El radar "trampa" del área de Vigo: once años de multas a infractores y despistados

Con una media de 120 denuncias al día, se sitúa a la cabeza en Galicia y está entre los más activos de España

El radar "trampa" del área de Vigo salta a poco más de 60 km/h.

El radar "trampa" del área de Vigo salta a poco más de 60 km/h. / G.M.

Alberto Blanco

Alberto Blanco

Año tras año (y ya van once) se alza como el radar que más multa de Galicia. También ocupa los primeros puestos del ranking a nivel nacional. Con sus disparos sobre la mesa (más de 40.000 al año o casi 120 al día), podría pensarse en una extrema irresponsabilidad de los conductores que lo atraviesan a diario en el área de Vigo. Pero tiene "trampa", lo mismo que la autovía en la que se ubica y sobre la que la leyenda negra no hace más que aumentar.

Ya en 2013, cuando se instaló, su configuración no fue muy bien recibida por transportistas, taxistas o usuarios habituales de esta vía, la A-55. Más de una década después continúa igual. Y, probablemente también por ello, sigue fotografiando matrículas en modo ráfaga.

Muchos de los conductores que lo conocen han caído alguna vez. Pero la probabilidad de que salte el flash a los que lo ignoran (personas que pasan por primera vez, por ejemplo) es muy elevada.

Triple "trampa"

La "trampa" de este radar podría decirse que es doble. Y, si se habla de turistas, incluso triple. En este último caso por tratarse de una autovía nada convencional (también de las más peligrosas de España). ¿Por qué? Ni velocidad máxima a 120 km/h, como es habitual en una vía de alta capacidad, ni tampoco a 100 km/h. Ni siquiera a 80 km/h. Este radar salta a poco más de 60 km/h. Sí, en autovía.

Probablemente este recudico límite de velocidad es técnicamente el más adecuada en este tramo de concentración de accidentes para intentar paliar la elevada siniestralidad histórica de la A-55 por sus importantes carencias en la ejecución de su trazado. Pero no solo por esto los conductores caen en masa.

La otra "trampa" afecta a todos por igual. Los que lo conocen y los que no: un kilómetro en bajada con una pendiente del 6% antes de llegar al radar. Ni siquiera circulando sobre la marcha (y mucho menos los conductores de vehículos pesados) es fácil mantener el límite de velocidad de 80 km/h. Aquí no vale el mínimo despiste. Pero hay más.

La tercera "trampa" es un cambio del límite de velocidad sin apenas tiempo para reaccionar. ¿Por qué? La bajada está limitada a 80 km/h. De repente, a escasos 30 metros del radar, una señal vertical avisa de que el límite baja a 60 km/h. Y, si bien es cierto que los conductores están obligados a adaptar la marcha para circular a partir de ella a esa velocidad y que en el alto de Puxeiros (más de un kilómetro atrás) hay una señal que avisa del control por radar, la empinada bajada unido al escaso margen de reacción que tienen los conductores entre la citada señal y el cinemómetro, provocan que uno a uno vayan cayendo.

30 metros para reducir 20km/h antes de un radar.

30 metros para reducir 20km/h antes de un radar. / FDV

Es un viejo radar conocido en el área de Vigo. Pero no tanto fuera. Y, aunque no es el único en este tramo de peligrosa autovía, es, con diferencia, el que más trabaja: se trata del ubicado en el kilómetro 9 de la A-55 a la altura de Mos, justo antes de las curvas de Tameiga.