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Zafarrancho contra las pintadas en el casco antiguo

Una empresa contratada por el Concello limpia los grafitis en Curros Enríquez

Limpieza del monumento a Alexandre Bóveda, en la Praza de Curros Enríquez. | // RAFA VÁZQUEZ

El Concello de Pontevedra se ha puesto manos a la obra con la limpieza de grafitis y pintadas que invaden el casco antiguo y buena parte del centro de la ciudad. Los trabajos corren a cargo de la empresa especializada Clinarte, de Vilaboa.

La primera parada ha sido la Praza de Curros Enríquez, una de las más castigadas por los agresores del mobiliario público. Durante buena parte de la mañana, Alberto Pereira, administrador de la empresa, se afanó en retirar los garabatos del monumento a Alexandre Bóveda, en el que, entre otros, había pintado “O Neno do Demo” su más que conocida calavera con cuernos. Hay que recordar que este grafitero anónimo es uno de los que más visibilidad tiene en buena parte de la ciudad por su característico dibujo, que ahora acompaña de firma.

Pero también abundan otras señas de identidad de otros grafiteros, así como frases o simples garabatos, que han sido hechos con spray en ventanas, puertas, garajes, mobiliario urbano, muros y hasta monumentos.

La siguiente parada, pero ya la próxima semana, será el entorno de la Praza de Abastos, también visiblemente agredida.

“Cada superficie se limpia con un producto distinto, en función de si es piedra, cemento, cristal... y a veces hay que hacer varias aplicaciones para que la pintura salga”, explica Alberto Pereira.

Y también en función del soporte se procede a limpiar después bien con un baño, bien con agua caliente.

“Este es un problema generalizado de todas las ciudades, no solo de Pontevedra”, asegura el trabajador de Clinarte.

Todavía quedan muchas zonas en las que proceder a limpiar. El edificio del Museo de Pontevedra de la calle Pasantería ya está libre de grafitis, pero todavía quedan las calaveras de “O Neno do Demo” en el entorno del edificio primigenio del Concello de Pontevedra, que aparecieron tanto en las esculturas de “El fiel contraste” como en la fachada de la taquilla del Teatro Principal.

Pintadas en las calles Ponte y Enfesta de San Telmo. | // GUSTAVO SANTOS

Refuerzo de vigilancia

La Policía Local de Pontevedra anda tras la pista de los grafiteros y ha reforzado la vigilancia en este sentido. Tanto es así que el pasado fin de semana se incautó de unos sprays que un joven portaba para realizar pintadas.

Y es que este tipo de agresiones han provocado el malestar tanto del Concello como de los particulares, que se encuentran los garabatos en sus propiedades día sí día también.

“Hay varias líneas de investigación abiertas” en este sentido, aseguró el gobierno local, que no quiso revelar más datos para no alertar a los sospechosos.

Los grafitis no autorizados y las pintadas conllevan multas de entre 100 y 6.000 euros, según la Lei do Solo de Galicia, que eleva la cifra hasta los 150.000 euros en caso de que la agresión se produzca a un patrimonio catalogado BIC, como ocurrió en el caso del edificio del Museo en Pasantería.

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