Los médicos celebran la llegada de más MIR de familia y piden hacer “deseable” la especialidad

Ponen el foco en la captación de los médicos residentes para que no se marchen por las condiciones económicas | Recuerdan que la capacidad de docencia “está un poco coja”

Exterior del centro de salud de Lérez, uno de los del área de Pontevedra que forma a MIR.

Exterior del centro de salud de Lérez, uno de los del área de Pontevedra que forma a MIR. / GUSTAVO SANTOS

La aspiración del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés de contar con 23 médicos residentes de medicina de familia este año, con las nuevas incorporaciones a finales del mes de mayo, es celebrada por buena parte del colectivo profesional. Eso sí, recuerdan que tan importante como que lleguen los MIR es lograr que finalmente decidan quedarse aquí, para lo que es imprescindible “convertir la especialidad en algo deseable”.

Tal y como publicó FARO ayer viernes, el área aumentará la próxima primavera un 44% los MIR en este ámbito, al pasar de los 16 actuales a 23. Se formarán en nueve centros sanitarios acreditados, que deben cumplir, entre otros requisitos, contar con al menos cuatro facultativos.

Luis Fransi, médico del centro de salud de Lérez, reconoce que es una buena noticia “siempre y cuando haya tutores para prepararlos”. Recuerda que, además, para poder tutorizar a un residente “hay que tener unas condiciones de trabajo buenas”. “Ahora mismo, por ejemplo, estamos bastante bien porque desde hace un par de meses estamos todos los médicos. Puedo hablar bien en ese sentido de mi centro, pero eso no ocurre en todos”, apunta.

“La culpa de que no haya médicos ahora es de una pésima planificación y maltrato desde hace años, y eso no se arregla en un día"

Luis Fransi

— Médico en Pontevedra

En todo caso, opina que el objetivo debe ser “captar” a esos residentes, para que “los médicos no se sigan marchando porque se sienten maltratados”, así como para que no terminen haciendo otra especialidad.

“La culpa de que no haya médicos ahora, es de una pésima planificación y maltrato desde hace años, y eso no se arregla en un día. Ahora bien, con esta gerencia actual la cosa ha cambiado mucho y el trato ha mejorado muchísimo. Pero, insisto, estas cosas no se arreglan en un momento. Hay cuestiones que no son de dinero, porque por mucho que te paguen por hacer guardias la cabeza ya no te da para más”, apostilla. “Con la anterior gerencia la gestión de personal fue nefasta, no se pudo hacer peor. El actual equipo no tiene nada que ver, se ve interés, pero se encuentra con una rémora...”

Destaca que la medicina de familia no tiene el problema de que no sea elegida por no gustar, “lo que pasa es que las condiciones son tan malas que quitan las ganas”. “Es la especialidad más bonita que hay, no hay ninguna otra con tanta variación, con un trato directo a la gente como la medicina de familia”, alaba.

“Somos pocos tutores”

Isidoro Rivera, médico jubilado y reincorporado desde la pandemia del COVID al centro de salud Virgen Peregrina, opina de forma muy similar. “Es bueno que vengan los residentes, pero otra cosa es que se queden, que no se vayan, por ejemplo, a Navarra, porque les pagan mucho mejor”, afirma. “El trato en la Atención Primaria es poco atractivo y, por tanto, exitoso”.

En el Virgen Peregrina actualmente solo hay un MIR de medicina de familia.

“Es bueno que vengan los residentes, pero otra cosa es que se queden, que no se vayan, por ejemplo, a Navarra, porque les pagan mucho mejor”

Isidoro Rivera

— Médico en Pontevedra

Por su parte, Xoán Carlos Eirea, médico de cabecera en Bueu, también recalca que un aspecto fundamental es que haya centros de salud en los que se pueda formar a los MIR con capacidad docente. “Uno de los problemas del área de Pontevedra es que la unidad docente esté un poco coja. Somos pocos tutores y no se puede fabricar tutores así de la nada”, considera.

“Concretamente en Bueu somos el centro que más residentes tenemos, con 18 sumando los cuatro años. Tenemos habilitados cinco tutores, por lo que un año tenemos cinco residentes, otro cuatro... Yo lo que espero es que la gente se anime y cubra las plazas que han quedado descubiertas”, añade.

Insiste en que a nivel docente la capacidad actual no es tan grande: “Habría que habilitar”.

“Hay que tener en cuenta que últimamente los concursos de traslados llevan implícito ir a una plaza y si esa plaza está asociada a la docencia el que la escoja asume que va a ser docente. Y para ser tutor hay que tener intención y capacidad de serlo”, afirma Eirea.

“Hay que volver a convertir la especialidad en algo deseable, no en algo que cuando estás haciendo, porque ves como está trabajando tu tutor, digas yo no quiero esto"

Xoán Carlos Eirea

— Médico en Bueu

Eso sí, al igual que sus compañeros reconoce que “siempre es una buena noticia, y cuantos más residentes mejor, porque necesitamos cada vez más gente”.

“Y, sobre todo, que se queden en el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés y en Atención Primaria, porque si se favorece que se vayan a la hospitalaria nos volvemos a quedar en lo mismo”, se lamenta.

En su opinión, lo que se necesita es un “cambio muy profundo”. “Hay que volver a convertir la especialidad en algo deseable, no en algo que cuando estás haciendo, porque ves como está trabajando tu tutor, digas yo no quiero esto, yo no me maté para poder entrar en Medicina y ahora encontrarme esto. Yo mismo, que llevo más de treinta años en esto, trabajo infinitamente más que cuando tenía 30 años”, resume el médico de familia.

Por otro lado, señala, está la cuestión de que los tutores en Galicia no tienen ningún tipo de reconocimiento a nivel económico, mientras que en comunidades autónomas como Cataluña cobran por esta labor 250 euros al mes, o en Baleares, 150. Muchos de ellos, de hecho, llevan décadas ejerciendo este papel.