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Ence se reafirma: un traslado “no es posible”

Mesa de diálogo del miércoles

Mesa de diálogo del miércoles FdV

Ence se declara dispuesta a “escuchar activamente alternativas de ubicación” para su planta de Lourizán. La Xunta acepta “evaluar un nuevo escenario” para la fábrica si se obtienen fondos europeos para ello. Así lo declararon el presidente de Ence, Ignacio Colmenares, y el conselleiro de Economía, Francisco Conde, en la “mesa de diálogo” celebrada el miércoles con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y las demás partes implicadas en el conflicto de la situación de Ence a orillas de la ría.

Pero abrirse a explorar nuevos emplazamientos no significa que esa sea la primera opción, ni para Ence ni para la Xunta, que incluso habla de una fábrica nueva (y de un inversor dispuesto a ello) que de un traslado. Y es que la empresa lo tiene claro: “el traslado de esta instalación no es posible por motivos técnicos (acceso a puerto, a madera, al agua...) ni económicos”.

Por su parte Conde deja claro que “el cierre no es una opción” y culpa al Gobierno central de “generar un problema que debe resolver”, en referencia a los supuestos efectos de la Ley de Cambio Climático y su decisión de no defender en los tribunales la prórroga de la concesión de Costas hasta 2073.

En la reunión del miércoles, la compañía ponía sobre la mesa informes que ya analizaron hasta cinco ubicaciones distintas en Galicia, y ninguno es factible. Uno de estos estudios, el de la consultora IDOM, realizó un somero análisis de las principales cinco cuencas fluviales gallegas para concluir que no hay otro espacio viable en Galicia para instalar una fábrica de las características de la de Lourizán: Eume, Tambre, Ulla, Miño y Sil.

En primer lugar, el informe recoge los requisitos que debería reunir una localización para poder albergar una fábrica de celulosa como la de Ence en Pontevedra: El principal, disponer de un caudal de agua dulce suficiente para alimentar la fábrica (de ahí que siempre se analice su posible presencia en torno a una cuenca fluvial importante). Pero tan fundamental o más es disponer también de un medio receptor (otra masa de agua) lo suficientemente grande como para poder asumir el efluente del complejo. Otros tres requisitos son una parcela de terreno lo suficientemente grande (la empresa habla de al menos 35 hectáreas y el informe señala que el tamaño ideal serían 150 hectáreas y 50 como mínimo) y que la superficie sea plana. Por último, se requiere disponer de madera cerca, líneas eléctricas con capacidad para importar y exportar energía e infraestructuras adecuadas para soportar un ingente volumen de tráfico pesado. En este apartado, es necesario disponer de un puerto cerca que tenga, además, infraestructuras específicas para el manejo de la pasta de papel como ocurre en el caso de la terminal cubierta de Marín.

Otras opciones

De las cinco cuencas fluviales analizadas, el estudio de Idom descarta de entrada las tres primeras, Eume, Ulla y Tambre por su escaso caudal.

El descarte del río Eume retiraría de la lista, a juicio de la propia empresa, una de las localizaciones alternativas que siempre se ha barajado para la pastera: As Pontes.

Al margen del Lérez quedarían por lo tanto solo otras dos cuencas con, a priori, caudal suficiente para albergar la fábrica: el Miño y el Sil. El informe elaborado por Idom para Ence descarta el entorno del Sil como una posible ubicación: Lejanía a la materia prima, capacidad muy ajustada del caudal a los mínimos que se requieren, orografía “complicada” y una elevada distancia a cualquier puerto.

Con el Miño, el principal problema que suscita es que se trate de un río transfronterizo. Por lo que cualquier actuación está sujeta a las disposiciones que sobre la cooperación entre España y Portugal. Al fallar el Miño se descartaría también a la Plisan de Salvaterra. El informe de Idom no entraba a valorar otras áreas empresariales que sonaron siempre como posible destino de Ence como es el caso de Barro. El vertido del efluente también debería ser llevado hasta el mar. La propia empresa Ence descartaba hace apenas un mes esta posibilidad señalando que no hay espacio en dicho polígono.

CC OO

“No hay razones objetivas, solo caprichos políticos, para que Ence no siga en su ubicación actual”, defendió Enrique González, secretario del Comité de Oficinas, en una rueda de prensa en la que analizó, junto al secretario de organización comarcal de CC OO, José Luis García Pedrosa, la mesa de diálogo, calificada como “un acto de propaganda con muy mala fe”. Ambos insistieron en que es inviable que se mantengan los puestos de trabajo ante un hipotético traslado. “Vamos a defender los puestos de trabajo con uñas y dientes”, afirmó Pedrosa, que adelantó que harán las movilizaciones que sean necesarias y abogó por la “continuidad en Lourizán” de la empresa porque, asegura, “cumple la normativa”.

Feijóo

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, dijo ayer que “siempre está la posibilidad” de buscar otra ubicación para Ence en Galicia, pero solo si hay fondos para el traslado, al tiempo que se mantiene la actividad en la ría de Pontevedra mientras tanto. “No se puede desconectar una fábrica antes de construir la siguiente”, deja claro. Tras la reunión del Consello, Feijóo indicó que “esa factoría no se puede cerrar dentro de 15 días, ni dentro de 15 meses ni cuando entre en vigor la ley de cambio climático”, porque de ella dependen “miles” de empleos. No obstante, admite que la actual localización de Ence en la ría de Pontevedra “no es la mejor ubicación”.

“Si hay fondos e inversión privada, trabajaríamos con el resto de administraciones públicas para buscar un emplazamiento”, explica. “No vamos a regalar un traslado al 100% a una compañía porque eso no tiene cabida”, manifiesta Núñez Feijóo. Eso sí, aclara que: “Cerrar Ence y después pensar qué hacemos, eso no”. “Primero mantenemos Ence y simultáneamente pensamos qué hacemos”, apostilla. El titular del Ejecutivo autonómico aprecia que “hay una oportunidad” en el ámbito de los fondos de transición energética para iniciativas forestales. Ve viable explorar esa vía “si la pastera está dispuesta a invertir” y “si los fondos europeos se pueden recabar para este fin”.

Con todo, indica que “Ence no solicitó ni presentó un proyecto de traslado a fondos europeos”. “Si hubiera un proyecto de traslado de Ence, nosotros lo haríamos público”, dijo. “No presentó absolutamente nada”. De hecho, considera que Galicia “tiene capacidad para dos pasteras” al gestionar el 46% de la madera de España. “Ojalá pudiéramos buscar un emplazamiento dentro de unos años a Ence o a cualquier pastera que se quiera poner en Galicia”, opina.

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