El dicho dice que hay que 'desayunar como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo'. Aunque no todos los nutricionistas están del todo de acuerdo con esta afirmación, lo cierto es que no es aconsejable irse a la cama empachado. Si a esto le sumamos que acabamos de dejar un verano con algún que otro exceso, no viene mal volver a la alimentación saludable.

Para conseguir el objetivo de cenar bien, con platos nutricionalmente completos y sin renunciar al sabor, aquí te dejamos una propuesta de cenas saludables para acabar bien el día.

Salmón con verduras salteadas

Para preparar una cena equilibrada con el salmón como ingrediente principal solo es necesario tener en la nevera una rodaja de salmón y tus verduras favoritas. Desde aquí te recomendamos optar por calabacín, brócoli, calabacín y zanahoria.

La elaboración es sencilla: las verduras se pueden preparar al horno con un chorrito de aceite, sal y pimienta, o bien salteadas en la sartén. Recuerda echar primero las que tarden más tiempo en estar listas. Cuando al acompañamiento le queden un par de minutos para estar listo es el momento de empezar a hacer el salmón a la plancha. Si te gusta poco hecho basta con apenas un minuto por cada lado, pero si eres de los que prefiere que quede 'churruscado' mejor déjalo un poco más, hasta que se empiece a ver tostado. Colócalo todo en el plato y a disfrutar.

Crema de calabaza y calabacín

Una buena crema de verduras entra sola para cenar en invierno. Y las posibilidades son infinitas, tanto que puedes repetir varias veces a la semana sin sentir que estás comiendo lo mismo día tras día. Nuestra propuesta en esta ocasión es una crema ligera de calabaza y calabacín.

Para hacerlo lo primero es rehogar estas dos verduras en una olla con un poco de aceite y sal, hasta que se ablanden un poco. De esta forma se logra potenciar el sabor. Una vez listo, se echa agua hasta que queden prácticamente cubiertas. Cuando rompa a hervir, se tapa y se deja unos minutos, hasta que se puedan atravesar sin problemas con un cuchillo. En este punto se retira del fuego y se añaden unos quesitos o un poco de nata para que la crema tenga textura. Se tritura con una batidora o un pasapurés y se añade un poco de pimienta. Y listo para servir.

Flautas de pollo y aguacate

Si buscas algo rápido y rico las flautas de pollo y aguacate son tu mejor opción. Los ingredientes de base con tortitas de trigo o de maíz (mejor si optas por la variante integral o, incluso, las puedes sustituir por hojas de lechuga), pechuga de pollo y aguacate. Y, si te apetece, puedes añadirle otros acompañamientos en forma de 'topping': tomate natural, aceitunas, queso fresco...

Apunta los pasos, porque hacerlos solo te llevará unos minutos. Lo primero que tienes que hacer es cortar el pollo en tiras y condimentarlo con especias al gusto. Desde aquí te recomendamos sal, pimienta, ajo en polvo, orégano y un poco de pimentón. Se prepara a la sartén con un chorro de aceite y se reserva una vez listo. Entre tanto, solo hay que cortar el aguacate en taquitos y colocar en un plato con un poco de lima o limón para evitar que se oxide rápidamente. A partir de ahí, que cada uno coja una tortita y se eche cada elemento al gusto.

Revuelto de setas

Los fans de las setas disfrutarán al máximo de esta cena: revuelto con hongos. Solo necesitas tener en la nevera una cebolla. huevos y tus setas preferidas. En casi todos los supermercados venden opciones frescas, en conserva o congeladas que una vez cocinadas quedan como si acabaran de salir del monte.

Lo primero es pochar la cebolla en una sartén con un poco de aceite. Una vez que haya cogido color, basta con añadir las setas y esperar a que estén hechas. En paralelo, hay que batir los huevos en un bol. Antes de echarlos es recomendable bajar el fuego para que no se cuaje demasiado rápido. También es vital no dejar de remover en ningún momento para que quede debidamente distribuido. Una vez servido, se puede acompañar con unas tostadas de pan de centeno.

Un consejo extra: el postre

Un consejo extra: el postreA veces no le damos al postre la importancia que merece, pero puede ser la clave para acabar de cenar perfectamente saciado. La mejor opción, por supuesto, es optar por una pieza de fruta o un yogur natural. Los más golosos también pueden 'pecar' con un poco de chocolate negro, mejor cuanto más porcentaje de cacao contenga. Y para dormir mejor, nada mejor que una infusión (sin teína) en el sofá.