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La defensa del "rey de las orquestas" dice que el largo proceso penal supuso "su muerte civil"

El juicio por fraude fiscal contra Ángel Martínez Pérez "Lito" quedó visto para sentencia | La Fiscalía mantiene su petición de penas que suman hasta catorce años de prisión

Ángel Martínez Pérez "Lito", en el juicio de ayer.

Ángel Martínez Pérez "Lito", en el juicio de ayer. // Pool Gonzalo García

Visto para sentencia. El juicio contra Ángel Martínez Pérez "Lito", el conocido en su momento como "rey de las orquestas" de Galicia al trabajar con la mayoría de las formaciones del sector, finalizó ayer en la Audiencia Provincial de Pontevedra. Lo hizo con Martínez Pérez haciendo uso de su derecho a la última palabra para decir al tribunal "soy inocente, nada más". Ahora queda a la espera del fallo.

Martínez Pérez se enfrenta a una petición de condena por parte de la Fiscalía de 14 años de prisión por seis delitos fiscales, contra el impuesto de sociedades, IRPF e IVA, durante los ejercicios 2011 y 2012 en los que se le acusa, junto a la empresa de la que era máximo accionista, Representaciones Lito, de ocultar ingresos de 26 y 23 millones a Hacienda, respectivamente.

El fiscal mantuvo su petición, mientras que la defensa pidió la libre absolución y, en el caso de que la sala entienda que debe emitir sentencia condenatoria, pidió que se aplique como circunstancia atenuante las dilaciones indebidas por el retraso que acumula un proceso que se alarga desde 2013 (el juicio es una repetición del que ya se produjo en 2017, por orden del Supremo).

La defensa señaló además que en este caso hubo "un plus de perjuicio" hacia el demandante por este retraso que acumula el proceso al señalar que a lo largo de estos siete años el acusado tuvo que enfrentarse a una "exposición mediática feroz", en la que no se respetó la presunción de inocencia; así como a una pérdida total de su patrimonio "que se encuentra totalmente embargado", al cierre de sus empresas y vio sus ingresos limitados a una prestación por incapacidad que solo puede cobrar por ventanilla, "puesto que no hay banco que se atreva a abrirle una cuenta". En definitiva, un proceso que, según el abogado defensor, Carlos Seoane, provocó lo equivalente a una "muerte civil" de su cliente que fue clave en el "deterioro físico y psíquico" que se agravó en los últimos años.

En cualquier caso, la defensa insiste en que no cabe alguna e insiste en la absolución. Así, en su alegato final volvió a esgrimir los argumentos que ya fueron saliendo a la palestra durante el juicio. El abogado de Ángel Martínez Pérez explica que, en aquellos años, la única normativa aplicable en el sector era un decreto que establecía una relación laboral especial entre las comisiones de fiestas y las orquestas, de tal forma que esta relación laboral no debe ser tenida en cuenta como una operación por la que haya que tributar. Además, insistió en que el papel de Representaciones Lito se limitaba al de mero comisionista, "una labor de promoción, cuadrar calendarios o que presta labores de gestoría administrativa" a las orquestas, cobrando una comisión.

Nulidad del registro

También volvió a cuestionar la legalidad del registro efectuado en la sede de Representaciones Lito en Caldas, que considera nulo. Una nulidad que invalidaría la documentación hallada sobre el volumen de negocio de esta empresa, así como toda la prueba derivada de ella. La abogada de Representaciones Lito también pidió la absolución para la empresa, que tiene en el banquillo a Javier A.C. como mero representante legal.

Una visión muy distinta de los hechos es la que tiene la Fiscalía y la Abogacía del Estado. El fiscal de delitos económicos, Augusto Santaló, defendió la validez del registro y sostiene, al igual que hicieron los técnicos de Hacienda, que la intervención del acusado y de su empresa "no era la de mero intermediario, sino que vendía un producto llave en mano" a las comisiones de fiestas y organizadores de los eventos. El fiscal no rechazó que las comisiones de fiestas fueran las organizadoras de los eventos, pero sí descartó que entre ellas y las orquestas se estableciese una relación laboral como intenta hacer ver la defensa.

Decreto de cobertura

Considera que el decreto del que echan mano las defensas es una mera "norma de cobertura" para amparar a los músicos en caso de un accidente: "Pretender que la comisión de fiestas de Vila de Cruces es la empresaria de cada uno de los músicos de Panorama choca con la realidad", afirmó Santaló, poniendo como ejemplo a esta conocida orquesta que en aquel entonces tenía la representación de Martínez Pérez, pero que en los últimos años, puso especial hincapié en resaltar que ya se ha desligado totalmente de las empresas vinculadas al acusado.

Tanto el fiscal como la Abogacía del Estado resaltan que Representaciones Lito mantuvo oculto un 90% de su volumen de negocio a Hacienda e indican como prueba de ello que sí facturó correctamente y cumplía con sus obligaciones tributarias en los conciertos que acordaban con organismos que requerían facturas, como entes públicos como los concellos, así como las salas de fiestas o las comunidades de montes.

Por último, el fiscal subrayó que era Representaciones Lito quien asumía (recogiendo este hecho en unas anotaciones de eventos fallidos o no cobrados) el riesgo de que llegasen a buen fin los eventos que contrataba, lo que a su juicio prueba que se trataba de una representación en nombre propio y no de terceros.

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