El alcalde de Poio, Luciano Sobral, ha manifestado este jueves su rechazo a la decisión del Servizo Galego de Saúde (Sergas) de cerrar el centro de salud de Raxó durante 15 días durante las primeras semanas de julio por falta de personal. La medida entrará en vigor a partir del próximo lunes.

El alcalde Sobral tuvo conocimiento de esta decisión tras recibir una llamada del gerente del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés y considera que se trata de una medida "que es un gran agravio para nuestros vcinos y para la gente que nos visita durante el verano, fruto de la política de la Xunta de Galicia para no cubrir las vacantes que dejan los profesionales a la hora de coger vacaciones y días libres”.

Sobral recuerda que Poio es un municipio turístico “uno de los más importantes de las Rías Baixas” y que, precisamente, Raxó es uno de los pueblos que experimenta un mayor crecimiento demográfico durante los meses de verano. “Que este centro de salud no esté operativo por tantos días perjudicará a mucha gente, por lo que es una decisión con la que estamos totalmente en contra”, dijo el líder del gobierno municipal.

El alcalde entiende que la Consellería de Sanidade, como titular de este servicio, "está obligaao a tomar las medidas oportunas para garantizar la atención sanitaria de los ciudadanos y, por supuesto, cerrar un ambulatorio por falta de personal durante varias semanas está lejos en el camino correcto para proceder”, concluyó.

Recuerda que “la presión asistencial en Poio ya está en una situación complicada, con listas de espera interminables en los centros de salud de Anafáns y Combarro y este cierre del ambulatorio de Raxó no hace más que agravar el problema”.