El monasterio ourensano de Santa Comba de Naves, cuya existencia se extiende entre los siglos IX y XVIII, está catalogado por la Xunta pero sufre la ruina, el daño de la vegetación y un deterioro progresivo.

El confinamiento perimetral hizo a muchos ourensanos volver a mirar esta joya abandonada del patrimonio, en la lista roja de Hispania Nostra. Instan a Concello y Xunta a mover ficha.