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CLAUDIO CAMESELLE | Profesor de la UVigo

"Con un único análisis se puede analizar a toda la población"

"En los vertidos al mar no hay virus"

El investigador, en su laboratorio // Marta G. Brea

El investigador, en su laboratorio // Marta G. Brea

El análisis de aguas residuales está demostrando ser un arma de lucha contra el coronavirus. El profesor de Ingeniería Química de la Universidade de Vigo Claudio Cameselle explica los detalles.

-¿Por qué es tan importante analizar las aguas residuales en las depuradoras?

-Hay mucha gente que no presenta síntomas de Covid-19 y así resulta difícil identificar a las personas infectadas. El tener un análisis positivo de SARS-CoV-2 en las aguas residuales indica que en esa zona hay casos. Entonces, es ahí donde se debe hacer una búsqueda para determinar cuál es la población infectada. En el proyecto liderado por la Universidade de Vigo determinanos la concentración de biomarcadores en las aguas residuales para estimar cuál es la población real que está vertiendo esas aguas. Estos biomarcadores ayudan a conocer la población real en una zona que no tiene que coincidir con la población censada, ya que la población flotante (visitantes?) puede ser importante, especialmente en verano.

-¿Cómo es el modus operandi?

-Estamos analizando muestras de agua a la entrada de la depuradora. La empresa Geseco Aguas nos suministra las muestras de 10 de sus plantas de tratamiento. Estas muestras se someten a un pretratamiento por filtración para eliminar partículas de gran tamaño. La muestra tratada puede contener en suspensión restos del virus o fragmentos de su material genético. Esa muestra tratada se lleva al CSIC (Instituto de Investigaciones Marinas, al grupo de Inmunología y Genómica) y ellos realizan una extracción del ADN para detectar la presencia del material genético del virus por la técnica de PCR. En el caso de que dé positivo, se traslada esta información a Augas de Galicia y a la Consellería de Sanidade. Se les envían informes periódicos de los resultados y para que tomen las medidas oportunas en caso de que sea necesario.

-¿Solo analizan un punto?

-Además de estas muestras de agua de entrada, el proyecto contempla tomar muestras de agua o de lodo en diferentes puntos de la depuradora para saber si el tratamiento de las depuradoras de agua es capaz de eliminar el virus o no. También estamos analizando el agua de mar en el punto del vertido para saber si ahí habría presencia del virus.

-¿Y hay?

-En principio, en los vertidos no hay virus. La gente puede estar tranquila. El tratamiento biológico parece que es efectivo en la eliminación del virus. Tras el tratamiento físico-químico puede que queden restos del material genético pero sin capacidad de infección, además debido a la dilución del vertido se puede afirmar que no hay peligro para la población.

-He leído que su proyecto también enlaza con la geolocalización de las personas, ¿con qué fin?

-Hay un cuarto grupo, el grupo de procesos del CSIC que están desarrollando un modelo epidemiológico para predecir el número de contagios a partir de los datos de presencia del virus en la entrada de la depuradora y los datos de población real. La determinación de biomarcadores en las aguas residuales y los datos de geolocalización de la población a través de telefonía móvil permiten conocer de forma muy exacta la población real en la zona de estudio.. Conociendo la concentración del virus en la entrada de la depuradora, el modelo podría predecir cuántas personas en la zona están infectadas. Por lo tanto, se podría conocer si la pandemia va aumentando o disminuyendo.

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