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Ence mantendrá la “prudencia” en sus inversiones por la pandemia y la “incertidumbre” con Lourizán

Colmenares anuncia ante los accionistas que “defenderán” la concesión de Pontevedra aunque están “preparados para salir al paso” de cualquier revés respecto a su fábrica gallega | Insiste en que el complejo industrial es seguro

Concentración de los trabajadores de Ence ayer ante la Diputación. |   // RAFA VÁZQUEZ

Concentración de los trabajadores de Ence ayer ante la Diputación. | // RAFA VÁZQUEZ

Ence, Energía y Celulosa celebró ayer una junta general de accionistas en la que se aprobaron las cuentas anuales de 2020. Una sesión sobre la que planeó, en todo momento, el incierto futuro de la fábrica de pasta de papel que el grupo tiene en Pontevedra. El presidente y CEO de Ence, Ignacio Colmenares, anunció ante los accionistas que la compañía “defiende y defenderá” la continuidad de la fábrica de Pontevedra en su actual ubicación, así como la prórroga de la concesión hasta 2073, pero también reconoció que la compañía está “preparada” para asumir cualquier “devenir de los acontecimientos” respecto a las instalaciones de Lourizán.

El CEO de Ence hizo un balance de un “difícil” año 2020 del que asegura que, pese a la crisis sanitaria y a los mínimos históricos de los precios de la celulosa, la empresa logró salir “más fuerte y resiliente”. También trazó algunas de las líneas maestras para 2021, un año que comienza con mejores expectativas por el alza de los precios de la celulosa, pero en el que la empresa parece que va a seguir apostando por la línea de “prudencia, seguridad y liquidez”, una receta que le fue bien en este año de crisis sanitaria.

Colmenares asegura que la empresa sale de 2020 "más fuerte y resiliente"

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En el capítulo de inversiones, se mantendrá esta línea de “prudencia”, dijo Colmenares, debido tanto a la crisis sanitaria como “a la incertidumbre” que planea sobre la fábrica de Lourizán. Prevén centrarse en seguir mejorando en eficiencia, competitividad y sostenibilidad, así como en apuntalar su crecimiento orgánico en su división de energía.

La situación en Pontevedra fue protagonista de la junta casi desde el minuto 1. Y es que el presidente de Ence comenzó su intervención refiriéndose a los últimos acontecimientos y críticas vertidas sobre la situación del recinto industrial por su supuesta falta de seguridad. Unas críticas que tuvieron su origen en un fragmento de vídeo obtenido de una intervención mucho más amplia de Colmenares ante los trabajadores y en la que hablaba de un posible “susto ambiental mayúsculo” en la factoría. Colmenares reiteró ante los accionistas que “la biofábrica de Pontevedra es absolutamente segura”. Recordó que no solo cumplen la “exigente legislación” autonómica, estatal y europea; sino que superan revisiones periódicas y cuentan con sellos de calidad que así lo certifican. También recordó los 132 millones invertidos en Lourizán desde 2016 para mejorar la eficiencia y comportamiento ambiental de la fábrica. Con todo, dijo ser “consciente” de que su expresión fue “poco afortunada” a pesar de reiterar que se realizó en un ámbito “privado”. Colmenares aseguró que solo pretendía hacer “hincapié” en las “dificultades” en las que el artículo 18 de la Ley de Cambio Climático puede poner a la planta de Pontevedra. Insistió en que si dicho artículo se aplica con retroactividad “impedirá amortizar” las inversiones que estaban previstas en Pontevedra en “un periodo razonable”, dado que limitaría su máximo de permanencia en la ría a 2033.

Dijo ser consciente de que su expresión en un vídeo "privado" y "sacado de contexto" fue "poco afortunada"

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Colmenares explicó que la expresión, “sacada de contexto”, fue un “caldo de cultivo” para que se lanzaran “acusaciones sin fundamento” contra la fábrica, por parte de quienes tienen “un objetivo distinto” a que la planta de Ence continúe produciendo celulosa en la ría de Pontevedra y generando “más de cinco mil puestos de trabajo en Galicia”.

Compromiso ambiental

El consejero delegado y presidente de Ence insistió en que “el compromiso ambiental de Ence Pontevedra es muy firme” y puso sobre la mesa datos referentes al pasado año en los que la fábrica logró un “mínimo histórico” de consumo de agua, al rebajar la cantidad utilizada en un 5%, así como al reducir su impacto oloroso en un 45% respecto a 2019. Recordó que estas mejoras se deben a las inversiones realizadas desde 2016 hasta ahora en la planta e insistió en los parámetros ambientales de la fábrica “mejoran ampliamente” los límites marcados por las distintas normativas en vigor. Recordó que Pontevedra es una de las dos únicas plantas de celulosa de la Unión Europea que realizan el proceso de blanqueamiento con oxígeno, es decir, sin cloro. Colmenares aseguró que se mantendrá ese compromiso “pese a la incertidumbre” que, repitió, rodea el futuro del complejo industrial.

La fábrica de Pontevedra redujo su consumo de agua un 5% en 2020 y limitó un 45% sus emisiones de olores

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Sobre este futuro, reconoció que están a la espera de la decisión de la Audiencia Nacional sobre el recurso a la prórroga de la concesión otorgada hasta 2073 y lanzó a los accionistas un mensaje de optimismo al recordar que en 2018 y 2020 ya se ganaron en los tribunales dos asuntos en los que se reclamaba la caducidad de la concesión.

En cuanto al futuro, también resaltó que sus dos líneas de negocio están “plenamente alineados” con la “Recuperación Verde” que está promoviendo la Comisión Europea.

Los trabajadores se concentran ante la Diputación

Coincidiendo con la celebración de un pleno en el que se abordó la problemática de Ence y el anteproyecto de ley de Cambio Climático, la sección sindical de Comisiones Obreras en Ence convocó ayer a los trabajadores de la pastera, de las empresas auxiliares, sector logístico y forestal ante la Diputación de Pontevedra. Según explicó Ana Cedeira, allí se concentraron una vez más para visibilizar la problemática en torno al futuro de Ence y “defender los cinco mil puestos de trabajo que están en juego”. La sección sindical de CC OO rebajó la intensidad de las movilizaciones después de obtener el compromiso en una reunión presencial con la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de que la ley de Cambio Climático no se va a aplicar de forma retroactiva con Ence en lo que respecta a su artículo 18.4, señalando que “nosotros vamos a confiar en la palabra de la ministra”.

Al tiempo, se abría la posibilidad de una vía de diálogo con el compromiso del Ministerio de convocar una mesa de diálogo con distintas partes implicadas. Precisamente, el secretario de organización de CC OO-Pontevedra, José Luis García Pedrosa, cargó ayer contra el alcalde Miguel Anxo Fernández Lores que plantaba una mesa de diálogo con solo Gobierno del Estado, Xunta y empresa para que fuese lo más operativa posible. “El derecho de los trabajadores a participar allí donde se puede decidir su futuro no es una interferencia como dice Lores, sino un derecho”, afirmó. Consideró las palabras de Lores un “desprecio” hacia los trabajadores.

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