la vacunación acabó con una de las enfermedades más devastadoras: la viruela, y ha logrado reducir la mortalidad de otras patologías víricas o bacterianas como la hepatitis B, la tosferina, la poliomielitis, la rubeola, el sarampión y la enfermedad neumocócica invasiva, cuyas vacunas están incluidas desde hace años en el calendario vacunal.

Sin embargo, la vacuna frente al meningococo B sigue siendo una asignatura pendiente, ya que el Consejo Interterritorial de Salud, que integran el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, ha vuelto a excluirla del calendario vacunal básico, una decisión que los pediatras y la Asociación Española contra la Meningitis (AEM) no comprenden, ya que este serogrupo es uno de los principales causantes de la enfermedad meningocócica, una de las meningitis más temidas en España y una de las principales responsables de discapacidad neurológica en el mundo.

Federico Martinón Torres, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de Santiago (CHUS) y coordinador del Centro Colaborador de la OMS en Seguridad Vacunal de Santiago, asegura que esta exclusión genera inequidad entre las comunidades autónomas.

Federico martinón | Pediatra e investigador “Hemos avanzado en los tratamientos, pero hace años que hemos tocado techo” “En las vacunación hay inequidad en función del código postal del niño”

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“Si bien el Consejo Interterritorial propone un calendario, la realidad es que, en la práctica, cada comunidad lo complementa como considera oportuno y esto da lugar a cuatro calendarios vacunales distintos en su composición y en sus pautas de aplicación. Esto genera una inequidad en función del código postal del niño”, lamenta.

En el caso de Galicia, el Sergas incluye en su calendario vacunal infantil la vacuna frente al neumococo y frente a los meningococos A, C, W e Y, pero no contra el B, por lo que si un padre gallego quiere vacunar a su hijo contra la meningitis B, tiene que sufragarla de su bolsillo, mientras que uno de Castilla y León, Canarias, Andalucía o Cataluña dispone de ella en la cartera de la sanidad pública de su comunidad.

Esta misma semana, en el II Encuentro “Arriba la Vida” organizado por la AEM con motivo del Día de los Afectados por Meningitis en España, que se conmemora hoy, la directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, confirmó que este departamento está evaluando la inclusión de la vacuna de la meningitis B en el calendario vacunal para que sea gratuita en todo el territorio.

La meningitis es una patología grave que daña el tejido de la membrana que rodea el cerebro y la médula espinal que se transmite por gotitas expulsadas desde las vías respiratorias y tras un contacto estrecho y prolongado con personas que están enfermas o con personas que transportan el meningococo en su nariz o garganta sin tener la enfermedad (portadores asintomáticos). Estos portadores asintomáticos constituyen alrededor del 10% de toda la población, que portan la bacteria sin saberlo.

La meningitis puede ser de origen vírico, que suele ser benigna y de consecuencias leves, y de origen bacteriano, más peligrosa. Se calcula que en España hay unas 12.000 personas afectadas al año –2.000 casos bacterianos y 10.000 víricos–. Fundamentalmente hay tres tipos de bacterias causantes de meningitis, la Haemophilus Influenzae B (HiB), el neumococo y el meningococo con todos sus serogrupos (A, B, C, W, X e Y). La sepsis es la variedad de la enfermedad bacteriana cuando la infección se desplaza por el torrente sanguíneo a todo el cuerpo.

“La enfermedad meningocócica es una enfermedad bacteriana grave, cuya mortalidad y morbilidad son muy altas. A pesar de que hemos avanzado mucho en el tratamiento, hace años que nuestra capacidad de intervención ha tocado techo. Esto quiere decir que, aun haciendo las cosas de forma perfecta, un 10% de aquellos que padezcan la enfermedad van a fallecer y aproximadamente un tercio de los que sobrevivan van a tener secuelas graves consistentes en amputaciones o secuelas neurológicas permanentes”, explica Martinón.

Por tanto, la vacuna sigue siendo la herramienta más eficaz. “Las vacunas han supuesto un antes y un después en la meningitis en general y en la enfermedad meningocócica en particular”, defiende el pediatra, para quien el objetivo es tratar de evitar que se den nuevos casos. “Para ello necesitamos vacunar tanto a los lactantes, que son el grupo donde se acumulan las tasas de incidencia más altas, como a los adolescentes, que aparte de ser el colectivo donde se produce el segundo pico de la enfermedad tienen un papel importante en la transmisión y diseminación de la enfermedad. Vacunándolos, podemos protegerlos no solo a ellos, sino también al resto de personas no vacunadas porque eliminamos el reservorio habitual donde está el meningococo”, afirma.

La pandemia ha tenido un impacto positivo en la epidemiología de la enfermedad meningocócica y de otras enfermedades infecciosas, debido a las medidas no farmacológicas empleadas como protección frente al SARS-COV-2 y la propia competencia viral. Según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, los casos de enfermedad meningocócica en España han descendido más de un 31% en el último año.

Sin embargo, en países donde estas medidas se han liberalizado hace meses, como Reino Unido, los casos de meningitis B en los adolescentes y adultos jóvenes superan ya el nivel prepandémico, precisamente en el único grupo de edad y frente al serogrupo que no están vacunados. “No es nada sorprendente y hay datos de otros países, como Alemania, que van en la misma dirección, por lo que no hay ninguna razón para pensar que en España vaya a suceder algo distinto”, comenta.

La meningitis y la sepsis bacterianas son muy peligrosas y pueden avanzar muy rápidamente. En numerosas ocasiones, debuta con síntomas inespecíficos, como fiebre, malestar y vómitos, por lo que puede confundirse con otras patologías más comunes y menos graves. Las petequias, diminutas manchas rojizas que no desaparecen al estirar la piel, son otros signos de alerta, aunque estas suelen aparecer cuando el enfermo tiene ya un importante grado de afectación.

“En general, el sistema de detección primaria y secundaria funciona muy bien. Es más un problema de intentar evitar que se produzca la infección porque incluso detectándola a tiempo y tratándola correctamente, es una enfermedad que tiene una letalidad muy alta y una tasa de secuelas permanentes muy importante”, insiste el pediatra.

Meningitis

Más de 10.000 casos al año en España

Unas 12.000 personas contraen meningitis cada año en España –2.000 de tipo bacteriano, el más peligroso, y 10.000 vírica, leve–. La que más preocupa en España es la meningitis B.

Vacunas y calendario común

Caledario vacunal incluye las vacunas frente a los meningococos A, C, W y Y, y el neumococo. Queda fuera la del meningococo B. Los lactantes y adolescentes son los dos grupos a los que más golpea la meningitis meningocócica.

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