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Expertos consideran un error relajar las medidas y auguran una nueva ola en enero

Epidemiólogos gallegos se muestran contrariados por la desescalada en Galicia y las normas del Gobierno central para Navidad: “Carecen de sentido; la situación es grave”

Ciudadanos, de compras durante el pasado “Black Friday”

Ciudadanos, de compras durante el pasado “Black Friday”

Desde hoy, la Xunta extiende la reapertura parcial de la hostelería y permite las reuniones entre no convivientes, mientras que el Gobierno central, en comunión con las autonomías, aprueba para Navidad las veladas de hasta diez personas y la movilidad entre comunidades para juntarse con familiares y allegados. Dos decisiones que epidemiólogos gallegos no comparten en su totalidad. Sin ir más lejos, algunos califican ambas de “error” y ninguno tiene dudas de que en enero surgirá una nueva ola –la tercera– de contagios y de fallecidos.

  • “Seguimos con valores altos y propiciar encuentros es un error”

    Francisco Caamaño - Medicina Preventiva

“No le veo sentido a estas aperturas, ni a la idea de promover que la gente se reúna con grupos no convivientes. Seguimos con valores muy altos para propiciar que se encuentren personas de distintas familias”, expresa Francisco Caamaño, profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Santiago. “Es un error”, subraya. Sobre la desescalada que se inicia desde hoy en Galicia, con la reapertura general de los bares y esas reuniones más laxas (de entre 4 y 6 personas no convivientes, en función de la situación epidemiológica del ayuntamiento), pronuncia que mejor sería “proseguir con lo que había”.

Caamaño comprende la decisión de reabrir de forma generalizada la hostelería (hasta las 17.00 o 23.00 horas, dependiendo del concello), ya que “puede tener algún sentido de funcionamiento social y de la economía”; no obstante, cree que permitir la movilidad entre concellos “carece de sentido”. “Eso va a incrementar la transmisión de COVID. Creo que no es el espíritu”, expresa quien asimismo manifiesta que “hay mucha gente que tiene en la cabeza ya la vacuna y cree que no va a pasar nada, pero no es así, al menos, hasta Semana Santa”. Con tal motivo, para él, “la recomendación debe seguir siendo quedarse en casa y salir a la calle con los convivientes, pasear solos y procurar no estar en espacios comunes y en aglomeraciones”.

  • “Esta política tendrá como consecuencias más muertes”

    Juan Gestal - Emérito de Medicina

La valoración del epidemiólogo y profesor emérito de Medicina Juan Gestal va en la misma línea: “Estamos todavía en una situación muy grave. ¿Qué va a ocurrir? Van a aumentar los casos, sin ninguna duda”. Sobre “la política que se ha decidido, de tirar y aflojar” piensa que tiene “consecuencias en número de vidas, que van a ser muchas”. A estas alturas, su vaticinio es evidente: “Tras la Navidad, habrá tercera ola, lo cree todo el mundo, así que, presumiblemente, habrá un incremento de casos después de las fiestas”. Además, Gestal goza de argumentos, además de memoria, pues “de la primera ola salimos muy precipitadamente; sin esperar a controlar bien la enfermedad”. “En invierno, las condiciones climatológicas son más favorables para la transmisión del virus. Ya lo hemos visto en octubre y noviembre. Después de Navidades, el esfuerzo de contención que se ha hecho hasta ahora se va a perder porque se quiere salvar la economía. Y tendrá como consecuencia más muertes”, insiste.

  • “Soy partidario de abrir o no abrir; habría que seguir esperando”

    Miguel Álvarez - Epidemiólogo

Miguel Álvarez, jefe de Servicio de Alertas Epidemiológicas de Pontevedra, también es “drástico”. “Yo soy partidario de abrir o no abrir. Sin medias tintas. Si no se puede, seguimos esperando”, espeta. Con todo, y al igual que los demás expertos, opina que, por tanto, “habría que seguir esperando”, sobre todo porque considera diciembre “un mes crucial”, a la espera de que en enero se empiecen a poner vacunas.

Sobre lo que supone una mayor flexibilidad de las normas, sospecha que, ante el “cansancio acumulado, la gente se va a relajar también”. Su augurio es clarividente: “Nos conocemos. Va a haber una tercera ola, quizá no tan intensa, pero es evidente que la va a haber”.

  • “Lo más prudente es ser estrictos con los contactos”

    Antonio Figueras - CSIC

Por su parte, Antonio Figueras, científico del CSIC, en sus juicios y pronósticos es el más comedido de los cuatro, aunque asegura que “lo más prudente es ser estricto, pese a que eso no signifique el riesgo vaya a ser cero”. “Desde el punto de vista técnico, lo mejor es enemigo de lo bueno”, empieza explicando, entonces, “si queremos que se reduzcan los contagios al máximo, lo que tenemos que hacer es minimizar al máximo los contactos”. Igualmente, Figueras estima que si la Xunta procede a esta desescalada, “a lo mejor en mitad del proceso tiene que parar y dar marcha atrás”.

En las fiestas, prefieren hablar de cenas de un máximo dos grupos familiares

Por otro lado, acerca de las medidas acordadas por el Ejecutivo central y los gobiernos territoriales, los epidemiólogos hubieran puesto más puertas al campo. Es decir, hubieran limitado más los contactos, acotando las comidas y cenas de las fiestas en grupos de convivientes y no en una cantidad determinada de personas (finalmente, diez). Así se pronuncia Caamaño: “No tiene sentido hablar de número de personas. Yo lo tasaría de este modo: máximo dos familias”. Desde el punto de vista de la salud pública, declara que “la recomendación tiene que ser que cada uno en su casa y apartarse de otras familias”. Gestal concuerda, de hecho, prefiere no imaginarse que se den agrupaciones de diez personas de diez familias diferentes: “Lo mejor es que fuesen un par de grupos”. Eso sí, cumpliendo con los consejos de siempre: distancia de seguridad, ventilación del salón y uso durante la mayor parte del tiempo de mascarillas.

En cualquier caso, tampoco les convence el cierre perimetral de las comunidades, salvo para asistir a un encuentro familiar. “El Gobierno tiene que ser claro en las limitaciones, si no, queda al libre albedrío. Sinceramente, no lo veo. Depositan la confianza en la gente y solo algunos cumplirán”, zanja Álvarez.

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