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Esplendor y gloria de la Plaza de Portugal

Dos escalinatas de acceso, una pérgola en piedra y dos fuentes en forma de tritones eran los elementos más significativos de la plaza viguesa

Boceto del proyecto original.

Boceto del proyecto original.

El anuncio de una nueva actuación urbanística en la viguesa Plaza de Portugal traen a la actualidad un lugar que vivió sus momentos de máximo esplendor entre los años 1929 y 1934. Situada entre las calles Uruguay y República Argentina, la plaza se levanta en un terreno en pendiente según diseño del arquitecto Jenaro de la Fuente Álvarez en el año 1928. En la actualidad nos encontramos con un espacio público alterado en su totalidad por las diversas actuaciones realizadas a lo largo de los años, siendo decisiva la desmantelación en 1975 para construir un parking lo que llevó a distribuir diversos elementos por diversas partes de la ciudad.

La plaza se diseñó en la zona del ensanche vigués para aprovechar una buena isolación y con la idea de convertirla en un parque infantil alternativo a la Alameda, situada en la parte baja de la ciudad y con un mayor grado de humedad. Entre sus elementos más significativos de la fachada destacaban dos escalinatas de acceso, con balaustradas, columnatas y dos fuentes en forma de tritones adosadas a los muros. La parte alta aparecía ajardinada con parterres y una arboleda alrededor, además de una pérgola en piedra como telón de fondo.

Durante la Semana Portuguesa de Vigo de marzo de 1933 se llevó a cabo la colocación de la primera piedra del Monumento a Camões en la Plaza de Portugal. Fue uno de los grandes actos de confraternización con el país vecino. El autor de la escultura, José Souza Caldas (Gaia, 1895-1965), era el director de la Escuela Industrial de Oporto, que diseñó un busto del poeta sobre un basamento de granito gallego. Por un retraso en la ejecución había pedido que se retrasase la colocación del busto, de manera que el acto se sustituyó por la entrega una verja de hierro de estilo manuelino que protegería la acacia regalada a la ciudad por el Centro Portugués de Vigo y plantada en la Plaza. Se trataba de unir así los destinos de Portugal, simbolizada por la acacia que representa el amor, y Vigo, cuyo símbolo es el olivo que representa la paz. Al acto asistieron el Cónsul de Portugal, el coronel Pestana de Vasconcelos; el agente general de las Colonias Portuguesas, el teniente coronel Garcez de Lencastre; el arquitecto Mimoso Moreira; el representante del Rotary Club, Cortez Pinto; el representante de la Comisión promotora de las fiestas, Joaquim Palhares y el presidente del Centro Portugués, Manuel Carvalhido. La respuesta viguesa estuvo en boca del representante de la alcaldía, Waldo Gil. La ceremonia se cerró con la interpretación de los himnos de Portugal y el de Riego.

Un año después se colocaba definitivamente el busto de Camões, que sería el primero en España, y se inauguró con una ceremonia oficial a la que acudieron el ministro de Trabajo, Sr. Estadella, el Jefe de Estado Melo Barreto y el embajador de Portugal Schiapa de Azecedo. Fue un obsequio del Comité de la Exposición Colonial de Oporto de 1934 como reconocimiento a la ciudad y a los numerosos vigueses que habían acudido a ver dicha exposición, cumpliendo así con uno de los objetivos que no había podido realizar el año anterior durante las celebraciones de la Semana Portuguesa. El propio Henrique Galvão, director de la Exposición Colonial acudió a Vigo para participar en los actos.

A la inauguración acudieron la banda de música indígena de Angola, la Compañía Indígena de Mozambique y una sección de marineros del destructor portugués Vouga, además de otra del crucero español Almirante Cervera, una de la Base Naval de Vigo y el regimiento de Infantería nº 29. También estaban presentes la Banda Municipal de Vigo y otros regimientos como los Exploradores de España.

El discurso de Henrique Galvão explicando las causas por las que se hacía entrega del busto fue respondido por el alcalde vigués, Campos Varela, que abogó por un mayor conocimiento mútuo de ambos países y expresó el asombro que le había supuesto conocer la historia del imperio colonial portugués. El embajador portugués en España, Melo Barreto agradeció al gobierno de la República española el envío del ministro de trabajo Estadella para esta ceremonia y aprovechó para dirigirse a los presentes en la lengua portuguesa. Recordó que la recepción de las tropas del Imperio Colonial Portugués realizada en Vigo había sido la mayor manifestación hecha en España a su país. Cerró la ceremonia el ministro español con unas palabras y el descubrimiento del busto. Con posterioridad las autoridades se trasladaron a la calle Galán y desde las escaleras del Palacio de Justicia presenciaron un desfile militar.

Después de los actos oficiales hubo un desfile de las tropas africanas portuguesas y de la Marina del país vecino desde la plaza de Portugal hasta la Puerta del Sol. Posteriormente, los soldados "landins" y la banda de Angola realizaron una muestra gimnástica, táctica de guerra y números de música en el Stadium de Balaídos.

Tras diversas actuaciones urbanísticas discutibles la Plaza de Portugal perdió su traza originaria y los elementos decorativos diseñados por Gómez Román fueron alterados. La pérgola que cerraba la plaza está hoy en día reconstruida en la Plaza Eduardo Cabello, en Bouzas. La escalinata que daba acceso a la plaza desde la calle Uruguay está en la actualidad en la Ronda de D. Bosco mientras que las fuentes en forma de tritón se separaron: una se conserva en la propia Plaza de Portugal mientras que la otra fue a parar a la calle Camelias. Finalmente, el busto de Camoes se mantiene intacto aunque sobre un pedestal de granito de menor medida e integrado en un conjunto ajardinado muy distinto al que tenía en origen. Recientemente se han incorporado unas escaleras mecánicas de acceso a la plaza y se anuncia una nueva renovación de la misma. Esperemos que este espacio recupere el esplendor de antaño y que no pierda el carácter simbólico con el que nació. Me sumo a las reivindicaciones que el escultor vigués Silvino Silva Novas hacía al Concello hace años en defensa del patrimonio histórico de la ciudad.

* Historiador. Miembro del Instituto

de Estudios Vigueses

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