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Faro de Vigo

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Santiago Lago Peñas.

Santiago Lago Peñas

Director de GEN (UVigo) y del Foro Económico de Galicia

Necesitamos evaluarnos

Desde hace tiempo, defiendo la creación de una agencia gallega de evaluación de políticas públicas que funcione con criterios de independencia y rigor técnico y que dependa directamente de la Presidencia de la Xunta.

La buena gestión pasa por asignar los recursos teniendo presentes costes y beneficios sociales y, por tanto, en los fines más rentables socialmente, algo que será particularmente relevante a partir de 2023, cuando comience la fase de consolidación presupuestaria que se avecina en la UE y, en particular, en España.

La primera función de la agencia sería la de evaluar ex-ante inversiones, programas de gasto corriente y beneficios fiscales que superen un determinado umbral. Umbral que podría irse reduciendo a medida que la agencia gane experiencia y capacidad. A veces se argumenta que esta evaluación no les gusta a los responsables políticos porque les ata las manos. Es posible. Pero no hay que perder de vista que también se las atan para resistir la presión de este o aquel lobby a favor de proyectos que no querrían hacer. Y, desde luego, estoy convencido de que, en ocasiones, esa evaluación les convencería de que estaban equivocados al pretender acometer un determinado proyecto que, aparentemente, era interesante.

La segunda función de la agencia sería la de servir de laboratorio de políticas públicas. Antes de lanzarse a nuevos programas que suponen más gasto o menos ingresos; o de cambiar leyes y normativas, se debería ensayar de forma controlada con programas piloto, que pueden acotarse territorialmente (municipios), por servicios (complejos hospitalarios, colegios, campus) o subjetivamente. Una vez evaluada la experiencia piloto, se trataría de rediseñar el programa para optimizarlo, mejorando y aumentando sus efectos o reduciendo su coste.

Teniendo en cuenta la enorme cantidad de recursos que gestiona la Xunta, estoy convencido de que los beneficios compensarían los modestos costes de montaje y funcionamiento de esa agencia. Si la AIReF cuesta hoy diez millones de euros al año, la agencia podría arrancar con uno; menos del 0,01% del presupuesto de la Xunta en 2022.

*Director de GEN (UVigo)

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