Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El incesante influjo de la Luna

Las mil caras de la Luna - Eva Villaver - HarperCollins. 205 páginas

Las mil caras de la Luna - Eva Villaver - HarperCollins. 205 páginas

De entre las decenas de títulos publicados al calor del 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna, este es probablemente uno de los más amenos, divulgativos y temáticamente amplios, pese a su brevedad -poco más de 200 páginas- y el largo currículum de su autora: Eva Villaver, doctora en Astrofísica que en sus más de 20 años de trayectoria profesional ha trabajado en el Hubble en la NASA y en la Agencia Espacial Europea, y que hoy imparte clases e investiga en la Universidad Autónoma de Madrid. Además de narrar la historia de la carrera espacial por llegar a la Luna, "Las mil caras de la Luna" constituye una suerte de biografía cultural, científica, religiosa y popular de nuestro satélite.

Así, en " Las mil caras de la Luna" nos encontramos con explicaciones científicas sobre la influencia lunar en las mareas y en el eje de rotación de la Tierra, su papel en la duración de las estaciones y la noche; pero también citas de Sylvia Plath y del "Viaje a la Luna" de Cyrano de Bergerac, y hasta una letra de Bob Marley, entre otras muchas referencias culturales. En sus páginas hay mucho más que ciencia: en ellas encontramos música, mitología, supersticiones, pintura y poesía, entre otras muchas cosas.

La científica palentina Eva Villaver es doctora en Astrofísica y trabaja en el estudio de cómo se apagan lentamente las estrellas más comunes y cómo su muerte afecta a sistemas planetarios como el nuestro. Comenzó su carrera científica en el Instituto de Astrofísica de Canarias y en 2001 se incorporó como postdoc de la NASA en el Instituto Científico del Telescopio Espacial Hubble. En el 2004 fue contratada por la Agencia Espacial Europea en el Hubble. Regresó a España en 2009 en el marco del programa Ramón y Cajal.

Dice la científica, convencida de que la siguiente persona en pisar la Luna será una mujer, que llegar a tocarla "fue el motor de uno de los mayores retos tecnológicos del siglo XX", pero que lo que de verdad importa en un viaje "no es ir, sino volver". Es una idea que está en línea con lo declarado recientemente por el físico Luis Ruiz de Gopegui, que fue el director de la estación de la NASA en Fresnedillas de la Oliva cuando Neil Armstrong pisó la Luna. "Pensé que ir a la Luna sería como el puente aéreo", ha manifestado el científico, de 90 años, a "20 Minutos". "Para saber la importancia de ir a la Luna había que saber que en 50 años no se iba a volver. Esto no lo sabía nadie". Para Eva Villaver, "siempre hemos estado en la Luna, y regresar a ella es lo que necesitamos desde la ciencia para poder aprender más".

Sobre los que siguen negando que el hombre llegó a la Luna en 1969, a Eva Villaver le sorprende el "escepticismo extraño que construye teorías de conspiración sobre la llegada a la Luna pero que no cuestiona cosas más importantes que tocan nuestra vida diaria". "Mucha gente no entiende cómo funcionan las cosas pero no por ello cuestionan su realidad -explica-. Es cómo decir que la televisión o el teléfono no existen porque no entienden cómo consiguen meter imágenes en una pantalla plana".

Por último, y como anécdota, apuntar que la editorial del libro, en la faja del mismo, no escapa de un error muy común al traducir la célebre frase de Armstrong. No dijo "un pequeño paso para EL hombre", sino "Un pequeño paso para UN hombre". Hubo un artículo que se perdió seguramente en una interferencia -" a man" se quedó simplemente en " man"- y que marca la diferencia entre una frase solemne y con sentido y una perogrullada.

Compartir el artículo

stats