El jurado acudirá al entorno del motel en el que Nerea y su presunto homicida estuvieron antes

El juicio ante un tribunal popular, fijado para la semana del 19 al 23 de febrero, incluye una inspección ocular en la última sesión

La comitiva judicial y los investigadores de la Policía, durante la inspección en la instrucción.   | // CASANOVA

La comitiva judicial y los investigadores de la Policía, durante la inspección en la instrucción. | // CASANOVA / J. Fraiz

Javier Fraiz

Javier Fraiz

El juicio con jurado por el homicidio de la joven ourensana Nerea Añel, víctima de una muerte violenta en enero de 2020, se celebrará entre el lunes 19 y el viernes 23 de febrero, según la organización que ha establecido el magistrado de la Audiencia Provincial que presidirá la vista oral. El tribunal popular emitirá un veredicto tras analizar las pruebas, y entre las diferentes alternativas que plantean las distintas partes.

La Fiscalía y la acusación particular coinciden en la pena de prisión que piden para el novio de la víctima, el único acusado. Solicitan 14 años de cárcel, pero mientras que la acusación particular cree que directamente la mató y descarta una causa fortuita, el fiscal sospecha que, en vez de pedir ayuda tras sufrir ella una caída mientras huían de un motel de Barbadás por un sendero próximo, abandonó su cuerpo junto a un arroyo. Le atribuye homicidio por omisión. La defensa niega que Julio G. esté implicado en la muerte de Nerea, y afirma que separaron sus pasos antes.

Además de la declaración de numerosos testigos y peritos, el juicio incluirá una inspección ocular en la última sesión, la del viernes 23. Los integrantes del tribunal popular, así como las partes y el magistrado presidente, se desplazarán al entorno del motel de Barbadás en el que la víctima y el acusado habían estado juntos antes de los hechos, y donde fueron vistos por última vez antes de la muerte de Nerea, aunque el acusado afirma que él no tomó el sendero que lleva al lugar donde apareció el cadáver.

Tras esa diligencia, la comitiva judicial regresará a la sala de vistas para el informe de conclusiones, el trámite final del juicio antes de que el jurado comience a deliberar hasta llegar a un veredicto.

Una concentración ante el juzgado.

Una concentración ante el juzgado. / F. CASANOVA

El primer día de juicio, interrogatorio del acusado

El lunes 19 de febrero se conformará el tribunal popular. De la veintena de candidatos finales citados a esa jornada, las recusaciones definirán una relación definitiva de nueve miembros titulares y dos suplentes del tribunal de ciudadanos. Una vez conformado el jurado, las partes realizan una primera exposición, seguida de las cuestiones previas y el interrogatorio del acusado.

La prueba testifical, con numerosas personas convocadas por la Audiencia, tendrá lugar fundamentalmente el 20 y 21 de febrero. El jueves 22 declararán los últimos testigos y comparecerán los peritos.

La ourensana Nerea Añel fue víctima con 26 años de un posible crimen que tardó en descubrirse ocho meses, desde su desaparición en enero de 2020 –su familia estuvo por última vez con ella después de la noche de Reyes– hasta el hallazgo del cadáver en septiembre. Su novio, Julio G. S., en prisión por otras causas –tiene múltiples antecedentes, sobre todo por robos ligados a su drogadicción–, fue la última persona en ser vista con ella.

El 15 de enero de 2020, la víctima y el acusado se registraron en un motel de Barbadás. En torno a las 20.40 horas, tras pedir los servicios de un taxi, una empleada del hotel les dijo que el profesional no acudiría “al haber sido alertado de un previo hurto efectuado por la pareja a otro taxista esa misma tarde”, indica la Fiscalía en su escrito. Según esta versión, “en la creencia de que se había avisado también por la responsable del establecimiento a la Guardia Civil”, la víctima y el investigado huyeron a la carrera a través de un sendero que bordea el motel, paralelo a la carretera y a la orilla de un arroyo.

El hallazgo de los restos mortales de la joven se produjo en septiembre de 2020.

El hallazgo de los restos mortales de la joven se produjo en septiembre de 2020. / I. OSORIO

En el transcurso de este trayecto, Nerea “sufrió una caída que le produjo un grave traumatismo cráneo vertebral, con lesiones que le ocasionaron un estado de inconsciencia de tiempo no estimado y que finalmente determinaron su muerte”, dice el fiscal. Advierte de que, “en caso de haber recibido pronta asistencia médica”, la joven “podría haber sobrevivido”.

Sin embargo –añade la Fiscalía en su escrito–, “lejos de solicitar ayuda en el motel, situado a unos 200 metros”, Julio presuntamente cargó con el cuerpo de Nerea, avanzó con él por una pendiente pronunciada y lo depositó cerca del cauce del río, con la supuesta intención de no ser incriminado.

Operativo de búsqueda, tras la desaparición de Nerea, en el entorno del motel de Barbadás donde víctima y acusado estuvieron.

Operativo de búsqueda, tras la desaparición de Nerea, en el entorno del motel de Barbadás donde víctima y acusado estuvieron. / I. OSORIO

Horas más tarde, el joven regresó al motel y se encontraba nervioso, según el fiscal. Reclamó entrar en la habitación en la que había estado con su novia, pero no se lo permitieron. Al día siguiente se presentó otra vez, para exigir el dinero de una habitación que no había disfrutado.

Sus contradicciones tras la desaparición –dijo que no había visto a la joven cuando presuntamente fue el último en estar con ella, y también manifestó que es posible que estuviera en la cárcel–, así como testimonios de personas que relataron incluso que llegó a propinarle cabezazos en público, fueron indicios para su detención.