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Las razones por las que Ence no ve viable su traslado dentro de Galicia

El escaso caudal de los ríos y la necesidad del mar para su efluente, principales escollos | Descartan Barro al no tener espacio, la Plisan por ser el Miño transfronterizo y As Pontes por no contar el Eume con las condiciones necesarias

Fábrica de Ence en Pontevedra vista por la noche. Gustavo Santos

La empresa Ence volvió ayer a insistir en la imposibilidad de reubicar la fábrica de celulosas de Pontevedra en otra zona que no sea la actual de Lourizán. Desde la empresa el discurso sigue siendo el mismo, o es en Pontevedra o fuera de Galicia. La firma volvió a esgrimir ayer los informes elaborados por las consultoras internacionales Idom o Poyri para sustentar estas afirmaciones y aportó detalles técnicos.

Uno de estos estudios, el de la consultora IDOM, realizó un somero análisis de las principales cinco cuencas fluviales gallegas para concluir que no hay otro espacio viable en Galicia para instalar una fábrica de las características de la de Lourizán: Eume, Tambre, Ulla, Miño y Sil.

35 hectáreas mínimo

En primer lugar, el informe recoge los requisitos que debería reunir una localización para poder albergar una fábrica de celulosa como la de Ence en Pontevedra: El principal, disponer de un caudal de agua dulce suficiente para alimentar la fábrica (de ahí que siempre se analice su posible presencia en torno a una cuenca fluvial importante). Pero tan fundamental o más es disponer también de un medio receptor (otra masa de agua) lo suficientemente grande como para poder asumir el efluente del complejo. Otros tres requisitos son una parcela de terreno lo suficientemente grande (la empresa habla de al menos 35 hectáreas y el informe señala que el tamaño ideal serían 150 hectáreas y 50 como mínimo) y que la superficie sea plana. Por último, se requiere disponer de madera cerca, líneas eléctricas con capacidad para importar y exportar energía e infraestructuras adecuadas para soportar un ingente volumen de tráfico pesado. En este apartado, es necesario disponer de un puerto cerca que tenga, además, infraestructuras específicas para el manejo de la pasta de papel como ocurre en el caso de la terminal cubierta de Marín.

El caudal del Eume, del Ulla y del Tambre es menor que el del Lérez y no solo dificulta la captación de agua sino, sobre todo, el vertido

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De las cinco cuencas fluviales analizadas, el estudio de Idom descarta de entrada las tres primeras, Eume, Ulla y Tambre por su escaso caudal. Una fábrica de estas carácterísticas requiere un mínimo de entre 7,5 y 10 metros cúbicos por segundo. El Lérez presentó en septiembre de 2017 (un año antes de la fecha de informe) un caudal mínimo de 2,8 metros por segundo, muy por debajo de estas recomendaciones, pero este factor se corrige con la presa de retención en el punto de captación de la pastera.

Los tres ríos antes citados tienen todos ellos un caudal todavía más bajo que el Lérez en septiembre, por lo que se descartan.

Lago artificial de As Pontes. Fran Martínez

As Pontes, ni de dónde coger agua, ni a dónde devolverla.

El descarte del río Eume retiraría de la lista, a juicio de la propia empresa, una de las localizaciones alternativas que siempre se ha barajado para la pastera: As Pontes. “No podría alojar la planta por varios motivos”, indicaron ayer desde Ence. El primero es el citado del caudal escaso del Eume, lo que imposibilita no solo la captación sino también el vertido. Tampoco el lago de As Pontes es una opción, al ser un lago artificial con una tasa de renovación del agua “muy reducida”. La alternativa sería un conducto de casi 27 kilómetros hasta Fene a través de cuatro concellos y núcleos densamente habitados. Afectaría a 527 fincas particulares y se considera que es inviable. La necesidad de energía para su bombeo lo haría altamente contaminante. Excluyendo también el Lérez, al no encontrar otra zona adecuada para instalar la fábrica por la orografía y población, quedarían por lo tanto solo otras dos cuencas con, a priori, caudal suficiente para albergar la fábrica: el Miño y el Sil. El informe elaborado por Idom para Ence enseguida descarta el entorno del Sil como una posible ubicación: Lejanía a la materia prima, capacidad muy ajustada del caudal a los mínimos que se requieren, orografía “complicada” y una elevada distancia a cualquier puerto.

Vista aérea de la Plisan de Salvaterra FdV

La problemática de la Plisan, un río binacional y un posible conflicto.

Quedaría tan solo en concurso el Miño. El principal problema que suscita es que se trate de un río transfronterizo. Por lo que cualquier actuación está sujeta a las disposiciones que sobre la cooperación entre España y Portugal lo que “dificultaría la implantación de una fábrica” de estas características. Con el riesgo, además de generar un conflicto entre ambos Estados, señala el informe elaborado para Ence. El estudio de Idom sí recoge un posible caudal suficiente en el río, pero mucho menor que el otros grandes ríos europeos que albergan este tipo de instalaciones. Ence, además, aseguró ayer que el Miño cuenta con un caudal de estiaje muy bajo. El cauce fluvial se encuadra además en una zona protegida ambientalmente. Al fallar el Miño se descartaría también a la Plisan de Salvaterra. El informe de Idom señalaba una ligera posibilidad de disponibilidad de terreno en esta plataforma logística, pero la descartaba por la inseguridad jurídica que tenía en 2018, cuando se realizó el informe. Ahora que esta cuestión está solventada, pero Ence insiste en el escaso caudal del Miño y en su condición de transfronterizo para justificar que no pueda ubicarse en Salvaterra. Otro inconveniente que señala Idom es que la distancia al puerto más cercano no es “óptima” y resalta la falta de especialización del puerto de Vigo en la operativa de carga de papel, algo que sí ocurre en Marín.

Polígono industrial de Barro-Meis. Rafa Vázquez

Barro, no hay espacio.

El informe de Idom no entra a valorar otras áreas empresariales que sonaron siempre como posible destino de Ence como es el caso de Barro. El vertido del efluente también debería ser llevado hasta el mar. La propia empresa Ence descartó ayer esta posibilidad señalando que no hay espacio en dicho polígono: “El hecho de que haya industrias allí ubicadas imposibilita agrupar una parcela de 35 hectáreas, tamaño mínimo para una planta de celulosa como la de Pontevedra”, por lo que ya no se entraron a valorar otros aspectos. El propio concello ya descartó esta posibilidad al ser “inviable”.

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