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Una ría que atrae a los mejores chefs

El producto gallego del mar hace de Marín su embajada

Una de las participantes en la jornada gastronómica sostiene un bogavante. // FDV

Una de las participantes en la jornada gastronómica sostiene un bogavante. // FDV

Daniel García comparte nombre y apellido con uno de los más destacados chefs de nuestro país. Como él, nació y creció junto a la costa; como él, su acento nada tiene que ver con la melodía que nos atribuyen a los gallegos; como él, su pasión por la cocina se ha convertido en el ingrediente alrededor del cual gira su vida. El Dani García de Marbella, con dos estrellas Michelin cosidas a su chaquetilla, solo tuvo que recorrer algo más de 1.000 kilómetros en coche, quizá en tren o avión, para llegar a las rías gallegas; el Dani García de nuestra historia tuvo que cruzar un océano y llegar después a Marín para reencontrarse con el Atlántico y confesar su asombro.

Nació en la región de Tamaulipas, junto al Golfo de México, allí donde el río Pánuco ejerce de frontera con el distrito de Veracruz. "La desembocadura del río es muy similar a todo lo que aquí han explicado, estoy muy acostumbrado a ver marisco, pero es un marisco muy diferente", dice sorprendido. Acaba de asistir a una charla de presentación de las peculiaridades de las rías gallegas de la mano de Manuel Otero, gerente de O Percebeiro. "Galicia es lo máximo en calidad en el mundo. En cada ría desemboca un río y frente a ellas una isla protege los alimentos y nutrientes arrastrados por el río. Es un secreto que nos ha dado Dios para dar de comer a los pescados", les cuenta entre el orgullo y la sorna Manuel.

Los 24 aspirantes a estrellas de la cocina han llegado de lugares tan dispares como Alemania, Singapur, Corea del Sur, Suecia o Kazajistán. De ellos, la mitad participan en el Programa de Formación en Gastronomía del Instituto de Comercio exterior, dependiente del ministerio de Economía, y los otros 12 son alumnos del programa de verano de la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid. Han llegado a España para ampliar sus conocimientos y Marín fue ayer su puerta de acceso al que se considera el mejor marisco del mundo.

Jin Shi es de Pekín, China, un país tan inmenso y lleno de contrastes que pese a ser uno de los mayores exportadores de mejillón del planeta nunca le ha brindado la oportunidad de trabajar con un solo molusco. Ayer tuvo la oportunidad de hacerlo. Cuando Manuel Otero dio por finalizada su presentación los alumnos se dirigieron hacia las instalaciones de su empresa, O Percebeiro. Allí pudieron ver todo el proceso de depuración y el tratamiento que recibe el producto marino para estar en perfectas condiciones para su consumo. Antes, en la Rosa de los Vientos, compañía familiar especializada en la comercialización de pulpo, los cocineros pudieron observar el tratamiento y transformación del animal cuyo nombre debe al griego pero cuyo prestigio es de origen gallego.

Showcooking para terminar

La visita terminó con una exhibición de productos del mar cocinados por Iñaki Bretal, máximo responsable del restaurante pontevedrés Eirado da Leña y miembro del Grupo Nove, la asociación de cocineros gallegos que reúne 9 estrellas Michelin y 18 soles Repsol. Los estudiantes de cocina pudieron degustar nécoras, berberechos, percebes y centollas entre otras exquisiteces y preparan ya su visita a las Islas Ons.

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