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El hallazgo en un cajón de la catedral que amplía la investigación del tesoro de Ourense

Las expertas del CSIC regresaron a la ciudad para analizar una mitra de seda y otros tejidos, incluidas telas que envuelven reliquias de santos

Las investigadoras del CSIC han analizado tejidos durante su estancia de esta semana en la catedral de Ourense. IÑAKI OSORIO

Ana Cabrera repasa la superficie de un fragmento de seda con un escáner microscópico que transforma lo invisible en una imagen de la urdimbre a todo detalle, en el ordenador. Suelta un “¡ja!” cuando, al girar la pieza, ve un orillo, el borde del telar, que suele aportar información sobre el taller. “Las regulaciones de los gremios medievales de tejedores decían cómo tenían que ser los orillos para diferenciar los lugares de producción”, explica. Ese “¡ja!” es la onomatopeya de la fascinación, la expresión de la curiosidad que, junto al conocimiento, empuja a los investigadores.

En un cajón del archivo de la catedral de Ourense se han encontrado objetos que guardan la memoria del tiempo. Entre ellos, lo que parece una mitra de un obispo, por la forma y el pompón. “Puede ser también una funda decorativa para una pieza santa. El color rojo es el de una seda moderna, del siglo XVI en adelante”, indica Therese Martín. Esta doctora en Historia del Arte, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dirige un proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación que analiza los tesoros eclesiásticos de varios lugares de España, Ourense entre ellos, y sus conexiones con donaciones de diferentes entidades o individuos.

"Estaba con el archivero buscando documentación, empezamos a abrir cajones y nos encontramos con los tejidos. Estaban en un sitio protegido pero alejado de las demás piezas"

Therese Martín - Doctora en Historia del Arte. Directora del proyecto de investigación del CSIC

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En octubre ya estuvieron en la ciudad varias especialistas para documentar, tomar datos y medidas y fotografiar otras joyas del tesoro de la catedral de San Martiño. Esta semana se han centrado en el estudio de tejidos. Además de Ana Cabrera, que es conservadora de museo y experta en este tipo de confecciones, ha participado Verónica Abenza, especialista en la promoción femenina en la Edad Media y cada vez con un mayor bagaje sobre tejidos. En Ourense han trabajado estos días, hasta ayer, con cuatro piezas. El rango histórico es amplio. “Hay tejidos medievales de los siglos XII y XII, e igual podemos llegar al XIX y al XX, porque hay algunas aplicaciones de tejidos más recientes”, contextualiza Ana Cabrera.

La conservadora Ana Cabrera, experta en tejidos, con un fragmento de seda. INAKI OSORIO

“En octubre, en el último día de aquella estancia, estuve con el archivero buscando documentación, empezamos a abrir cajones y nos encontramos con los tejidos. Estaban en un sitio protegido pero alejado de las demás piezas”, recuerda Martín.

Martín decidió incorporar esos elementos al estudio de conjunto, en parte por la antigüedad del hallazgo y sobre todo al apreciar que el tejido de la mitra –un damasco bicolor, un tipo de confección que empieza a aparecer en torno al siglo XIII, precisa Cabrera–, era el mismo que el que forra el interior de una arqueta en la que había reliquias de santos envueltas en tela. La seda de la mitra brilla durante la observación microscópica de las fibras, y las urdimbres en vertical “indican que se trata de una sarga, un tejido bastante normal”, señala la conservadora.

Un fragmento de seda, una de las piezas en estudio. INAKI OSORIO

El fragmento de seda que despertó su sorpresa está decorado con motivos geométricos y alguna lacería. “Por el tipo de colorido, aunque está muy desvaído, quizá sean sedas nazaríes, aunque habrá que confirmarlo”, avanza Cabrera, interpretando lo que su ojo ve. Las piezas del tesoro de Ourense –continúa– tienen importancia.

"Lo que es raro es encontrar todos estos tejidos, en un estado bastante bueno para el paso del tiempo, y lo que también es interesante es que no han sido estudiados hasta ahora. Tener tejidos de esta época inéditos sí que es raro"

Ana Cabrera - Conservadora, experta en tejidos

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Hay algunos tejidos de los de aquí que nunca había visto. Algunos de los bordados son raros, más escasos. Lo interesantísimo es que están forrando arquetas y envolviendo reliquias” como las de Santa Estefanía, San Cipriano o San Antonio –o San Antonino, por determinar–. “Normalmente es muy raro encontrar los tejidos “de posición”, como decimos los conservadores”, completa Cabrera.

Reliquias de santos que estaban envueltas en telas. INAKI OSORIO

Todos necesitarían una limpieza e incluso algunos una intervención más importante de conservación. Lo que es raro es encontrar todos estos tejidos, en un estado bastante bueno para el paso del tiempo, y lo que también es interesante es que no han sido estudiados hasta ahora. Tener tejidos de esta época inéditos sí que es raro”, resalta la especialista.

“Intentamos entender cómo se conformó este grupo de piezas y cómo hablan entre sí. No se trata de colecciones que se hicieran al azar, sino que se van desarrollando con donaciones, y ofrecen una visión de conjunto que va más allá del objeto por sí solo”

Therese Martín

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Ampliar la investigación del CSIC al análisis de estas telas permitirá, según la experta, “conocer cuántos tejidos fueron atesorados en Ourense, y de qué cronologías y talleres, lo que indicará las relaciones que tenía la catedral de Ourense, e iglesias de alrededor, y sobre todo y más importante, la importancia que tenían, porque estamos hablando de que muchos de los tejidos no eran muy corrientes y debían de ser muy caros”, apunta la conservadora, a la que también le ha sorprendido que, a diferencia de lo habitual, en los tejidos de seda de la basílica de San Martiño no hay presencia de hilos metálicos.

La conservadora Ana Cabrera, experta en tejidos, analiza con microscopio una posible mitra de obispo, mientras la investigadora Verónica Abenza recoge los datos. INAKI OSORIO

Sin ser tan conocidas para el público como el Pórtico del Paraíso, el cimborrio, el altar mayor o las capillas del Santo Cristo o de San Juan, en la catedral de los siglos XII y XIII se conservan objetos relevantes del patrimonio religioso y de la historia.

El equipo investigador, formado por quince expertas de varias disciplinas, aporta su conocimiento sobre distintos bienes de la diócesis, desde los cuatro anillos milagrosos de los obispos, a los que la leyenda atribuye poderes curativos –hallados en 2020 en un relicario de la iglesia de Santo Estevo de Ribas de Sil, tras la inopinada premonición de una novela de María Oruña–, hasta un ajedrez de cristal de roca, un altar portátil para oficiar misa, o una caja de marfil para guardar balanzas de precisión, uno de los cinco recipientes de estas características de los que hay constancia en todo el mundo.

“Estamos intentando entender cómo se conformó este grupo de piezas y cómo hablan entre sí. No se trata de colecciones que se hicieran al azar, sino que se van desarrollando con donaciones, y ofrecen una visión de conjunto que va más allá del objeto por sí solo”, explica Martín. El proyecto, de cuatro años de trabajo, aunque condicionado por la pandemia –el estudio terminará a finales de 2022–, se encuentra en la fase de archivo y de búsqueda de elementos comparativos.

Un ejemplo: Silvia Armando, profesora en la John Cabot University de Roma, investigadora académica y especialista en marfiles medievales de la zona del Mediterráneo, sigue trabajando desde Italia en la búsqueda de marfiles con una decoración semejante a la caja que estudió en Ourense en octubre, y que representa casi una singularidad a nivel mundial. “Hay uno en Toledo pero todavía no hemos podido verlo allí. Estamos intentando datar las piezas por su estilo e ir rastreando en el archivo sobre las referencias”, completa Martín.

La especialista en marfil Silvia Armando, el pasado octubre, con la caja del tesoro de Ourense que contenía elementos para el pesaje de precisión. INAKI OSORIO

El tesoro de la diócesis bajo investigación del CSIC está compuesto por una treintena de piezas. “Hay que agradecer la contribución que las investigadoras hacen a conocer mejor, más en profundidad y con interdisciplinariedad este patrimonio. Nos habla de una historia, un arte y una técnica que hoy ya no existen, en muchos casos, así como del valor que se otorgaba a las cosas, empleando por ejemplo telas preciosas para una reliquia”, destaca el delegado de Patrimonio de la diócesis, Luis Manuel Cuña.

“Vamos a seguir tirando del hilo, nunca mejor dicho”, resume Therese Martín.

Las investigadoras y el delegado de Patrimonio, en la nave central de la catedral de Ourense. INAKI OSORIO

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