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El Museo recibirá ocho millones para rehabilitar sus dos edificios originales y reabrirlos al público

Edificios centrales del Museo Provincial. | // FDV

El Concello de Pontevedra y la Dirección Xeral de Patrimonio recibieron ayer el proyecto de reforma de los edificios centrales del Museo en la plaza de A Leña y la calle Sarmiento (Castro Monteagudo y García Flórez), elaborado por la Diputación Provincial. Al margen de estas licencias, el proyecto solo está pendiente del informe favorable de Costas para ponerse en marcha.

El plan, que básicamente consiste en la puesta a punto de los edificios sin cambiar su aspecto exterior, cuenta con un presupuesto de licitación de casi 8 millones de euros. Se solicitará al Gobierno central, a través del Programa de Impulso a la Rehabilitación de los Edificios Públicos (PIREP), una ayuda de tres millones de euros.

La reforma prevista permitirá volver a abrir al público estos edificios centrales del Museo, cerrados desde hace ocho años y cuyo interior se encuentra “en estado ruinoso”, como admitió el vicepresidente de la Diputación, César Mosquera, quien ayer presentó el plan con la presidenta provincial, Carmela Silva. Los mandatarios provinciales confían en que los trabajos puedan licitarse “en cuestión de meses”.

La presentación del plan se realizó solo dos días después de que el Museo cumpliese 93 años desde su apertura. Este proyecto no incluye la conexión soterrada planteada en su día, si bien deja trazada una posible futura conexión con el edificio Fernández López. La actuación permitirá recuperar los primeros inmuebles para uso museístico “con plenas garantías técnicas, de accesibilidad y de eficiencia energética”, aseguró Mosquera.

Un museo de referencia

“Es un día muy importante para el Museo de Pontevedra, para la ciudad, para la provincia, para Galicia y para el conjunto del Estado –subrayó Carmela Silva– porque este es un museo de referencia. Se trata de un proyecto elaborado con mucho rigor y trabajo y nos tenemos que felicitar porque es un proyecto novedoso, integrador, con soluciones que van a ser un modelo. Hoy estará contentísima toda la ciudadanía, y desde luego todos los grupos de esta corporación provincial estarán aplaudiendo porque es una extraordinaria noticia”.

La presidenta incidió en que se trata de una inversión “muy relevante para una administración que este año gestiona 174 millones y por lo tanto, supone un enorme esfuerzo pero el Museo merece recuperar esos edificios”. En este sentido, confía en que las restantes administraciones implicadas aceleren la tramitación de la obra, “porque tenemos los recursos, hay un trabajo muy bien hecho, y queremos licitarlo lo antes posible para que la rehabilitación sea una realidad de la que podamos disfrutar toda la ciudadanía”.

El vicepresidente, César Mosquera, incidió en la “enorme dificultad” técnica que supuso la elaboración de este proyecto, en el que finalmente se optó por la conexión soterrada entre los edificios como solución conceptual para abordar el reto de garantizar la accesibilidad. Reveló que ya existe un túnel “pequeño, húmedo y lúgubre” y ahora se realizará una conexión funcional y moderna. A partir de esa idea, dijo, fue germinando el proyecto que calificó como “un auténtico rompecabezas al que hubo que dar mil vueltas para ajustarlo a la normativa”. La conexión soterrada se situará entre el sótano del jardín del García Flórez y la torre del Castro Monteagudo, y además se instalará un ascensor en cada edificio para facilitar la comunicación. Mosquera recalcó que la Diputación optó por un presupuesto “por lo alto”, para garantizar la viabilidad de la licitación y limitar los riesgos de que quede desierta, dado el escenario actual de alza de precios.

Se suprimen tabiques para lograr espacios diáfanos y se allanan los suelos, en piedra o madera, en cada planta

César Mosquera detalló que la restauración de los edificios centrales del Museo permitirá sumar una superficie de 256 metros cuadrados, alcanzando así un total de 2.495 metros cuadrados de superficie. Afirmó que se trata de una intervención respetuosa que en el exterior no variará la fisonomía del Castro Monteagudo y del García Flórez, dado que el proyecto solo prevé la renovación de la carpintería y cerrajería. El grueso de la actuación permitirá en el interior “acabar con el laberinto de divisiones que tenían”, alcanzando espacios diáfanos y libres de obstáculos. Se limpia todo, eliminando el laberinto de tabiques actual, y quedan las paredes maestras, las originarias, añadió.

Las distintas plantas de los inmuebles se dispondrán, de este modo, como una plataforma única y en la que los solados serán de piedra en la planta baja y de madera en las superiores. Además, las estancias contarán con iluminación sobre carril para flexibilizar el uso. El vicepresidente destacó asimismo los criterios de eficiencia energética aplicados al proyecto, que permitirán ahorrar en torno al 80% gracias al aprovechamiento de la energía geotérmica con el complemento de una bomba de calor.

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