De acuerdo con el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, aproximadamente una de cada tres personas a partir de los 50 años sufre de pérdida auditiva. Y un 23% de estas personas llegan a desarrollar depresión de moderada a severa.

Pero, la pérdida auditiva no es solo una cuestión de edad, un 30% de las perdidas auditivas se detectan entre los 35 y 40 años y 26% entre los 25 y 34 años según una encuesta realizada por Audika.

¿Qué se considera una pérdida auditiva?

Según la OMS, una persona tiene pérdida auditiva cuando el umbral de audición en uno o ambos oídos es superior a 20 dB, es decir, tiene dificultades para oír susurros y se considera discapacitante si la pérdida es superior a 35 dB en el oído que mejor oye (lo que equivale a una conversación en tono normal).

Oír correctamente nos ayuda a llevar nuestra vida cotidiana sin complicaciones. Nos permite conectar con nuestro entorno, mantener una conversación, trabajar con normalidad e interactuar sin dificultad, comenta Ana Mª Fernández Catoira, Técnico Superior Audiología protésica en Audika Vigo.

Los problemas auditivos provocan pérdida de interés en realizar actividades y terminan en una situación de aislamiento social y depresión

Ana María recuerda la historia de un paciente suyo, un hombre relativamente joven de 66 años, "que vino al a informarse junto a su mujer, porque la pérdida de audición que sufría desde hacía 6 años estaba afectando a su matrimonio, ya que él comenzó a aislarse y arrastró a su mujer a la misma situación. Dejaron de asistir a eventos sociales, citas con amigos, e incluso las reuniones familiares eran un problema. Se sentía incómodo e inseguro".

En cambio, a los 15 días de adaptarse parecía otra persona: "Estaba más feliz, cuando veía a un conocido ya no evitaba parase a hablar, e incluso todo su entorno le confesó que, hasta ahora, muchas veces lo rehuían porque mantener una conversación con él les resultaba muy difícil".

En Audika se encuentran a menudo con casos como este. Personas, que tienen dificultades para desarrollar actividades cotidianas como participar en una conversación en grupos sociales, asistir a un concierto, hablar por teléfono o ver la televisión en familia. "Este tipo de problemas provoca que las personas pierdan el interés en realizar actividades con las que alguna vez disfrutaron, y terminan en una situación de aislamiento social y depresión", apunta.

Y a nivel laboral también tiene un impacto negativo, pues la pérdida de audición puede producir pérdida de confianza en uno mismo y, en función del grado de esta, las oportunidades de encontrar trabajo serán menores.

Audika Vigo, en Rúa de María Berdiales, 14 Cedida

Todas estas situaciones provocan frustración que incrementa las posibilidades de padecer otras patologías, como ansiedad y depresión. Además, la pérdida auditiva no tratada está vinculada al deterioro cognitivo en personas mayores, contribuyendo a la disminución de la capacidad memorística e intelectual. Y también a un desarrollo tardío en los niños, no solo en el lenguaje, y desarrollo cognitivo, sino en su forma de relacionarse.

La prevención es un factor decisivo: reserva tu cita con Audika en el teléfono gratuito 900 622 134

Para finalizar, Ana María recalca que la prevención es un factor decisivo. La mayoría de los casos de pérdida auditiva se producen de forma gradual, y quizá la persona no lo nota hasta que es demasiado tarde. Por ello, recomienda las revisiones auditivas periódicas, especialmente en poblaciones de alto riesgo: lactantes y niños pequeños, personas expuestas al ruido en entornos laborales y personas mayores.

"Cuidar tu salud auditiva te cambia la vida y te ayuda a conectar con tu entorno, vivir con mayor confianza y mejorar la calidad de vida."

Así, a través de la campaña “Mima tus oídos” de Audika España invitan a las personas interesadas a revisar gratis su audición. Se puede reservar su cita en audika.es o llamando al teléfono gratuito 900 622 134.