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El Eje Atlántico eleva su ocupación al 142% con tres viajeros nuevos por cada plaza extra

La oferta en el corredor entre la estación de Urzáiz y A Coruña sigue lejos de cubrir la demanda, lo que impide mejorar sus datos

La CNMC cifra un crecimiento del 41% el pasado año hasta los 3,6 millones de viajeros

Viajeros a la salida de un tren de Media Distanciadel Eje Atlántico en la estación de Urzáiz elpasado año.

Viajeros a la salida de un tren de Media Distanciadel Eje Atlántico en la estación de Urzáiz elpasado año. / MARTA G. BREA

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Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

La principal línea de transporte público de toda Galicia está en serio riesgo de morir de éxito. El Eje Atlántico de Alta Velocidad que conecta la estación de Vigo-Urzáiz y la de San Cristóbal en A Coruña anotó el pasado año 3.579.783 viajeros, un 41,6% más que en 2022. El espectacular dato tras la implantación completa de los bonos “gratuitos” de Media Distancia y el fin de la pandemia dibuja también una verdad preocupante: los trenes van llenos, demasiado llenos. Concretamente al 142% de ocupación.

Así lo constata el Informe Anual del Sector Ferroviario, en el que vuelve a situarse como el segundo corredor con más viajeros de toda la red, a apenas 210.000 pasajeros del Barcelona-Girona-Cerbere de Rodalies. Sin embargo, mientras la capacidad de la línea catalana llega a los 6,4 millones de plazas anuales, en Galicia apenas llegan a las 2.520.137 butacas. Y a pesar de que la recuperación de frecuencias tras el fin de la pandemia o el uso de dobles composiciones permitió un aumento del 14,6% en los billetes entre Vigo y A Coruña, por cada una de esas nuevas butacas se sumaron 3,26 viajeros nuevos.

Es la segunda vez que el dossier de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) desengrana la programación de la Media Distancia convencional en todo el país, donde también se registró un aumento del 46,2% hasta los 37,81 millones de pasajeros en 2023. Sin embargo, el ratio de ocupación (67,5%) es sensiblemente inferior al del Eje Atlántico, que ha crecido treinta puntos respecto a 2022.

Las líneas catalanas cuentan con más plazas pese a tener la mitad de viajeros

Este uso superior al 100% se explica en que un mismo asiento puede ser utilizado en varios billetes. Si un viajero se sube en la estación de Urzáiz y se baja quince minutos después en Pontevedra, y otro se sube en el mismo asiento en Vilagarcía y se baja en A Coruña, Renfe computará dos viajeros por una sola plaza ofertada. De esta manera, las sinergias de la Galicia atlántica y la falta de frecuencias permiten que varias personas puedan usarlo.

Como dato negativo para Galicia en el informe de la CNMC destaca la caída a la segunda posición en el ránking nacional de ocupación. El corredor entre Sevilla, Córdoba y Jaén anotó un crecimiento del 174% hasta los 2,26 millones de viajeros, lo que se traduce en unas 160,2 personas por plaza ofertada. El auge de esta ruta sustituye a la Sevilla-Cádiz (la tercera más usada hasta la fecha) gracias al estreno de los Servicios de Proximidad de Renfe en la provincia cordobesa. Completan el cuadro de honor del tren convencional en España las otras dos rutas de Rodalies desde Barcelona hacia Tarragona, ambas con más plazas que la gallega pese a tener la mitad de viajeros.

Los casi 10.000 viajeros diarios del Eje Atlántico se han conseguido con las mismas frecuencias que había cuando se estrenó en 2015: diez trenes por sentido los días laborables y uno menos los fines de semana. Ni la revolución que supusieron las bonificaciones para viajeros recurrentes ha cambiado la postura de Renfe y el Ministerio de Transportes, quienes en la última adenda del contrato para estos trenes de Obligación de Servicio Público (OSP) ha eliminado incluso las referencias horarias o logísticas que permitían fiscalizarlos.

A la espera del Cercanías

La extraordinaria fortaleza de la Media Distancia en Galicia se basa en una diferencia operativa: un servicio pensado para trayectos de hasta 250 kilómetros es utilizado por los commuters que se desplazan a diario entre las localidades del Eje Atlántico. El hecho de que se asemeje más a un Cercanías que a un regional –aunque las frecuencias y precios sean como éste– ya provocó que fuera la línea que mejor resistió los efectos de la pandemia y las restricciones a la movilidad.

No fue hasta 2022 cuando las bonificaciones del Decreto-Ley 14/2022 comenzaron a mostrar que los precios en este servicio público estaban suponiendo una barrera para miles de estudiantes, trabajadores, turistas o simplemente ciudadanos que no tenían al tren como alternativa real. Ahora, es la falta de frecuencias y plazas más allá de las horas punta o los viernes y domingos la que los empuja al coche y el bus.

Para solventarlo se han anunciado dos núcleos de Cercanías (en Vigo y A Coruña) que permitirían aumentar las frecuencias, ofrecer transbordos a otros medios y tarifas más bajas. Sin embargo, por el momento no hay un plazo de estreno.

Claves destacadas

1. Una ocupación que duplica a la media

La tasa de 142 viajeros por plaza está a años luz de las 60 de media que hubo en el resto de la red de Media Distancia, lo que dificulta su uso.

2. Aumento de plazas insuficiente

Aunque Renfe ofertó 320.000 plazas más que en el 2022, cada una de ellas tuvo que “soportar” 3,26 viajeros más que en el año anterior.

3. Problemas en varias franjas horarias

Los trenes completos en viernes y domingos por los universitarios se han extendido a primera hora de la mañana de días laborables.

4. La losa que suponían sus tarifas

Hasta la llegada en 2022 de los bonos gratuitos, un trabajador podía gastar hasta 450 euros al mes en una ruta similar a un Cercanías.

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