El envejecimiento poblacional es una realidad en Galicia desde hace años. Cada vez la situación es más preocupante y O Salnés no es ajena a ella. Prueba de ello es que echando la vista atrás, en la última década el número de vecinos con más de 85 años de edad en la comarca se incrementó un 60%, pasando de 2.144 en 2007 a 3.442 de 2017, último año con información demográfica a nivel municipal en el Instituto Galego de Estadística (IGE).

En un país en el que los padres tienen que hacer auténticos números para tener hijos y en el que a pesar de la recuperación macroeconómica, los bolsillos de las familias todavía siguen padeciendo los duros efectos de la crisis, cada vez hay más jubilados y menos niños. Los salinieneses con más de 65 años superan a los menores de edad ya desde 2012, pero cada vez la brecha entre ambos colectivos es más grande. Así, según los últimos datos, en la comarca están empadronados 23.279 jubilados y solamente 19.765 menores de 20 años.

Esto se traduce en una diferencia de 3.500 habitantes, una diferencia que hace siete años era inexistente, pues el último ejercicio en el que la población joven era más numerosa que la de edad avanzada fue 2011, con 20.931 arousanos por debajo de los 20 años y 20.703 por encima de los 65.

Atendiendo al último tramo de edad de la tabla, los octogenarios, nonagenarios e incluso centenarios que residen en O Salnés son mayoritariamente mujeres. Según el padrón del IGE, son 2.318 frente a los 1.125 varones, es decir que los hombres son la mitad.

Por concellos, los que cuentan con más de vecinos con 85 años o más son, por este orden, Vilagarcía (1.114), Sanxenxo (520), Cambados (367), O Grove (344), Vilanova de Arousa (317), Ribadumia (249), Meis (201), Meaño (186) y A Illa (143).

Cinco años de caída

Dejando al margen los distintos tramos de edad, computando todos ellos, O Salnés acumula cinco años consecutivos perdiendo población. En 2017 (último año con información oficial) tenía un censo de 109.699 habitantes, lo que significa 115 menos que en 2016 (109.814). El ejercicio en el que la comarca alcanzó un mayor nivel demográfico fue 2012, con 111.428 vecinos. A partir de ahí, el padrón fue adelgazando hasta la cifra actual, casi 2.000 ciudadanos menos que hace cinco años.

Con respecto a 2016, todos los municipios de O Salnés han perdido habitantes, a excepción de Vilagarcía y A Illa, que aumentan ligeramente sus censos. En el caso de Vilagarcía, la localidad más poblada de la comarca con diferencia sobre las demás, computa 37.269 vecinos, 32 más que el año anterior.

El mayor incremento se registró en A Illa, aunque no el suficiente para recuperar el listón de los 5.000 habitantes. Se ha quedado a uno de lograrlo, pues el padrón del Instituto Galego de Estadística apunta a 4.999 personas empadronadas en el municipio isleño. Son 44 más que en 2016, por tanto el aumento es superior al de Vilagarcía, tanto en términos absolutos como porcentuales.

Los siete concellos restantes han experimentado un descenso demográfico y se quedan con los siguientes padrones: Sanxenxo con 17.017, Cambados con 13.799, O Grove con 11.029, Vilanova con 10.225, Meis con 4.775, Meaño con 5.365 y Ribadumia con 5.222.